Senadora Josefina Vázquez, para referirse a dictamen de Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales

Intervención en tribuna de la senadora Josefina Vázquez Mota para referirse a un dictamen de las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales; Para la Igualdad de Género; y de Estudios Legislativos, con proyecto de decreto por el que se reforman diversos artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

14 de mayo de 2019

Versión de la intervención en tribuna de la senadora Josefina Vázquez Mota dictamen de las comisiones unidas de Puntos Constitucionales, Para la Igualdad de Género y de Estudios Legislativos, que reforma diversos artículos de la Constitución

Muchas gracias.

Muy buenas tardes queridas Senadoras, Senadores.

Muy buenas tardes queridas mujeres luchadoras e incansables, mujeres en plural, mujeres de 50+1, y millones de mujeres que seguramente están acompañando esto que apenas es el principio.

El día de hoy estamos celebrando que se acabó el tú o el yo.

El día de hoy estamos celebrando que podemos hablar y conjugar en el nosotros, como decía Octavio Paz.

Ese egoísta tú o yo tiene que dar paso atrás para que nazca ese nosotros.

Ese nosotros de inclusión, de suma y de reconocimiento para siempre.

Quiero agradecer a todas las mujeres que me han precedido para llegar a este día.

En especial recuerdo siempre con amor, y la extraño cada día más, a Cecilia Loría.

Quiero también reconocer a Elenita Álvarez.

Quiero reconocer a doña Ifigenia que es un ejemplo y una inspiración, doña Ifigenia, para cada una y para cada uno de nosotros.

(Aplausos)

Gracias, doña Ifigenia.

Quiero reconocer a los hombres feministas que no han tenido miedo de decir que sí, que no han tenido miedo al educar hijas y construir sus alas grandes y hacerles creer que los sueños se pueden y se deben alcanzar.

Quiero agradecer también a todas aquellas y todos aquellos que han colaborado para romper mitos y tabúes, como aquel que durante siglos dictó la vida de las mujeres: “mujer que sabe latín ni tiene marido ni tiene buen fin”.

Hoy sabemos que este estereotipo, como muchos otros, tiene que quedar atrás.

A nuestra generación, a mi generación le tocó romper roles tradicionales.

A mí me tocó, entre cinco hermanas y dos hermanos, decir que me iba a trabajar dentro y fuera de mi hogar, y me preguntaban qué necesidad tenía de trabajar.

Y hoy estamos aquí para que esas preguntas nunca más se vuelvan a dar.

Hoy estamos aquí también porque sabemos que la paridad nos exige una manera de vernos a nosotras mismas de manera distinta y de que los hombres también nos miren de manera diferente.

Aquí nadie nos está reconociendo o nos está otorgando un derecho, nadie nos está dando una concesión, lo que hoy se está reconociendo en esta paridad es el trabajo incansable de nosotras a lo largo de siglos, de años, de décadas, es porque tenemos capacidad, talento, y porque como ya se decía, nos ha costado muchas veces más estar aquí y a ustedes y a millones de mujeres estar donde están.

Sabemos muy bien que estamos en clara desventaja en el número de gobernadoras, de alcaldesas, en los órganos autónomos, en las ministras de la Corte.

En donde no estamos en desventaja es en el número de mujeres en situación de pobreza, es en el número de mujeres que no tienen todavía acceso a la salud o a la educación.

Permítanme llevar un paso atrás esta paridad que hoy celebramos.

Quiero invitar a que pensemos en las niñas y en los niños, porque la paridad se tiene que construir desde las primeras etapas de la vida.

Si no construimos esa paridad desde la gestación.

Si no construimos esa paridad desde el momento de nacer, ya estamos en desventaja.

Si no les damos a las mujeres las herramientas, como ya se decía, para tener el cuidado de sus hijos en las estancias infantiles, para evitar la muerte porque su última instancia es un refugio para mujeres, para vivir con salud y con armonía, entonces, no construimos paridad, sino la destruimos.

La paridad debe empezar, entonces, desde los primeros momentos de la vida.

Hoy esta paridad logra que las mujeres lleguemos a donde se toman las decisiones de poder, porque cada vez que se requiere trabajar fuerte, a las primeras que nos llaman es a nosotras las mujeres, porque somos multitareas, porque estamos dispuestas a decir lo que muchas veces alguien más no está dispuesto a decir, porque nos jugamos los roles diferentes que nos satisfacen y que anhelamos jugar, pero hoy la paridad logrará que estemos en las posiciones donde se toman las decisiones de poder y el poder de las decisiones.

Hoy este dictamen está compuesto de pedazos de millones de sueños y almas de mujeres en todo México.

Esta paridad nos tiene que llevar a ser más fuertes, pero sobre todo a un cambio cultural.

Es el momento de derribar muros para construir puentes.

Es el momento de dejar a las niñas en las filas de la pobreza, del abuso sexual, de la violencia sexual.

En Adivac señalan que casi 4 millones de niñas y niños han sufrido violencia sexual y sólo se denuncia uno de cada diez delitos. Esto roba no solamente la posibilidad de paridad, sino la libertad y también la felicidad.

Tenemos que acabar con la perspectiva patriarcal, y por eso la paridad hoy es apenas un inicio, es una puerta que se abre de posibilidades infinitas.

Los chinos suelen decir: “que las mujeres sostenemos la mitad del cielo”.

Y hay hombres que preguntaron, antes de aprobar este dictamen, ¿si queríamos la mitad del cielo?

Sí, sí queremos la mitad del cielo y la mitad de la tierra al menos, y la mitad de las decisiones de poder, y la mitad de todo aquello que amplíe los márgenes de libertad de cada mujer en cada rincón de nuestro país.

Sí, decimos que sí lo queremos, y sí lo queremos porque lo hemos ganado.

Y diario se nos exige demostrar que estamos donde estamos porque tenemos capacidad y talento, y se nos hacen preguntas que jamás se le harían a un hombre.

Yo por eso felicito a los Senadores que hoy nos acompañan porque decidieron dar un paso al frente, y los invito a que tengamos más hombres feministas y mujeres libres y a vivir sin miedo.

Finalmente, quiero reconocer a todas las Senadoras y Senadores promoventes de este día tan importante.

Gracias, querida Kenia, que estabas tan emocionada desde la sesión anterior y que decías: “este es un día histórico”, y sí lo es, porque es un antes y un después.

Gracias, querida Malú, por tu insistencia y tú no rendición.

Gracias a la Senadora Bertha Caraveo.

Gracias, al Senador Eduardo Ramírez.

Al Senador Manuel, que siempre nos acompaña.

Muchas gracias, querido amigo, que siempre estás presente, al Senador Añorve.

Gracias.

No quiero dejar de mencionar a nadie, a ninguna, ni a ninguno.

Gracias, Paty Mercado, por vivir tantas batallas juntas, por saber que no ha sido fácil llegar hasta aquí, por saber que una campaña a la Presidencia ha sido muchas vez más adversa, pero abrimos brecha y vendrán muchas más, y lo harán mucho mejor que nosotras y lo conseguirán por capacidad, por talento y porque es hora de que eso suceda.

Finalmente, gracias a este Senado por abrir una puerta que no podíamos arribar desde hace muchos años o desde hace muchas décadas, porque hoy los sueños de millones de niñas encuentran un país y un Senado que le dice sí a la paridad y a las mujeres tomando decisiones de poder y con poder de decisión.

Enhorabuena y muchas felicidades.

ooOoo

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