Palabras de la senadora Josefina Vázquez Mota, Presidente de la Comisión de Derechos de la Niñez y de la Adolescencia, durante la inauguración de la conferencia: Rehabilitación en entorno ecuestre (Equinoterapia especializada)

Palabras de la senadora Josefina Vázquez Mota, Presidente de la Comisión de Derechos de la Niñez y de la Adolescencia, durante la inauguración de la conferencia: Rehabilitación en entorno ecuestre (Equinoterapia especializada), impartida por el Teniente Coronel Médico Cirujano, Ramón Vázquez Bustamante


Es un día muy especial para quienes tenemos un gran compromiso con la niñez, con la adolescencia. Es un día que nos llena de orgullo y es un día que, no tengo duda, quienes estamos aquí esta mañana vamos a aprender y vamos a comprometernos con una casusa que algunas y algunos conocen muy bien, que otros descubrimos, como es mi caso, recientemente, y que, créanme, cuando yo vi la transformación, el bien que logra la equinoterapia, el bien que logra en la vida, en la salud, en la autoestima, en los sueños, en el futuro, no solamente de las niñas, de los niños, de los adolescentes, sino de familias y de comunidades completas, simple y sencillamente tal vez lo único que lamenté es no haberlo conocido antes.

Y estoy segura, como lo compartía con algunas de ustedes, con Xóchitl hace un momento, que este debe ser apenas el principio y que entre todos juntos vamos a lograr que tengamos una mayor difusión, no solamente de lo que es y lo que logra la equinoterapia, sino para mí es una gran honor recibir a mujeres y hombres tan comprometidos para construir el bien y para construir la paz.

Aquí nos hemos propuesto difundir la construcción de la paz y la salud es fundamental en la construcción de la paz. El que un niño, una niña, un adolescente encuentre mejores condiciones de vida para ellos y para sus familias y para México es construcción de paz.

Así que les quiero dar la bienvenida, decirles que me emociona mucho dar una muy breve semblanza, es muy breve, de la vida, de la historia, a su familia también le quiero dar la bienvenida del Teniente Coronel Médico Cirujano, Ramón Vázquez Bustamante.

Él es especialista en medicina física, equinoterapia, profesor y conferencista especializado de equitación; ha tomado diferentes cursos académicos de equinoterapia, medicina física, rehabilitación, así como de equitación terapéutica.

Se ha desempeñado en diferentes cargos, donde destacó como jefe de la sección de equinoterapia del Centro de Rehabilitación Infantil del Ejército y de la Fuerza Aérea, encargado del servicio de equinoterapia especializada de la Coordinación de Promoción Deportiva del Estado Mayor Presidencial.

Es autor también del Manual de Masaje Clásico, una publicación destinada a la enseñanza del masaje clásico terapéutico para la Universidad Autónoma de México.

Esta terapia física y mental ha ayudado a mejorar la calidad de vida de personas con alguna discapacidad. Por ejemplo, en personas con dificultades motrices la terapia se vuelve fundamental, pues produce sensaciones muy parecidas a las que sentimos los humanos al caminar, por lo que el paciente vuelve a familiarizarse con este movimiento.

Una de las aplicaciones más destacadas de la equinoterapia es también la que se da en aquellos jóvenes, niñas y niños que sufren de problemas de comportamiento, necesitamos mucha equinoterapia, doctor; por supuesto, ayuda enormemente a niños con síndrome de Down, hidrocefalia, autismo, entre otros grandes desafíos que enfrentan.

Esta terapia fomenta la autoestima, corrige problemas de conducta, disminuye la ansiedad y estimula la concentración.

Por esto, creemos que es un honor y que es imprescindible conocer más sobre la equinoterapia como un tratamiento complementario.

Déjenme agradecer la presencia de nuestras senadoras de la República, de su gran compromiso, pero también quiero agradecer dos aspectos en especial. El primero de ellos, nos acompaña la senadora Mayuli Martínez, gracias senadora; nos acompaña la senadora Verónica Noemí, ambas muy comprometidas.

Y, pues, yo tuve el placer de asistir a una sesión de equinoterapia y quien me llevó a ese camino es una de mis hijas que, como le decía al doctor, nosotros no teníamos nada que ver con los caballos, más que como muchos mexicanos vamos a día de campo y rentamos un poco un caballo para aprender de él.

Y le quiero agradecer mucho a mi hija Montserrat que me llevó a este camino y que cuando me invitó a esta sesión de equinoterapia yo no podía creer que lo que estaba viendo era cierto. Claro que el experto y aquí vamos a escuchar al doctor Vázquez Bustamante, pero no quiero dejar de comentar que en esa sesión, entre otras personas y otras familias estaba una niña con Síndrome de Down, Paty, y decía: “qué guapo está el caballo”, pero le tenía un enorme temor, y decía: “el guapo; ahí está el guapo”.

Para mí lo primero fue ver un caballo suelto, que a mí también me impuso, porque yo no estoy familiarizada con los caballos. Yo decía: “¿Quién va a detener al caballo?”, y el caballo estaba totalmente libre y suelto. Y el reto que le pusieron a Paty es que pudiera abrazar al caballo, y yo veo que ese caballo estuvo parado en el mismo sitio cerca de 45 minutos esperando a que Paty fuese a su encuentro y lo abrazara.

Y quiero decirles que para mí ha sido uno de los momentos más significativos de mi vida, ver a un caballo que no tenía rienda, que tenía la capacidad de esperar a una niña que sabía, que debía esperar, y una niña que se tomó el tiempo necesario hasta vencer ese temor e ir a su encuentro.

 

Ayer, y con esto término, un senador de la República me compartía, y le agradezco su confianza, que una persona muy cercana él, no solamente la equinoterapia salvó su vida, sino gracias a eso le devolvió la posibilidad de desarrollar todas sus capacidades y todos sus talentos.

Doctor, nos sentimos muy honrados. Nos acompaña también el doctor Teniente Coronel, Oscar Benavides Aguilar, director del Centro de Rehabilitación Infantil, y decirles que aquí muchas y muchos de nosotros nos sentimos orgullosas y orgullosos de las Fuerzas Armadas; que las Fuerzas Armadas han velado por el bienestar de nuestras familias y nosotros no siempre hemos sabido corresponder.

Desde ese cuartel militar de Tapachula, Chiapas, en el que tuve el privilegio de vivir cerca de un mes frente a un desastre natural, aprendí del amor de las Fuerzas Armadas por México y ahora a través de usted, doctor, el amor de las Fuerzas Armadas que, en un caballo, transforman la vida de muchas niñas, de muchos niños, de muchos adolescentes.

Y ayer le decía al presidente de la Comisión de Defensa, senador Félix Salgado Macedonio, que ojalá nos pueda acompañar y si no le mandaremos el video, que sería muy importante que también él conozca esta faceta las Fuerzas Armadas que se conoce tampoco, y hago votos porque la equinoterapia que ustedes llevan a cabo no solamente no se límite, sino se fortalezca cada día más.

Está usted en su casa, están en su casa todos ustedes y lo escuchamos.

Damos la bienvenida a la senadora Martha Márquez, bienvenida senadora, que como vemos es una reciente mamá, y que también nos da esta inspiración de estar siempre acompañada.

Doctor, la tribuna es de usted, este espacio es de usted, estamos emocionados y orgullosos, muy bienvenido, gracias por acompañarnos.

 

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