La militarización de las aduanas y la marina mercante es inconstitucional: Julen Rementería

  • No estamos en contra de la Marina Armada de México, pero está claro que lo que está haciendo en este gobierno va más allá de un combate a la corrupción
  • El someter a la Marina Mercante a una condición militar y a toda la actividad generará problemas estructurales en su manejo

Al emitir el posicionamiento del Grupo Parlamentario del PAN a un dictamen que reforma la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, de la Ley de Navegación y Comercio Marítimos, y de la Ley de Puertos, el senador Julen Rementería del Puerto aseveró que no se puede militarizar las aduanas y las escuelas náuticas del país, por que generaría problemas estructurales.

“Nuestro respeto al Ejército y la Marina Armada de México, sin embargo, reiteramos nuestro sentir de no militarizar las actividades comerciales de nuestro país. Trastocar la estructura comercial dejará sometido el desarrollo de México, me parece que los argumentos que se dictan desde la Presidencia, en voz del propio presidente Andrés Manuel López Obrador, no son correctos, no atienden a la verdad y quedó claro en la renuncia del ingeniero Javier Jiménez Espriú”, precisó el legislador.

Cabe destacar que el pasado 1 de octubre, el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó dicho dictamen, cuya finalidad es trasladar las funciones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) a la Secretaría de Marina (Semar), es decir, se amplían las atribuciones de la Semar en los Puertos mexicanos, y la Marina Mercante, que por ende ocasionaría desfavorables consecuencias para el comercio marítimo.

“Se habla de la Marina Armada de México y la Marina Mercante, tenemos que establecer las diferencias y hay que reconocerle a las dos porque no podemos hablar en contra de este dictamen asumiendo que nuestra posición es en contra de la Marina Armada de México, no es así, reconocemos, admiramos y respetamos profundamente su labor, pero está claro que esto que se está haciendo en este gobierno va más allá de un combate a la corrupción, o de alguna otra estrategia que tuviera que ver con mejorar el funcionamiento, en este caso de los Puertos”, asentó.

El senador veracruzano remarcó que se debe evitar el traspaso de funciones referentes a Puertos, Marina Mercante y educación náutica de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, a la Semar, y no caer en una estructura multimodal, donde se comprometan los valores de la Marina Armada de México.

“No se puede hacer eso, cada actividad a la suya, los marinos mercantes en su actividad comercial y Marina Armada de México en su responsabilidad que está establecida claramente en la Constitución y en las leyes de nuestro país, así tiene que ser y así tendría que seguir, vamos a tener toda esta parte debajo de los mandos de la Marina y tendrá que entenderse con empresas en este esquema multimodal de transporte, ferroviarias, empresas privadas, navieras cuando no es su función”, remarcó.

Asimismo, en su participación, reconoció el trabajo de las fuerzas armadas del Ejército y la Marina, así como a la Escuela Capitán de Altura, Fernando Silíceo y Torres, del estado de Veracruz y de otros puntos de la República, por ser un orgullo para México.

“Deben ver la calidad de instrucción que tienen las escuelas náuticas, los egresados de esas escuelas náuticas mercantes son orgullo para nuestro país, no las destruyamos, no lo permitamos, no puede ser que no haya otra opción, no puede ser que simplemente vayamos camino a la militarización de todo, absolutamente todo en este país”, concluyó Rementería del Puerto.

Ciudad de México, 28 de octubre de 2020

Comunicado de la oficina del senador Julen Remetería del Puerto

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Versión de la intervención del senador Julen Rementería del Puerto al presentar el posicionamiento del GPPAN a un dictamen de las comisiones unidas de Gobernación, de Marina y de Estudios Legislativos Segunda, por el que se reforman diversas disposiciones de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, de la Ley de Navegación y Comercio Marítimos, y de la Ley de Puertos

 

Con su permiso, Presidente.

Este día vengo aquí a esta tribuna a solicitar que podamos tener la posibilidad de diferenciar dos actividades totalmente diferentes, te habla de la Marina Armada de México y la Marina Mercante.

Tenemos que establecer las diferencias y hay que reconocerle a las dos porque no podemos hablar en contra de este dictamen asumiendo que nuestra posición es en contra de la Marina Armada de México, que no es así, a quien reconocemos, admiramos y respetamos profundamente.

Pero está claro que esto que se está haciendo en este gobierno ya va mucho más allá de un combate a la corrupción, como se dijo, o de alguna otra estrategia que tuviera que ver con mejorar el funcionamiento, en este caso de los puertos.

Hay en la Organización Marítima Internacional, la OMI, que agrupa a 174 países del mundo, hay un claro ejemplo de cómo y por qué las actividades comerciales y civiles, que son las que lleva a cabo la Marina Mercante, deben permanecer ahí precisamente en esa área.

Hay innumerables ejemplos que tienen que tomarse en cuenta. Me parece a mí que los argumentos que se dictan desde la Presidencia, específicamente en voz del propio presidente Andrés Manuel López Obrador no son correctos, no atienden a la verdad.

Me parece que quedó claro cuando renuncia el ingeniero Javier Jiménez Espriú, pues es por esta razón, porque una actividad que es eminentemente comercial y que, además, tiene que seguir siendo así, pues viene a trastocarse.

La relación con empresas privadas es inherente al comercio internacional, tiene que ser de par a par, de autoridad civil con autoridad civil.

A ver, la Marina Mercante, para empezar ni funcionarios públicos son los marinos mercantes. Ellos cuando terminan su instrucción, cuando terminan su educación se contratan para empresas privadas, no le paga el gobierno a ninguno de ellos, no tienen tampoco ninguna responsabilidad más que con la empresa, bueno, la de cualquier mexicano, pero fuera de ahí solamente con sus empresas, cualquier mexicano para su país; pero fuera de eso son personas como cualquier que se contrata en una empresa particular, no existe diferencia en ello.

Y me parece que someterlos a una condición militar y a toda la actividad de meterla ahí generará necesariamente, aunque no le deseemos, problemas estructurales en su manejo.

Hay en el desarrollo de todo lo que es la estructura comercial, hay una idea de hacer, pues este comercio multimodal, pues de repente vamos a tener a la Marina Mercante, ahora militar, vamos a tener a toda esta parte sometida o, digamos, puesta debajo de los mandos de la Marina Armada de México y tendrá que entenderse con empresas en este esquema multimodal de transporte, ferroviarias, empresas privadas, navieras, cuando no es su función, amén de que me parece a mí que está llevando este gobierno y la Presidencia a comprometer los valores de la Marina Armada de México en este caso, y del Ejército en otros para desarrollar actividades que son propios de la administración pública, civil.

No se puede hacer eso, cada actividad a la suya, los marinos mercantes en su actividad comercial y la Marina Armada de México en su responsabilidad que está establecida claramente en la Constitución y en las leyes de nuestro país, así tiene que ser, así debe de ser, así tendría que seguir.

Se hizo un Parlamento Abierto aquí, más de cuatro horas de Parlamento, ni una sola consideración se tomó para el dictamen, ni una sola, más pereciera que hoy los parlamentos son una farsa para poder obligar o simplemente decir, o más bien para poder tener la oportunidad de decir: “Y hicimos un Parlamento, ya tomamos en cuenta, pero no hubo solución”.

Y, además, miren algo. Ya una persona que tiene una vocación, que quiere estudiar porque le nace y quiere ser marino, quiere trabajar en el mar, quiere, pues, por todo el mundo conocer a través de su profesión, y resulta que no hay de otra más que ser militar para poder llegar a desarrollar una actividad civil, entonces vamos a tener que para poder ser capitán, jefe de máquinas, contramaestre, oficial mayor, lo que sea, tengo que ser por una instrucción militar para luego contratarme con una empresa civil, es una incongruencia, no tiene sentido que obliguemos a todos…

El Presidente Senador Jorge Carlos Ramírez Marín: Concluya, Senador.

El Senador Julen Rementería del Puerto: Concluyo, presidente.

No tiene sentido que de repente obliguemos a los que quieren dedicarse a una profesión, a que tenga que ser, pues instruido por una escuela militar. Es como si ahora los ingenieros civiles, pues de repente tengan que estudiar en una escuela civil, de ingeniería civil militar para que puedan tener el título, es absurdo.

Conozco la escuela Capitán de Altura Fernando Siliceo y Torres, de Veracruz, y déjenme decirles, es un orgullo para México esa escuela, como lo son las otras que están en el país.

Quienes no las conozcan vayan y véanlas, vean la calidad de instrucción que tienen los que salen de ahí, los egresados de esas escuelas náuticas mercantes son orgullo para nuestro país, no las destruyamos, no lo permitamos, no puede ser que no haya otra opción, no puede ser que simplemente vayamos camino a la militarización de todo, absolutamente todo en este país.

Al rato cualquier actividad que se antoje con el estandarte falso del combate a la corrupción, todo tenga que ser aprobado aquí para que le encarguemos a la Fuerza Armada permanente, la Marina o el Ejército la responsabilidad de llevar a cabo estas administraciones.

Mis respetos para la Marina Armada de México, pero también mis respetos, mi mayor respeto para la Marina Mercante, para todos y cada uno de los egresados de la escuela Fernando Siliceo y Torres, del Puerto de Veracruz, así como la de otros lugares del país.

Es cuanto, Presidente.

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