Senadora Martha Cecilia Márquez Alvarado, durante el análisis del Primer Informe de Gobierno, en materia de política social

 

25 de septiembre de 2019

Versión de la intervención en tribuna de la senadora Martha Cecilia Márquez Alvarado durante el análisis del Primer Informe de Gobierno, en materia de política social

Con su permiso Presidenta.

Así como el nuevo gobierno no tiene como prioridad el crecimiento y el desarrollo económico de México, la política social tampoco ha sido de su interés, dejando en condiciones precarias a millones de mexicanos, implementando sólo su política populista y clientelar.

El sistema público de salud está en una severa crisis, agravada por las decisiones de este gobierno.

Este es, literalmente, un asunto de vida o muerte. La incompetencia también es corrupción y, en el peor de los casos, la incompetencia mata, está matando a los niños de Méxicoen especial a los más pobres y vulnerables.

Es indebido e inmoral privilegiar la asignación presupuestal para atender los proyectos inviables del presidente de la República por encima de temas sensibles como lo es la salud de los mexicanos.

El gobierno empeoró la situación al recortar y congelar recursos para el sector salud sin sustento y sin justificación.

El gasto en salud cayó 10.4 por ciento en términos reales en el primer semestre de 2019 y, además, presenta los subejercicios más altos de los últimos años, por un monto de 40.6 miles de millones de pesos.

Esto afecta la vida de millones de enfermos y pacientes: malas medidas de austeridad, el despido de personal especializado y la falta de medicamentos y material médico.

Recordemos que el 62 por ciento de la licitación de medicamentos que se hizo para el segundo semestre de 2019 fue declarado desierto, lo que equivale a mil 923 claves de medicinas, agravando aún más la escasez de medicamentos.

La escasez de medicinas en clínicas y hospitales públicos, afectó especialmente a pacientes con padecimientos como VIH o algunas modalidades de cáncer. Todos tenemos presentes los casos de niños del hospital infantil que fueron afectados en sus tratamientos contra el cáncer por la falta de medicamentos.

El desabasto estará presente durante todo el año, hasta diciembre habrá escasez de vacunas doble y triple viral, por lo que hay riesgo de brotes de enfermedades que ya teníamos bajo control, como sarampión, rubeola y parotiditis.

El desabasto incrementa el gasto de bolsillo de la gente, empeora su salud y, eventualmente, le provoca la muerte.

También el gobierno ha detenido recursos a hospitales de alta especialidad y a institutos nacionales de salud, y les ha ordenado recortar el 30 por ciento de sus gastos operativos, lo que propiciará mayor desabasto.

El gobierno instruyó a hospitales de alta especialidad e institutos nacionales de salud a recortar el 50 por ciento de los servicios personales y servicios de terceros, como pruebas de laboratorio, farmacia, banco de sangre, hemodiálisis, entre otros. Han sido despedidos 10 mil médicos, enfermeros y técnicos especializados.

Con ello, crece el retraso en la programación de citas con especialistas, que llegan a tardar hasta ocho meses.

La Secretaría de Salud instruyó recortar la mitad de los apoyos a estudiantes de medicina y enfermería, y el 100 por ciento del apoyo a alumnos de odontología y áreas afines.

La crisis en el sector salud es grave y este gobierno la profundizó. Esa es la verdad.

Por el lado de la educación, las cosas no caminan mejor. La reciente contrarreforma educativa no busca mejorar la calidad de la educación, ni tiene como interés a las niñas, los niños y adolescentes. Su verdadero fin es devolverle a la CNTE, un aliado suyo, la recuperación del control de plazas y del presupuesto, como lo hacía antes. La CNTE su aliado, el aliado de Morena.

Este gobierno dejo de lado la premisa de considerar el interés superior de la niñez en la toma de decisiones públicas, al recortar los recursos destinados a la atención de la niñez y a la adolescencia.

Este año la disminución fue del 4.5 por ciento respecto al presupuesto autorizado para 2018. Es decir, se destinaron 35 mil millones de pesos menos a programas y acciones en favor de las niñas, los niños y adolescentes.

Uno de los programas afectados por estos recortes fue el programa de estancias infantiles. Esto es sin duda una de las peores decisiones tomadas por la actual administración federal.

Incluso, en una clara afrenta a nuestro sistema de pesos y contrapesos, el gobierno rechazó la recomendación 29/2019, emitida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la cual estuvo motivada por 204 quejas, presentadas por cinco mil 430 personas agraviadas, donde se expone que, con fundamento en normas e instrumentos nacionales e internacionales, así como con sustento en la evidencia concreta, objetiva y verificable, existen actos ilegales y vulneraciones causadas a los derechos de niñas, niños, padres y madres trabajadores, como consecuencia de estos recortes presupuestales.

Por su parte, el programa Prospera de Inclusión Social fue sustituido por un programa educativo de transferencias no condicionadas, sin los componentes de salud y nutrición. De acuerdo con evaluaciones practicadas a Prospera, el programa ha tenido un impacto positivo en la salud, la educación y la nutrición de los beneficiarios.

Compañeras senadoras y senadores, la política social del actual gobierno está generando angustia y decepción entre los mexicanos, porque sus acciones no están dirigidas a combatir de manera efectiva las carencias sociales.

Por eso, Acción Nacional, Acción Nacional no puede avalar un ejercicio público que privilegia los intereses políticos por encima de la atención de las necesidades de los más desprotegidos.

Gracias.

ooOoo

 

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