La política exterior no está en las prioridades del Presidente: Alejandra Reynoso

  • Reconoce la valiosa aportación y el esfuerzo de la Cancillería para el acceso oportuno a la vacuna contra el Covid-19, sin embargo, consideró reprochable que comenzara la operación diplomática para obtener insumos hasta abril

La senadora Alejandra Reynoso Sánchez indicó que para el PAN la política exterior es más que nunca un ámbito indispensable para la defensa y promoción de los intereses de los mexicanos en el exterior.

“Es una herramienta fundamental para ayudar a México a salir de la crisis económica, que de acuerdo con el secretario de Hacienda será la mayor que haya enfrentado el país desde los años 30 del siglo pasado”, dijo.

Durante su participación en torno al análisis del Segundo Informe de Gobierno del Presidente de la República en materia de política exterior, expresó que para el mandatario federal el desinterés en la materia es obvio, ya que sólo incluye el 5 por ciento del contenido total del documento.

“La política exterior no está en las prioridades del Presidente y la ha delegado por completo en su canciller, incluso considera que la mejor política exterior es la interior, y al repetir continuamente esta frase demuestra su absoluto desinterés e indiferencia por la conducción de las relaciones internacionales del Estado mexicano”, reafirmó la secretaria de la Comisión de Relaciones Exteriores.

Respecto a la cooperación internacional contra la pandemia, señaló que el GPPAN reconoce la valiosa aportación y el esfuerzo de la Cancillería tanto para comprar insumos en el extranjero y obtener donaciones internacionales para entrar en negociaciones para el acceso temprano y oportuno a la vacuna, sin embargo, dijo, habrá que preguntarse cuáles son las implicaciones de que el Presidente, contra toda evidencia empírica, critique a otros gobiernos por supuestamente haber manejado peor la pandemia que en nuestro país, faltando a su estrategia de no intervención.

De acuerdo con el Gobierno de la República, desde enero se inició la preparación para enfrentar la pandemia, por lo que cuestionó: ¿Por qué entonces comenzó la operación diplomática para obtener insumos hasta abril? Más aún, ¿Qué se obtuvo de la presencia de cientos de médicos, enfermeras y supuestos especialistas cubanos en México?, ¿hubo razones, además de las ideológicas, para que fueron cubanos y no de otra nacionalidad?

El informe, señala también que hubo una política de acercamiento a América Latina y el Caribe que dio gran importancia al Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica. Sin embargo, México adoptó la brutal política de contención de la migración centroamericana, donde integrantes de la Guardia Nacional le hicieron el trabajo sucio a Donald Trump, dijo.

En este sentido cuestionó: ¿Qué impidió que Estados Unidos deshonrara el compromiso supuestamente realizado, según informó el Canciller Ebrard, para invertir 5 mil millones de dólares en Centroamérica y el sureste mexicano?, ¿Qué detuvo la implementación del PDI en Guatemala? y sobre todo, ¿puede desplegarse una nueva política de cooperación con los países vecinos del sur mientras se les golpea, maltrata y hostiga a sus migrantes?

En relación con la agenda multilateral, consideró que es indudable que hay avances relevantes, como la elección de México al Consejo de Seguridad.

Para concluir, la “wera” Reynoso aseveró que no tenemos una política exterior; “tenemos acciones desarticuladas, reacciones ante la emergencia, actividades diplomáticas desorganizadas y una falta de visión y estrategia hacia el futuro”.

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Ciudad de México, 8 de septiembre de 2020

Comunicado de la oficina de la senadora Alejandra Reynoso Sánchez

Versión de la intervención en tribuna de la senadora Alejandra Noemí Reynoso Sánchez, para referirse al análisis del II Informe de Gobierno del Presidente de la república, en materia de política exterior.

 

 

Con el permiso, Presidente.

El Grupo Parlamentario del PAN celebra que la Glosa del Segundo Informe de Gobierno del presidente López Obrador comience con el análisis de la política exterior desarrollada por el Ejecutivo federal.

Como sabemos, la política exterior no está en la lista de las prioridades del Presidente y la ha delegado por completo en su canciller, incluso considera que la mejor política exterior es la interior, y el repetir continuamente esta frase demuestra su absoluto desinterés e indiferencia por la conducción de las relaciones internacionales del Estado mexicano.

Para mayor muestra de este desinterés, véase la extensión del capítulo al que nos estamos refiriendo: menos del 5 por ciento de lo que incluye este informe.

No obstante, para el PAN la política exterior es hoy más que nunca un ámbito indispensable para la defensa y promoción de los intereses de los mexicanos en el exterior, y específicamente una herramienta fundamental para ayudar a México a salir de la crisis económica que, de acuerdo con el secretario de Hacienda, será la mayor que haya enfrentado el país desde los años 30 del siglo pasado.

Necesitamos más inversión extranjera directa, más internacionalización de las empresas mexicanas; necesitamos más confianza en nuestro país y menos incertidumbre económica. Necesitamos pues, que la política interna cambie radicalmente. La mejor política exterior no es la interior, pero la brecha entre ambas se está abriendo cada vez más.

Según el informe la política exterior del presidente López Obrador o mejor dicho la política exterior del canciller Marcelo Ebrard, busca una recuperación de los principios constitucionales como la no intervención. Valdría la pena preguntarse qué entiende este gobierno por la no intervención; qué entiende este gobierno, porque al intervenir directamente sobre asuntos políticos bolivianos, al grado tal que ese país ya no participa en las reuniones convocadas por México en la Presidencia de la CELAC.

O bien, cómo defendió este principio de no intervención durante la visita del presidente López Obrador a Donald Trump, en medio de una campaña por la reelección.

Más aún, el mismo día en que México resultó electo como miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, acusó a la empresa española Iberdrola y al diario español El País, de montar una campaña en su contra y en la de su administración y criticó al gobierno de España por no procesar por corrupción al hoy Rey Emérito Juan Carlos, vaya forma de defender la no intervención.

El Presidente calificó como una vergüenza la exoneración del Rey Emérito de España, Juan Carlos, sin que haya habido una investigación en su contra, sin embargo, todo lo que se ha dado a conocer del hermano del Presidente, de la cuñada del Presidente, eso no le causa problema ni le causa vergüenza, solamente los ojos en el exterior.

A propósito de la cooperación internacional contra la pandemia, reconocemos la valiosa aportación y el esfuerzo de la Cancillería tanto para comprar insumos en el extranjero y obtener donaciones de distintas fuentes internacionales, como para entrar en negociaciones a fin de obtener acceso temprano y oportuno a la vacuna, conviene preguntarse, sin embargo, cuáles son las implicaciones de que el Presidente contra toda evidencia empírica y todo asomo de autocrítica, critique una y otra vez a otros gobiernos por supuestamente haber manejado peor la pandemia que el mexicano, ¿no es equivalente a una intervención en asuntos internos de otros países?, ¿no es incluso peor al crear conflictos artificiales e innecesarios con todos ellos?

En efecto compañeras y compañeros, el presidente López Obrador socava todos los días los esfuerzos de una política exterior que delegó y que es indelegable; el informe apenas si se ocupa y deja prácticamente al final del capítulo de respuesta de la Cancillería la pandemia del Covid- 19.

No cabe duda que es al revés, y que en el mejor interés de los mexicanos está conocer de los esfuerzos de cooperación con otros países en esta materia.

Se nos informa sobre los puentes aéreos sanitarios establecidos con China y con Estados Unidos para comprar toneladas de insumos.

Pero también se mencionan otras fuentes de cooperación y donación desde Europa, Asia y América Latina, lamentablemente no se ofrece información que resulta crucial para entender el proceso de toma de decisiones.

De acuerdo con el Gobierno de la República, desde enero se inició con la preparación del gobierno para enfrentar la pandemia, ¿por qué entonces comenzó la operación diplomática para obtener insumos hasta abril?, ¿cuál fue la estrategia para identificar a los mejores proveedores de estos insumos en el extranjero?, ¿y qué tipo de procedimiento siguió para asegurar su calidad?

¿Cuáles fueron los criterios adoptados para distribuirlos?, ¿por qué se determinó que la Cancillería y el canciller Marcelo Ebrard tendrían atribuciones especiales en el combate a la pandemia, que incluso llevaron a la estructura de esta Secretaría a trabajar en la distribución de estos equipos?

Más aún, ¿qué se obtuvo con la presencia de cientos de médicos, enfermeras y supuestos especialistas cubanos en México?, ¿hubo razones, además de las ideológicas, para que fueran cubanos y no de otra nacionalidad?, ¿cuáles son las razones por las que a la fecha y al día de hoy no se puede consultar la información, y siguen negando ese convenio con el gobierno de Cuba?

El informe también señala que una política de acercamiento con América Latina y el Caribe, y que dio gran importancia al Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica; una vez más me parece una gran distancia entre lo dicho y lo hecho, la brutal política de contención de la migración centroamericana nos regaló desde enero de este año imágenes terribles de integrantes de la Guardia Nacional, de entre los 27 mil que tanto celebra Trump, que están haciéndole el trabajo sucio, golpeando mujeres y replegando violentamente a familias enteras en comunidades fronterizas del sureste mexicano.

Por otro lado, se documenta que son poco menos de 10 mil personas provenientes de El Salvador y Honduras las que actualmente son beneficiadas por el llamado Plan de Desarrollo Integral, ése es el tamaño de la supuesta solidaridad de México con nuestros países vecinos, de esa dimensión el diseño del Plan Marshall mexicano, que llevó incluso la Cepal a diseñar parte de él y promoverlo.

En eso quedó reducida la Nueva Alianza para el Progreso, como la llamó el Presidente en campaña, y aquí cabe la pregunta: ¿qué impidió que Estados Unidos deshonrara el compromiso supuestamente realizado, según informó el canciller Ebrard, para invertir 5 mil millones de dólares en Centroamérica y el sureste mexicano?, ¿qué detuvo la implementación del Plan de Desarrollo Integral en Guatemala?, y, sobre todo, ¿puede desplegarse una nueva política de cooperación con los países vecinos del sur, mientras se les golpea, maltrata y hostiga a sus migrantes?

En relación con la agenda multilateral, es indudable que hay avances relevantes; la elección de México en el Consejo de Seguridad es un gran logro, notable, que no ha sido escatimado por este Senado ni mucho menos por el PAN, que ha impulsado históricamente esta participación.

Lo mismo ocurre con la adhesión a múltiples instrumentos internacionales en el ámbito interamericano; con todo, conviene preguntarse si no se ha ensanchado la brecha entre lo que sucede en México y lo que sucede fuera de él; con bombo y platillos se anunció una política exterior (inaudible) y, sin embargo, no sólo el número de feminicidios va a la alza, sino que también las omisiones muy relevantes en materia en el ámbito internacional.

Si bien se recurre a la ONU para consolidar compras públicas de medicamentos y otros bienes en el exterior, todos los días se formulan críticas provenientes de los organismos internacionales, acompañando luchas de la sociedad civil y de la oposición contra la militarización de la seguridad pública, en defensa de los medios de comunicación y organismos autónomos y reguladores, por los ataques del presidente, o bien, exigiendo investigar casos dramáticos, como el que llevó a la ejecución extrajudicial de 12 personas en Nuevo Laredo.

En suma, no tenemos una política exterior, tenemos acciones desarticuladas, reacciones ante una emergencia, actividades diplomáticas desorganizadas y una falta de visión y estrategia hacia el futuro; tenemos además una política interior que no se vende bien en el exterior y una política exterior cada vez menos asertiva y menos vinculada a lo que sucede en el interior del país; admitámoslo: a pesar del gran profesionalismo del Servicio Exterior Mexicano, que estoicamente han resistido la política “austericida” y de un canciller que se destaca en un gabinete profundamente mediocre, tenemos a un Presidente que sabotea prácticamente todos los días, con sus dichos y sus actos, la política exterior que los mexicanos necesitamos.

Es cuanto, Presidente.

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