Senadora Gina Cruz propone crear un apartado tributario exclusivo para el vino de mesa

La senadora panista Gina Andrea Cruz Blackledge propuso reformas a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, con el fin de crear un apartado tributario exclusivo para el vino de mesa, que ayude a fortalecer, fomentar y desarrollar la industria vinícola en el país.

Resaltó que la carga fiscal que el vino de mesa mexicano tiene es del 43 por ciento, al considerar la tasa del 26.5 por ciento del IEPS y la tasa del 16 por ciento del IVA, considerando que el primero forma parte de la base gravable sobre el segundo.

“De tal forma que se causa un impuesto sobre otro impuesto, lo cual es una doble tributación que significativamente le resta competitividad ante la oferta mundial”, remarcó.

Cruz Blackledge añadió que, a esta carga impositiva, la Ley del IEPS establece a los productores y distribuidores de vino obligaciones fiscales como: declaraciones informativas semestrales para revelar el nombre de las personas a quienes se les trasladó el impuesto en forma expresa y por separado; adherir marbetes a los envases y precintos en el caso de vinos a granel.

Asimismo, un informe de marbetes utilizados y destruidos; información de los equipos que se utilizan para envases; información de los bienes producidos y enajenados en el ejercicio anterior, por entidad federativa; reporte de inicio y término del proceso de producción; reporte de inicio o término del proceso de envase.

“Las empresas vinícolas deben estar inscritas tanto en el padrón de contribuyentes de bebidas alcohólicas, lo cual es un requisito para poder adquirir marbetes y precintos, así como en el padrón de importadores y exportadores sectoriales de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público”, explicó.

Expuso que la legislación nacional considera a los vinos como el resultado de procesos de destilación, incluyéndolos en todas las bebidas que sí lo son y que tributan según el tabulador de la Ley del IEPS, y que debería ser distinto y particular para las bebidas que resultan del proceso de la fermentación, como en el caso de la cerveza.

“En este sentido, proponer un tratamiento fiscal para los vinos de mesa distinto al dispuesto para las bebidas alcohólicas destiladas tiene una justificación objetiva, que es la de fortalecer, fomentar y desarrollar la industria vinícola de nuestro país”, puntualizó.

Aseguró que con su propuesta habría orden fiscal tanto en el manejo de los registros contables y simplificación en el pago del IEPS, mayor recaudación fiscal y se daría un tratamiento igual tanto a los vinos importados como a los vinos nacionales para una competencia igualitaria.

“También se fomentaría la redistribución del impuesto en la totalidad de vinos que se consumen a nivel nacional y, principalmente, se daría la oportunidad de impulsar la industria vinícola contando con vinos nacionales de mejores precios para el consumidor final”, concluyó.

La legisladora por Baja California señaló que, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), de 68 países productores de vino en 2002, México ocupó el lugar 25, con una producción de 10.1 millones de litros, lo cual representó 0.38 por ciento del total registrado por el organismo.

Precisó que la Asociación Nacional de Vitivinicultores informó que el consumo per cápita de vino en México, en ese año, fue de 200 mililitros, una cantidad muy lejana a la registrada en Italia (62 litros), Francia (58 litros), Chile (20 litros) y Estados Unidos (8 litros).

“Las dos franjas del vino que proporcionan las condiciones climáticas óptimas para el cultivo de la vid son: entre los paralelos 30 y 50 latitud norte y entre los paralelos 30 y 50 latitud sur, y pasan por los territorios de los cinco continentes; los principales productores de uva se ubican dentro de esas franjas: en la norte destacan Francia, Italia, España, Estados Unidos, Alemania y China; en la franja sur: Australia, Sudáfrica, Argentina y Chile”, detalló.

De manera estricta, agregó, las regiones de México que integran la franja son la parte norte de Baja California y Sonora, cuya producción de uva en 2002 representó más de 90 por ciento del total nacional; y sólo Baja California concentró 95 por ciento de la producción nacional de vinos de mesa.

“El vino mexicano está compitiendo con lo mejor de la oferta mundial, aquella que desborda las fronteras nacionales, que se transporta decenas de miles de kilómetros y se presenta en el mercado nacional a un precio competitivo: vinos españoles, franceses y chilenos”, refirió.

La propuesta de la senadora de Acción  Nacional, que busca adicionar un inciso b) a la fracción I del artículo 2o. y una fracción XXXVII al artículo 3o. de la Ley del IEPS, se turnó a la Cámara de Diputados para su análisis y dictaminación.

 

 

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