Segunda intervención de la senadora Alejandra Noemí Reynoso Sánchez, en la comparecencia del comisionado federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios

Segunda intervención de la senadora Alejandra Noemí Reynoso Sánchez, en la comparecencia del comisionado federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios, Julio Sánchez y Tépoz, ante la Comisión de Salud.

 

Hay varias inquietudes que me quedan, y me refería al problema del alcoholismo principalmente en adolescentes y jóvenes. Si bien México no está a la cabeza en este problema de salud pública que es el alcoholismo, sí la Organización Mundial de la Salud señala que en América Latina estamos en el décimo lugar en materia de consumo de alcohol con 7.2 litros per cápita, que no es poca cosa. Y que también de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud son más de 200 enfermedades que generan millones de muertes al año, precisamente por problemas ligados y relacionados a las bebidas alcohólicas y que en este tema es preguntar la regulación de los envases o del envasado, perdón, ¿si se ha considerado en algún momento, estuvo por ahí en el ambiente que fuese un envasado o con el etiquetado muy similar al que contiene el tabaco, con los riesgos que esto puede afectar?

Y que también la otra parte es la accesibilidad o la facilidad con la que los jóvenes pueden acceder a la alcohol, a bebidas que además ahora disfrazadas como bebidas refrescantes pero que traen en baja o mediana proporción sí contienen alcohol y qué es lo que se está haciendo para poder controlar o contener y reducir en determinado momento este consumo.

Y ahora bien, respecto al tema de la cannabis en la legislatura pasada recuerdo muy bien cuando se presenta el tema y que fue a raíz –creo yo– de la participación de México en el Consejo de Seguridad de la ONU, surge la primer, digamos las primeras expresiones de la necesidad de poder regular la cannabis para uso lúdico, pero además donde se decía en ese momento que podría ayudar a disminuir la violencia e inseguridad en el país.

Después se presenta ya una iniciativa, pero donde se le da el sentido que es para uso medicinal, y yo recuerdo muy bien que estuvo en la discusión, los foros recibiendo todos los comentarios, las aportaciones durante varias semanas y surgió la preocupación en médicos, que en lo personal me buscaron colegios de médicos, de psiquiatras, de psicólogos alertando sobre los riesgos que podría traer en determinado momento la legalización y haciendo referencia a lo que había sucedido en Gran Bretaña, después de que hacen una evaluación años después de su legalización o apertura al mercado, y se dan cuenta que los gastos de salud se incrementaron impresionantemente para contener enfermedades como esquizofrenia, enfermedades mentales y que esto, lejos de reducir el gasto, es decir, lo que se ahorraron por un lado en la inspección, se triplicó en la atención médica, tanto en medicamentos como en la urgencia del sector salud, y que se habían visto un tanto rebasados.

Entonces, ahí surge la primera preocupación, cuando yo leo ese primer proyecto de iniciativa dije: pues esto no trae nada de salud, en realidad era económico y penal porque se retiraba del Código Penal la portación de marihuana o de la cannabis y sus derivados y se ampliaba 25 gramos o algo así, no recuerdo, originalmente el proyecto. Se vuelve a modificar, a quedar máximo en un gramo, pero que sí ha habido, primero la confusión, porque entre que era un tema seguridad que lo disfrazan con un tema de salud y que termina siendo un tema económico y finalmente se revisa nuevamente y cae para uso medicinal y que se autoriza y que además a mí me dio la sensación de primero a ver un urgencia, de que había un urgencia de que esto se legalizara, se aprobará por ambas cámaras con el ejemplo de la niña que tenía epilepsia y que con eso podía controlar y también recuerdo que el Doctor Mondragón y Kalb decía: “a ver nunca habían solicitado el permiso para importar el medicamento”.

Entonces, bueno, todo esto lo traigo porque si bien se autorizó el año pasado en el mes de abril, que fue cuando finalmente se aprueba la minuta en Cámara de Diputados, que se publica en junio del 2017 y que lo primero que me llamó la atención es que prácticamente entre la aprobación y la publicación de los lineamientos pasó año y medio, entonces lo que parecía al principio una urgencia, terminó no siendo tan urgente eso, lo digo desde fuera, sin conocer todos los procedimientos y por eso es que lo pongo en la mesa, y ahora recién salen los lineamientos y entonces ya surge la inquietud de que no solamente sea para uso medicinal, sino ampliar ya para uso recreativo y demás.

Y otra de las cuestiones que me llamaron la atención, que recuerdo que el énfasis era sí para el uso medicinal y cuando yo leo los lineamientos, pues veo que hay para uso industrial y entonces hay bebidas alcohólicas con cannabis, pero también puede haber bebidas no alcohólicas y puede haber otros productos y entonces ya me amplió más la duda, yo recuerdo que la minuta y el proyecto y la autorización era para uso medicinal y de investigación, que también se hacía énfasis en que faltaba mucha investigación para poder aprovechar todas las propiedades que pudiera tener.

Y, finalmente, digo, y todo esto…, porque si ahora que nuevamente surge la posibilidad y que insisto, hay quien dice que legalizando la cannabis y sus derivados puede ayudar a que no haya tanta violencia, porque entonces ya no se estarán peleando las plazas, aunque yo creo que las plazas se las pelean no por esta sustancia, sino por otro tipo de drogas y no por la cannabis, o que si eso va a ayudar en determinado momento a un tema de seguridad, pero también a un tema económico, dado con nuestro país vecino, y que como allá en cada estado poco a poco se va legalizando, en cada estado de la Unión Americana.

Entonces, lo pongo en la mesa primero para ver qué considera la Cofepris de los riesgos de salud, en caso de que ya no solamente fuera para su uso como se autorizó en determinado momento, medicinal, sino cuáles son los riesgos y los costos y lo que implicaría en determinado momento si esto se ampliara.

Y, finalmente, también en los lineamientos se habla de cuando hay un permiso o cuando un medicamento entra sin autorización por alguna de las aduanas, que se considerará como un medicamento…, utiliza un término que ahorita no lo traigo a la mente, pero, vaya, contrabando, y a mí me gustaría que…, no sé si la pregunta debiera hacerse en Aduanas pero seguramente Cofepris pueda tener alguna información de cuántos o qué decomisos se han detectado tanto para ingresar como para salir del país de medicamentos o de sustancias que no hayan pasado por la regulación, tanto de Cofepris como de Aduanas en determinado momento.

Creo que me extendí un poquito, pero le agradezco sus respuestas.

 

 

ooOoo

 

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