Senadora Minerva Hernández Ramos para fijar el posicionamiento del GPPAN a los dictámenes de las leyes secundarias en materia educativa

 

Versión de la intervención en tribuna de la senadora Minerva Hernández Ramos para fijar el posicionamiento del GPPAN a los dictámenes de las leyes secundarias en materia educativa

Con su venia, Senadora Presidenta.

Citando a su beisbolista en jefe: la educación pública se va, se va y se fue al basurero de la historia, situación que no merecen ni los maestros con vocación, ni los padres de familia, ni mucho menos los niños y jóvenes de México.

Soy hija de profesores rurales, soy producto de la escuela pública tlaxcalteca, sé que la acción de educar es una gran tarea y una alta responsabilidad, vi como mis padres formaron generación tras generación con principios y valores.

La educación es la base para mejorar nuestra vida y el desarrollo del país. Todos ustedes coincidirán que cuando las personas acceden a la educación, se puede escapar del ciclo de la pobreza.

En comisiones, la mayoría parlamentaria ha recordado que vivimos en un país de desigualdades lacerantes, que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre, pero se rehúsan a mejorar el sistema educativo nacional para que a través de la educación, de la ciencia y de la lucha contra la ignorancia, dejemos de ser pobres.

Cuando el Presidente López Obrador asumió el cargo, se comprometió a no mentir, no robar y no traicionar. Con la aprobación de estos dictámenes, la “bancada del Presidente”, irá en contra de cada uno de esos postulados.

Mienten, porque quieren hacer creer a los maestros que estas reformas son reflejo de sus demandas, pero en los hechos, los recursos que se destinarán en 2020 a la revalorización del magisterio son 20 por ciento menores a los vigentes, el monto más bajo de los últimos años.

Mienten, porque sin evaluación y sin análisis serios que hayan identificado las fortalezas y debilidades del actual modelo educativo, de un plumazo, van a establecer “la nueva escuela mexicana” pero la “novedad” será que en 2020 apenas el 3 por ciento del presupuesto de la SEP será destinado al desarrollo de aprendizajes y habilidades de los educandos.

Le roban a los maestros la oportunidad de ingresar al servicio docente mediante procesos de selección transparentes, equitativos e imparciales, cuando existe un privilegio injustificado para los egresados de las escuelas normales públicas; a los maestros se les está robando su dignidad, ninguno tendría por qué estar sujeto al capricho o extorsión de grupos sindicales o disidentes que están sometidos a la rentabilidad política y que olvidan que la democracia es un sistema de vida fundado en un constante mejoramiento económico, social y cultural.

Es un robo a la Constitución, que establece que la educación estará basada en la promoción del máximo logro de aprendizaje en los educandos, y en estas leyes secundarias los fines de la educación no están orientados a los alumnos, están orientados al sistema, a las instituciones y a los procesos.

Es un robo porque no se establece claramente un esquema de evaluación diagnóstica, ni cómo se realizará la mejora continua para la profesionalización de los docentes.

Traicionan al Estado, porque lo obligan a renunciar absolutamente a su rectoría en materia educativa; y no solamente por quienes hacen uso del gis y del pizarrón, sino también porque los muros y techos de las escuelas ya no serán más responsabilidad del Estado, ya no estarán los especialistas, ingenieros o arquitectos para guiar la construcción, remodelación o mantenimiento, conforme a estándares que garanticen la integridad física de maestros y alumnos.

Se traiciona con estas reformas, porque creen que al presidente le basta con decir que existen 100 Universidades del Bienestar, que ni siquiera tienen información sobre su dirección o costo de operación.

Se traiciona a la niñez y juventud mexicanas, porque siendo la educación la mayor herencia que puede dejarse a nuestros hijos, se les condena a un sistema que no garantiza que los mejores profesores estén al frente de los grupos. La instrumentación de una nueva política educativa requiere algo más que libros de texto gratuitos.

Se traiciona a la nación, porque si la educación es la base del mejoramiento de los pueblos, al aprobar estas reformas México estará perdiendo la oportunidad de establecer la ruta que permitirá alcanzar mejores niveles de desarrollo humano, de mejor distribución de la riqueza y de mayor justicia social.

A la larga, se habrá traicionado la confianza de quienes votaron por un cambio que solamente ha sido un retroceso al pasado.

La mayoría parlamentaria gusta de las frases contestarias y vendrá a decir que cuando se nace pobre, estudiar es el mayor acto de rebeldía, pero lo que quieren en realidad, son rebeldes a modo, cuya educación no sea competitiva y que no los prepare para los desafíos del siglo 21, de la cuarta revolución industrial, lo que quieren son rebeldes que construyan el futuro y que siembren vida dentro de los límites que el poder presidencial les mandata, con una beca o un apoyo a cambio de su voto.

Los invito a pensar en la niñez y la juventud de sus estados, pues son a ellos a quienes debemos entregarles las bases jurídicas para un sistema educativo que les permita prosperar, alcanzar sus sueños, transformar sus vidas y beneficiar a su comunidad. Lamentablemente, con estos dictámenes estamos muy lejos de hacerlo.

No hay manera de construir una sociedad más ordenada y generosa sin entender que la educación debe ser integral y formativa en valores como la paz, la libertad, la igualdad y la democracia.

Bajo estas premisas, el Grupo Parlamentario de Acción Nacional votará en contra de los dictámenes correspondientes a las leyes secundarias en materia educativa porque las propuestas que podemos incluir para mejorar las reformas serán opacadas por los vicios recurrentes de esta Legislatura, por las prisas que impiden respetar los procesos deliberativos propios de la actividad parlamentaria; por el desdén al cumplimiento de las formalidades de la reglamentación interna, y por la cerrazón a permitir que en el pleno de esta asamblea puedan ser aprobadas las reservas que presentaremos como oposición con la única finalidad de mejorar nuestro sistema educativo.

Tratándose de la educación en México, es insostenible creer que todo lo hecho por gobiernos anteriores fue negativo y que necesita reformarse hasta “que no quede ni una sola coma” como lo han manifestado sobre la reforma educativa.

En el centro de la acción política, senadoras y senadores, está la creación de consensos para la construcción común de bienes públicos.

La educación es uno de los principales viene públicos.

Es una pena, una pérdida para el ejercicio de la vida democrática, que las reformas a estas leyes secundarias se hayan procesado con la celeridad que deriva de la imposición aritmética de los votos, sin permitir que las otras fuerzas políticas pudiéramos acompañar en consenso.

Por estas razones, el voto de Acción Nacional es en contra.

Es cuanto, senadora Presidenta.

ooOoo

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