No existe política interior en el gobierno de AMLO: senador Marco Gama

  • Vive en la confrontación, la intolerancia, el avasallamiento y en campaña permanente, sostuvo
  • El pleito y la diatriba es la única política interior de este gobierno, dijo

El senador Marco A. Gama Basarte lamentó que en el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador no exista política interior, ya que, dijo, no ve ni escucha a quienes piensan distinto.

El actual gobierno vive en la confrontación, la intolerancia, el avasallamiento y en campaña permanente, sostuvo.

“Tristemente, hoy en nuestro país no hay unión, hay división y es alentada desde Palacio Nacional. El pleito y la diatriba es la única política interior de este gobierno. ¡Qué pena por México!”, aseveró en tribuna Gama Basarte al participar en el análisis de la Glosa del Segundo Informe de Gobierno en dicha materia.

Al detallar la situación que priva con los diferentes actores políticos del país, Gama Basarte dijo que, en su relación con los gobernadores, este gobierno firmó el acta de defunción de la Conago y ha convertido el golpeteo político en mecanismo de coacción hacia los mandatarios incómodos.

“En su relación con los ayuntamientos, basta recordar las múltiples manifestaciones de los gobiernos locales acusando un trato diferenciado y discriminatorio en la distribución de las participaciones, eso sin contar con la nociva interferencia de algunos factores políticos, como esos que hasta han necesitado la desaparición de poderes ante la galopante corrupción que casi los extingue, como en Macuspana, Tabasco”, añadió.

Al referirse al trato del Ejecutivo federal con los organismos constitucionales autónomos, indicó que este es el peor momento para los mismos, como quedó claro con la apropiación partidista y destrucción funcional de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Gama Basarte condenó el ofensivo nivel de acoso, hostigamiento y amenaza que todos los días se practica desde el atril presidencial en contra de periodistas y medios, que no hacen otra cosa más que realizar su trabajo, es decir, cuestionar al poder.

“Además se sigue usando la publicidad gubernamental como mecanismo de premio o de castigo, en clara violación constitucional de la libertad de expresión e imprenta”, señaló.

Respecto a la relación con los partidos políticos, Gama Basarte expuso que es simplemente de un doble rasero.

“En el partido del Presidente, el gobierno está metido hasta las manitas, mientras que a los partidos de oposición no se les dispensa un trato que corresponda a la tradición democrática y pluralista de nuestro país”, sentenció.

Sobre la relación con los organismos intermedios dijo que la misma es sencillamente desastrosa, no sólo porque habitualmente se descalifica a la sociedad civil, sino porque las cámaras empresariales y otros sectores como los académicos, los gestores culturales, los colectivos, los defensores de derechos humanos o los padres de niños con cáncer que piden medicamentos para sus hijos, son vistos como enemigos a los que hay que destruir.

El senador por San Luis Potosí externó su preocupación por el clima de extrema violencia que vive el país y que registra casi 60 mil muertes por homicidios dolosos; más de 70 mil decesos por el mal manejo de la pandemia; 1 millón 200 mil empleos perdidos y cientos de miles de pequeñas empresas desaparecidas.

“Además de escándalos de corrupción que no se castigan, sino que se encubren, se protegen y se esconden debajo de las escaleras del poder que simple y sencillamente, nunca se barrieron”, concluyó.

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Ciudad de México, 15 de septiembre de 2020

Comunicado de la oficina del senador Marco Antonio Gama Basarte

 

 

 

15 de septiembre de 2020 

Versión de la intervención en tribuna del senador Marco Antonio Gama Basarte, para referirse al análisis del Segundo Informe de Gobierno, en materia de política interior

 

Gracias, Presidente.

Senadoras y senadores de la República.

En 1981, hace casi 40 años, al recibir el premio Miguel de Cervantes, Octavio Paz pronunció un discurso solemne con palabras inolvidables que siguen siendo profundamente vigentes, lo cito: “Sin libertad, la democracia es despotismo; sin democracia, la libertad es quimera. La unión de libertad y democracia ha sido el gran logro de las sociedades modernas, logro precario, frágil y desfigurado por muchas injusticias y horrores. Asimismo, un logro extraordinario y que tiene algo de accidental o milagroso; otras civilizaciones no conocieron a la democracia y en la nuestra sólo algunos pueblos y durante periodos limitados han gozado de instituciones libres. libertad es preciosa como el agua y, como ella, si no la guardamos, se derrama, se nos escapa y se disipa.” Cierro la cita.

A lo largo de nuestra historia y hasta el día de hoy, libertad y democracia siguen siendo los grandes principios rectores de las gestas heroicas del pueblo de México, y testimonio perenne de su lucha cotidiana por afirmar su vocación de país indómito, frente a regímenes de corte autoritario que, a través del tiempo, han intentado coartar, coaccionar o eliminar el derecho a pensar distinto, o la necesidad republicana de contrapesos entre poderes y órdenes de gobierno.

El que hoy nos gobierna llegó al poder con la votación más alta de la era democrática, pero no ha dejado pasar un solo día sin desmantelar las instituciones que construimos entre todos para consolidar el proceso de transición a la democracia, el cual, por cierto, hoy se encuentra en un franco proceso de descomposición política ante la deliberada, sistemática y consistente intentona de volver al viejo régimen político donde todo el poder se concentra en un solo hombre, que es a la vez jefe del Gobierno, jefe del Estado, jefe de los Poderes, jefe de las Fuerzas Armadas, jefe del partido oficial, y seguramente buscará ser el gran elector ante el proceso electoral del 2021.

¿Cuál es la política interior en un Gobierno que usó la democracia para llegar al Poder, pero desde el primer día no ha cesado en su propósito de desmantelarla, de debilitarla, de golpearla y de exterminarla?

La política interior del actual gobierno es la política de la confrontación, la intolerancia, el avasallamiento y la campaña permanente.

Ha quedado suficientemente claro que no puede haber política interior cuando a quienes piensan distinto no se les ve y no se les oye.

En su relación con los gobernadores, este fue el gobierno que firmó el acta de defunción de la Conago y que ha convertido el golpeteo político en mecanismo de coacción hacia los gobernadores incómodos, mientras guarda vergonzoso silencio hacia los que son denunciados por abuso de poder y por el clima de ingobernabilidad que priva en sus estados.

En su relación con los ayuntamientos, no se nos olvidan las múltiples manifestaciones de los gobiernos locales acusando un trato diferenciado y discriminatorio en la distribución de las participaciones; eso, sin contar con la nociva interferencia de algunos actores políticos, como esos que han necesitado la desaparición de poderes ante la galopante corrupción que casi los extingue, como en Macuspana, Tabasco.

En su relación con las iglesias, es penoso tener que recordar que se anunció que se realizaría una cartilla moral que sería avalada y entregada por representantes de cada una de ellas. Eso, sin contar las cotidianas alusiones a conceptos religiosos por parte del presidente López Obrador, lo cual ha llegado a tener que ser sancionado por la autoridad electoral, como en el reciente spot gubernamental, en el que el Gobierno federal, sedicente juarista, invocaba conceptos del Papa Francisco.

En su relación con los organismos constitucionales autónomos, asistimos al que quizás sea el peor momento para ellos de su historia, y si no, ahí están el elocuente ejemplo de lo ocurrido con la apropiación partidista y destrucción funcional de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

En su relación con los medios de comunicación, es ofensivo el nivel de acoso, hostigamiento y amenazas que todos los días se despepita desde el atril presidencial en contra de la prensa que no hace otra cosa más que realizar su trabajo, es decir, cuestionar al poder.

La relación con los partidos políticos es simplemente un doble rasero. En el partido del Presidente el gobierno está metido hasta las manitas, mientras que a los partidos de oposición no se les dispensa un trato que corresponda a la tradición democrática y pluralista de nuestro país.

La relación con los organismos intermedios es sencillamente desastrosa, no sólo porque habitualmente se descalifica a la sociedad civil, sino porque las cámaras empresariales y otros sectores, como los académicos, los gestores culturales, los colectivos, los defensores de derechos humanos, o los padres de niños con cáncer que piden medicamentos para sus hijos, son vistos como enemigos a los que hay que destruir.

Todo lo anterior en un contexto de extrema violencia que ha costado casi 60 mil muertes por homicidios dolosos y casi 70 mil muertes por una pandemia mal manejada.

Un millón 200 mil empleos perdidos y cientos de miles de pequeñas empresas desaparecidas. Escándalos de corrupción que no se castigan, sino que se encubren, se protegen y se esconden debajo de unas escaleras que simple y sencillamente nunca se barrieron.

México, no necesita cachitos de la suerte. México necesita un Presidente que esté a la altura de los problemas, un Presidente que tome las riendas del país y no un eterno candidato a la Presidencia de la República.

Compañeras y compañeros senadores, nuestro país atraviesa por una crisis económica y de inseguridad que afectan considerablemente la gobernabilidad de México.

Lamentablemente, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no está a la altura de los problemas y no vemos la luz al final del túnel, como él afirma.

Hoy, en el Partido Acción Nacional no daremos un paso atrás. Continuaremos luchando de la mano con las familias mexicanas para tener soluciones claras y concretas.

Por ello, seguiremos impulsando reformas que ofrezcan soluciones efectivas a los alarmantes índices de inseguridad que afectan a México; propondremos apoyos al personal de servicios de salud ante la pandemia de Covid-19.

Seguiremos impulsando el establecimiento de un seguro de desempleo universal y la Ley de Emergencia y Recuperación Económica, así como un Ingreso Básico Universal para los mexicanos y mexicanas.

Continuaremos impulsando iniciativas y acciones para atender la violencia contra las mujeres. Seguiremos siendo implacables para que se garantice la salud de la niñez mexicana.

Continuaremos señalando los casos de corrupción de personajes cercanos al Presidente.

Seguiremos denunciando y combatiendo la regresión a la que el Presidente y sus aliados quieren llevar a México. Ellos pretenden regresar a modelos de gobierno que no funcionan y que ya fueron desechados.

En Acción Nacional tenemos la confianza en que la historia pondrá a cada uno en su lugar y nos dará la razón.

Tenemos confianza en que en el corto plazo la gente se dará cuenta de lo que representa realmente Morena.

Y reiteramos lo que dijimos hace 14 años: son un peligro para México.

Hoy 15 de septiembre, y a pesar del Presidente de la República, en Acción Nacional les recordamos a las mexicanas y a los mexicanos que tenemos un gran país. Luchemos por él.

Viva México.

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