Senadora María Guadalupe Saldaña Cisneros presenta iniciativa para modificar la Ley General de Salud

Intervención en tribuna de la senadora María Guadalupe Saldaña Cisneros, para presentar iniciativa con proyecto de decreto por el que se adiciona una nueva fracción II Bis al artículo 61 de la Ley General de Salud.

 

Muchísimas gracias, Presidente.

Muchas gracias a todas y a todos.

Primero quisiera reconocer a las senadoras Josefina, Alejandra, a Minerva y sobre todo al presidente de la Comisión de Salud, al senador Navarro, por haberse sumado y por haber participado conmigo en la elaboración de esta iniciativa.

Compañeras y compañeros senadores.

Hoy me permito poner a consideración de esta asamblea una propuesta de reforma a la Ley General de Salud, es una reforma con un gran contenido social, que va a contribuir a salvar cada año la vida de miles de niñas y niños mexicanos.

Me refiero a promover la detección oportuna de las cardiopatías congénitas, que son anomalías estructurales del corazón, uno de  los problemas más frecuentes y más lacerantes que afectan a la niñez a nivel nacional y mundial, las cuales representan la primera causa de mortalidad neonatal precoz y la segunda en la mortalidad infantil, no es el cáncer, son las cardiopatías.

Estas malformaciones congénitas, al momento del nacimiento provocan una descompensación severa del recién nacido por defecto en la oxigenación de la sangre, ocasionándole estados graves de salud o incluso la muerte dentro de las primeras horas de vida si estas anomalías no son detectadas de forma temprana.

En México la mayor parte de los recién nacidos son egresados de los cuneros en aparente buen estado de salud y sin un diagnóstico preciso, lo que los pone en riesgo de discapacidad o muerte.

El propio secretario de Salud, José Narro Robles, ha reconocido que en nuestro país nacen al año alrededor de 20 mil menores con alguna cardiopatía congénita.

Ante ello, el tamiz cardiológico neonatal constituye una prueba idónea para la detección temprana de estas malformaciones, por lo cual se ha convertido en una de las prácticas pediátricas  preventivas más exitosas y más utilizadas en el mundo, obligatoria – por cierto– en muchos países.

Se trata de un examen sencillo, económico, eficiente y práctico, para la detección de niños con cardiopatía congénita grave, que se debe realizar entre las primeras 24 y 72 horas de vida del recién nacido, mediante una prueba de oximetría de pulso, que de resultar positivo permite la atención inmediata del menor, con lo cual se puede contribuir a reducir la morbilidad y mortalidad infantil en México.

Al medirse la saturación de oxígeno en sangre mediante un sensor u oxímetro de pulso que se coloca en la mano derecha y cualquiera de los pies de un recién nacido aparentemente sano, se pueden identificar la presencia de alguna anomalía en la anatomía del corazón.

Su costo no representaría una erogación elevada para las instituciones de salud, si se comparan los beneficios económicos del tratamiento de los pacientes diagnosticados tempranamente.

El costo que se da ahorita es de miles de millones y no se están salvando vidas; con esta autorización y esta aplicación, estaríamos dando un gran paso en la salud de nuestras niñas y niños mexicanos.

El equipo necesario para llevar a cabo la oximetría de pulso existe o debiera existir actualmente en todos los establecimientos de salud del país, ya que es posible darle varios usos, por lo que los costos se reducen aún más, y es un tema de recursos humanos y capacitación.

Por eso, se requiere establecer en la ley la obligatoriedad de que el tamiz neonatal cardíaco o cribado cardiológico neonatal se realice a todos los recién nacidos aparentemente sanos en nuestro país.

La Ley General de Salud dispone en su artículo 61 diversas acciones a fin de garantizar la adecuada atención materno-infantil, dentro de las cuales se señalan acciones preventivas como el tamiz ampliado. Sin embargo, éste no detecta las enfermedades vinculadas con las alteraciones cardíacas.

En Baja California Sur, y aquí quisiera hacer una mención, gracias al impulso de la Asociación Civil Corazón de Niño, encabezada por Audelia Villarreal, en Baja California Sur es una realidad, en septiembre del año 2015 se modificó la Ley Estatal de Salud, estableciéndose el derecho de todo recién nacido en el estado a recibir esta prueba para la detección de cardiopatías congénitas graves.

A partir de dicha reforma, en todas las instancias de salud pública y privada de la entidad este examen a los recién nacidos es obligatorio, sin que haya implicado una erogación fuera del alcance de las instituciones y, en cambio, se ha logrado la atención inmediata de quienes presentan un problema de este tipo.

Queremos que este ejemplo de éxito de mi estado y de muchos países, se replique con todos nuestros niños y niñas mexicanas que nacen este país, mediante una adición a la Ley General de Salud, para que a todo recién nacido se le aplique este examen para la detección de cardiopatías congénitas críticas o graves.

Senadoras y senadores:

El derecho humano a la salud de nuestra niñez y su protección, así como el principio del interés superior de la niñez no deben ser una abstracción en nuestra Carta Magna, sino una tarea permanente del Estado mexicano para hacerla realidad en cada uno de los más de 2 millones 300 mil niñas y niños que nacen al año en nuestro país.

El crecimiento de nuestra sociedad depende en gran medida de la capacidad que tengamos para promover, respetar, proteger y garantizar la salud de quienes se encuentran en esa etapa de la vida.

El principal compromiso de México es con sus niñas y niños. Nuestra prioridad debe ser velar por su salud y hacer lo que esté en nuestras manos para que se cumplas. Por eso se debe hacer el esfuerzo para que con un gasto mínimo, eficiente y práctico, todo recién nacido tenga derecho a esta prueba.

 

El tamiz neonatal cardíaco debe ser obligatorio, de manera gratuita, para que cada niña o niño tenga acceso a esta prueba que puede ser la diferencia entre salvar una vida o perderla por falta de atención oportuna.

Hagamos posible que todas las niñas y niños de México tengan acceso al tamiz neonatal cardiológico, porque con ello se les brindará la oportunidad de una vida futura con capacidades plenas, salud y bienestar para su desarrollo.

Demos este paso fundamental en materia de protección de la salud. De corazón, hagámoslo posible.

Es cuanto.

Muchas gracias.

 

 

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