Senadora Gina Andrea Cruz Blackledge para referirse al Día Mundial de la Lucha Contra el Cáncer de Mama.

Intervención en tribuna de la senadora Gina Andrea Cruz Blackledge para referirse al Día Mundial de la Lucha Contra el Cáncer de Mama.

 

 

19 de octubre de 2021

Versión  de la intervención en tribuna de la senadora Gina Andrea Cruz Blackledge, para referirse al Día Mundial de la Lucha Contra el Cáncer de Mama

Con la venia de la Presidencia.

Honorable Asamblea:

El cáncer es un asesino silencioso que no conoce fronteras, ni coloreas. Cualquier persona puede ser atacada por esta enfermedad, que si es atendida a tiempo es curable al cien por ciento.

En este Día de la Lucha contra el Cáncer de Mama debemos lamentar que muchas mujeres lo siguen padeciendo de forma absolutamente innecesaria por la falta de medicamentos oncológicos.

Tan sólo en el 2019, por cada cien mil mujeres de 20 años o más se reportaron 35 nuevos casos de cáncer de mama.

A nivel nacional, la tasa de mortalidad por cáncer de mama es de 17 defunciones por cada cien mil mujeres de 20 años o más.

Desde el Senado de la República les advertimos, antes de que se aprobara el nuevo Insabi, que la falta de recursos y el mecanismo concentrador de compras consolidadas, además de problemas de cobertura y atención generaría desabasto de medicamentos.

La legítima aspiración por tener un sistema de salud universal que cubriera a la mayor parte de la población hoy ha quedado en un sueño que esta Administración ha destruido.

Los gastos catastróficos siguen acabando con el patrimonio de familias enteras ante la falta de apoyos gubernamentales.

Las mujeres afectadas por cáncer de mama ven con tristeza cómo la falta de solidaridad gubernamental pone fin a sus sueños, expectativas y a su vida.

Desafortunadamente, muchas mujeres no sobreviven a tan terrible y devastadora enfermedad, como lo es el cáncer.

Esta tragedia de nuestro Sistema de Salud se ha visto agravada por la pandemia.

A la destrucción de nuestro Sistema de Salud debemos sumar la crisis económica ante la que las personas y sus familias se han visto indefensas.

Las enfermeras, enfermeros, doctoras, doctores, médicos, quienes han sido heroínas y héroes en el primer frente en batalla, no han recibido siquiera los apoyos suficientes, ni equipo de protección de alta calidad, ni los insumos necesarios para atender a las mexicanas y los mexicanos.

La vacunación se ha quedado con fines político-electorales, lo que ha dejado de lado un beneficio que debería ser universal.

Además de las mujeres que han sido víctimas mortales del cáncer de mama, lamentamos que cientos de familias mexicanas ya no están hoy con sus seres queridos.

De manera similar, a como hay desabasto de medicamentos, vemos cómo la compra de vacunas se ha dado y se sigue dando en la total opacidad.

No sabemos claramente cómo se adquieren o cuánto cuestan las vacunas y tampoco hay transparencia en su aplicación.

Hoy, menos de la mitad de la población cuenta con un esquema de vacunación universal y esto es también parte de nuestra crisis sanitaria.

A tres años de su gestión, el gobierno a través del Instituto de Salud para el Bienestar en lugar de dar soluciones sigue inventando pretextos.

Muchas mujeres mueren todos los días por ineptitud, incapacidad y corrupción, y esto no tiene otro nombre que negligencia criminal.

La impunidad y la ineficiencia gubernamental con la que vivimos el día a día están detrás de miles de muertes sin sentido.

Un ejemplo de esto es la falta de apoyo que se ha dado a organizaciones como el Fucam. Anteriormente tenía un apoyo y apoyaba precisamente para atender a través del Seguro Popular.

En un año se han dejado de hacer alrededor de 10 mil mastografías a mujeres que por falta de recursos no pueden acudir a un médico particular para ser atendidas y como consecuencia, pues viene, por supuesto, la falta de un tratamiento oportuno y con ello la muerte.

Hay un dolor que la autoridad está obligada a evitar, y no es el dolor que viene de una enfermedad repentina, sino el dolor que causan las malas decisiones gubernamentales y la opacidad para organizar de mejor manera nuestro Sistema de Salud evitando en todo momento el desabasto, privilegiando la prevención, la atención sanitaria de calidad.

La salud es un derecho constitucional que el Estado está obligado a garantizar en todo momento sin discriminación, sin excepciones.

Hagamos valer este derecho el día de hoy que conmemoramos precisamente la lucha contra el cáncer de mama.

El cáncer debe dejar de ser ese enemigo silencioso que acaba con la vida de tantas mujeres, la detección temprana, la atención total y el apoyo gubernamental son indispensables para hacer frente a una enfermedad que no debería ser tan letal.

Senadoras y Senadores:

Desde esta alta tribuna de la nación hago un llamado respetuoso a las autoridades federales para que en lugar de buscar culpas del pasado se decidan atender los problemas más urgentes del presente.

Va por ti, güera Reynoso.

Va por ti, mujer que estás padeciendo esta enfermedad.

En Acción Nacional estamos comprometidos con ustedes y seguiremos trabajando por esta causa, que es nuestra causa.

Es cuanto.

 

 

ooOoo

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