Es tiempo de romper el silencio cuando se trate de delitos sexuales contra niñas, niños y adolescentes: Vázquez Mota

  • Es momento de que casos de pederastia y violencia sexual se puedan denunciar siempre y para que la ley y la justicia estén de lado de la víctima y no del victimario, dijo
  • Se estima que aproximadamente el 90 por ciento de las agresiones por violencia sexual contra menores de edad provienen de personas cercanas y de estas, entre el 60 y el 85 por ciento se trata de familiares, indicó

 La senadora y presidenta de la Comisión de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia, Josefina Vázquez Mota celebró la aprobación por unanimidad del Pleno del Senado de la República, de un dictamen de las comisiones unidas de Justicia y de Estudios Legislativos Segunda, por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones del Código Penal Federal para que los delitos sexuales cometidos en contra de niñas, niños y adolescentes no prescriban.

Durante la discusión del dictamen, Vázquez Mota señaló que es tiempo de romper el silencio cuando se trate de delitos sexuales contra niñas, niños y adolescentes, pues al eliminar la prescripción de estos crímenes en el Código Penal Federal, los agresores y agresoras sexuales en contra de menores quedarán sin impunidad.

“Ni una sotana, ni un cargo público, ningún fuero, ningún agresor sexual que trabaje en alguna escuela, club deportivo, en cualquier espacio donde convivan niñas, niños y adolescentes, por supuesto ningún familiar, compadre, padrastro, abuelo, tíos, hermanos, quedarán impunes. Desde ahora ningún agresor podrá esconderse de la justicia y no caducarán jamás sus crímenes, no quedarán impunes sus acciones y se les castigará con todo el peso de la ley”, expresó.

Desde la máxima tribuna, dijo que ha llegado el momento de que casos de pederastia y de violencia sexual se puedan denunciar siempre, y para que la ley y la justicia estén de lado de la víctima y no del victimario.

“Agresoras y agresores sexuales en contra de menores de edad hoy quedarán sin impunidad, hoy se quedarán sin sus secretos sucios. A partir de hoy, todo el peso de la ley. La falta de denuncia y de castigo para el agresor sexual es sumamente grave, sobre todo si se toma en cuenta que un pederasta no actúa una sola vez ni contra una sola víctima. Un depredador sexual agrede al menos 60 veces en su vida, el silencio, el miedo, pero en especial la impunidad, son sus cómplices más importantes”, externó.

La legisladora de Acción Nacional refirió que de acuerdo con la Asociación para el Desarrollo Integral de Personas Violadas AC, existen cerca de 5 millones de niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual, pero sólo 1 de cada 10 delitos se denuncian, y de los cuales, únicamente el 1.5 por ciento llega a juicio.

Además, indicó se estima que aproximadamente el 90 por ciento de las agresiones por violencia sexual contra menores de edad provienen de personas cercanas y de estas, entre el 60 y el 85 por ciento se trata de familiares.

“En nuestro país, por increíble que parezca, este delito prescribe a partir de los 3 años. Es urgente aprobar este dictamen por miles de niñas, niños y adolescentes, ya que el promedio de tiempo en el cual una víctima entiende este delito tarda entre 20 a 40 años, es decir, ya en la edad adulta es cuando se comprende este crimen”, afirmó.

La reforma al Código Penal Federal busca que los delitos sexuales cometidos en contra de niños, niñas y adolescentes no prescriban; y que cuando los delitos sean cometidos por sacerdotes, ministros de cultos religiosos o funcionarios públicos, las penas sean del doble.

También, añadió, evitará que no prescriban los delitos de distribución de pornografía infantil, corrupción de menores, lenocinio, pederastia turismo sexual infantil, así como el acoso sexual y la violencia sexual en contra de niños, niñas y adolescentes.

El dictamen sostiene que la persecución de este tipo de ilícitos se lleve a cabo a pesar del transcurso del tiempo, pues con ello se erradica su impunidad; y especifica que es obligación de la actual Legislatura homologar el marco jurídico interno para adecuarlo a los tratados internacionales celebrados por el Estado mexicano.

ooOoo

Ciudad de México, 29 de abril de 2021

Comunicado de la oficina de la senadora Josefina Vázquez Mota

 

29 de abril de 2021

Versión de la intervención de la senadora Josefina Vázquez Mota, al participar en la discusión de un dictamen de las comisiones unidas de Justicia y de Estudios Legislativos Segunda, por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones del Código Penal Federal

Muy buenas tardes.

Muchas gracias, presidente, con su venia.

Fernanda, Mariana, Analú, Katina, Carlos, Edgardo, sí denunciaron, sí rompieron el silencio 10 años después, 15 años después, 20 años después; rompieron el silencio porque cuando fueron víctimas de este crimen fue como estar en un campo de concentración, porque son sobrevivientes, porque se equipara a la peor de las torturas, porque lo sufrieron cuando tenían dos años, cuatro, cinco, ocho o incluso cero meses de edad.

Y denunciaron armándose de valor, rompiendo el silencio, superando los miedos, los traumas e incluso una culpabilidad que jamás debieron haber sentido.

Y cuando finalmente denunciaron, la gran mayoría de ellas y de ellos encontraron una respuesta tan terrible como el crimen del que fueron víctimas y la respuesta ha sido “este crimen ya prescribió y no tienes derecho a la justicia”, a una justicia que hoy debe cambiar para millones de niñas, niños y adolescentes en el país.

Lo primero es: Yo sí te creo, porque una niña y un niño no miente cuando su vida y su alma se destruyen; porque los depredadores sexuales atacan al menos 60 veces en su vida y son seductores y es muy difícil identificarlos, y pueden estar sentados en la mesa donde estamos nosotros, vivir en el hogar donde vivimos nosotros, ser nuestros vecinos, nuestros compadres.

O como dices, Maybé: “Amo a mis padres porque son mis padres, pero los odio porque ese hombre de 90 años, el abuelo de mi padrastro venía por mí a los cinco años al kínder y destruyó mi vida y mis padres lo supieron y en mi fiesta de 15 años el invitado de honor era ese hombre que había acabado con mi existencia y estaba ahí, donde nunca debió haber estado”.

Hoy ni una sotana ni un cargo público ni un fuero, ningún agresor sexual va a tener descanso y menos impunidad, ninguno, no importa si está en la escuela, en la iglesia, en el club deportivo, en cualquier espacio donde están las niñas, los niños, los adolescentes, si es el padre, si es el tío, si es el hermano, si es el abuelo, no importa quién sea, nunca más, nadie más, ni uno más, porque en este país a los tres años este criminal puede volver a delinquir con absoluta impunidad.

Se acabaron los secretos sucios, porque va a haber acceso a la justicia, porque en este crimen no puede haber medias tintas, o estamos del lado de los criminales o estamos del lado de la justicia de las víctimas y de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.

Este dictamen, que ha tardado tantos años para hacerle realidad, hoy está aquí.

Y quiero reconocer ampliamente a todas las Senadoras, a todos los Senadores, por su voluntad, por su valor y determinación.

A quienes lo han dictaminado, el Senador Julio Menchaca, en la Comisión de Justicia; la Senadora Ana Lilia Rivera, a todas las Senadoras y Senadores que votaron por unanimidad.

Pero, sobre todo, quiero hoy decirles a los millones de niñas, niños y adolescentes, y adultas y adultos que llevan esperando justicia, que este momento llegó y que no volverá a ser igual que hace unas horas.

Reconozco a todas y todos los proponentes, al Senador Ricardo Monreal, al Senador Martí Batres, a la Senadora Lilly Téllez, al Senador Alejandro García, al Senador Raúl Bolaños y a la Senadora Antares Vázquez, que se han sumado, y abrazamos esta causa por encima de cualquier partido, cualquier creencia o diferencia, porque en este crimen nos debemos reconocer y nos convocamos todas y todos.

Igualmente reconozco a todas las Diputadas y Diputados que se han sumado con compromiso para detener este crimen y que se haga justicia.

Más de cinco millones de niñas, niños, cada año a partir de los cero meses de edad. Más de cinco millones de vidas destruidas muchas veces para siempre, encontrando justicia solamente de cada 10 denuncia una o uno y de ese uno apenas llega la justicia al 1.5 %, es decir, la impunidad es casi del 100 %.

Y cuando finalmente una víctima denuncia, en lugar de preguntarle al criminal se le pregunta a la víctima “¿y por qué no lo hiciste cuando tenías ocho años?” o “¿por qué no lo hiciste cuando tenías cinco años?” o “¿por qué no lo hiciste cuando tenías 12 años?”

Entendamos que el criminal es el que debe responder y no la víctima, porque los más cercanos son los que destruyen la vida de quienes más debiésemos defender y cuidar.

Terminaría diciendo que no importa el tiempo que pase, habrá justicia. No importa si pasan, Analú, 10 años. No importa, Maydé, si tu invitado de honor era ese criminal, ahora lo puedes denunciar y encontrarás justicia. No importa, Edgar, que esa persona que te debió haber cuidado en los baños te violentaba, ahora encontrarás justicia.

Hago un llamado a todas y a todos como Estado mexicano, como impartidores de justicia, como familia y comunidad, porque déjenme decirles algo, cuando alguien denuncia el crimen de violencia sexual alguien más lo sabía por lo menos, alguien más había guardado silencio, alguien más había callado frente a este criminal.

Y termino dando voz a una de las víctimas: “Me encerraste en la culpa y el rechazo. Y a mis 28 años por fin, después de años de terapia no especializada, de más de un intento de suicidio y una infancia y adolescencia de autolesiones, aprendí y acepté que la llave de mi libertad estaba en denunciarte. Hoy te digo a ti que en esta denuncia encontrarás justicia”.

Queridas Senadoras y Senadores, hoy estamos cambiando en un antes y después la vida de niñas, niños y adolescentes, reconociéndolos como sujetos de derechos y defendiendo su interés superior, porque es hora de romper el silencio y de hacer justicia.

Por ti, mi Luciana, por millones de niñas, niños y adolescentes a los que jamás se les tuvo que haber destruido la vida. Por ti y también por nosotras y nosotros, para poder salvarnos en una sociedad que construye paz y no destruye vidas, les pido que acompañemos con nuestro voto a favor a quienes han tomado la determinación que este crimen no prescriba jamás y se acabe la impunidad, se encuentre la justicia y con ello al menos un pedazo de paz en la vida de millones de víctimas a lo largo y ancho de nuestro país.

Muchas gracias a todos.

–000–

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *