- La seguridad nacional y soberanía no están a discusión, lo que se debe evitar es generar incertidumbre a quienes quieren invertir en México: Miguel Márquez
El Grupo Parlamentario de Acción Nacional en el Senado votó en contra del dictamen que reforma el régimen aplicable a la inversión extranjera al considerar que las nuevas disposiciones pueden generar incertidumbre jurídica y desincentivar la llegada de capitales al país.
Al fijar el posicionamiento del GPPAN, el senador Miguel Márquez Márquez afirmó que la seguridad nacional y la soberanía no están a discusión, pero lo que se debe evitar es generar incertidumbre para quienes quieren invertir en el país.
Expresó que desde Acción Nacional existe respeto, admiración y reconocimiento al Ejército y a la Marina, pero incluirlas con voz y voto en las tareas ordinarias de la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras, un órgano de naturaleza civil y económica y no militarizada, no contribuye a la atracción de capital.
Márquez Márquez consideró que se requiere confianza, sobre todo en un contexto en el que una proporción importante de los recursos reportados como inversión extranjera directa corresponde a reinversión de utilidades y no a capital nuevo.
Indicó que, de acuerdo con cifras oficiales de la secretaría de Economía, durante 2025 México captó más de 40 mil millones de dólares de inversión extranjera directa, pero el 67.7 por ciento correspondió a reinversión de utilidades, mientras que únicamente 18 por ciento fue de nuevas inversiones.
Para el primer semestre de 2026, de los casi 35 mil millones de dólares reportados, el 88.5 por ciento correspondió a reinversión y apenas 7.8 por ciento a nuevas inversiones, según los datos expuestos por el legislador.
A estas cifras, agregó, se suman los resultados de las encuestas de expectativas del Banco de México correspondientes a agosto de 2026, en las que, de acuerdo con su intervención, 49 por ciento de los especialistas consideró que era un mal momento para invertir, mientras que otro 51 por ciento manifestó no estar seguro.
Ante este escenario, el senador por Guanajuato cuestionó que el proyecto otorgue nuevas atribuciones de escrutinio a las autoridades mientras se contemplan reducciones presupuestales para áreas relacionadas con la atracción y procesamiento de inversión.
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Intervención del senador Miguel Márquez Márquez para fijar el posicionamiento del GPPAN, al dictamen proyecto de decreto por el que se reforman diversas disposiciones de la Ley de Inversión Extranjera.
Ciudad de México a 30 de septiembre de 2026
Versión de la intervención del senador Miguel Márquez Márquez para fijar el posicionamiento del GPPAN, al dictamen proyecto de decreto por el que se reforman diversas disposiciones de la Ley de Inversión Extranjera.
Con su permiso, presidente.
Compañeras y compañeros senadores. Cualquier país, y el tema de nuestro México querido, no es la excepción.
Hay tres pilares fundamentales para el desarrollo de sus familias de sociedad. Un sistema educativo de calidad. Un buen sistema de salud que permita tener a su población sana.
Y fomentar la inversión para que se generen los empleos de calidad que permita tener los ingresos dignos para vivir en sus familias. Esto es básico. Por eso, hoy es un tema que no es menor, el tema de la inversión.
Ocupo esta tribuna para fijar una postura en contra de la iniciativa del Ejecutivo Federal y al dictamen de las Comisiones Unidas de Economía y Estudios Legislativo, Primera.
Se nos presenta un proyecto que busca evaluar las inversiones extranjeras que puedan presentar riesgos o amenazas a la seguridad nacional. Se nos dice que busca alinearse a tendencias internacionales como los modelos de Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Australia y sobre todo para atender el memorándum de intención suscrito entre Hacienda y el Tesoro Estadounidense en el marco del T-MEC y del Consenso de Monterrey.
En Acción Nacional estamos de acuerdo en que México debe honrar sus compromisos comerciales y proteger por encima de todo la soberanía y el tema de seguridad nacional.
Se nos presenta la forma, pero no coincidimos en el fondo. Esta iniciativa llega en un momento crucial en el que debemos tomar una decisión fundamental, brindar confianza a los inversionistas o seguir sembrando la incertidumbre jurídica.
Revisemos la realidad económica de nuestro país.
Cifras oficiales de la Secretaría de Economía muestran que en el 2025 captamos más de 40 mil millones de dólares de IED. Pero el 67.7% fue simple y sencillamente reinversión de utilidades, no fue nueva inversión fresca. Solamente el 18% correspondió a estas nuevas inversiones.
Para el primer semestre de 2026, de los casi 35 mil millones de dólares reportados, el 88.5% fue reinversión y apenas un escaso 7.8% fueron capitales nuevos, frescos.
Sumado a las encuestas de expectativa del Banco de México de agosto de 2026, el 49% de los especialistas consideró que era un mal momento para invertir.
Y el 51% de ellos no estaba seguro.
La señal es clara, las empresas ya instaladas se van a quedar, pero el nuevo capital muestra profunda cautela antes de ingresar inversiones a nuestro país.
Frente a esta incertidumbre, la propuesta incurre en una grave contradicción presupuestal también. Mientras se le imponen nuevas atribuciones de escrutinio a la autoridad, el proyecto de presupuesto de 2027 recorta severamente los recursos a las áreas operativas.
¿Y a qué me refiero? El programa de atracción de inversión sufre un recorte del 28.7 nominal, equivalente a más del 31% real.
Peor aún, la Dirección General de Inversión Extranjera, la unidad administrativa que debe procesar este nuevo régimen, sufre un recorte del 13.2 nominal y de un 16.5 real. A esto se suma la incorporación de las Fuerzas Armadas.
Desde Acción Nacional siempre lo hemos dicho de manera muy clara nuestro respeto, admiración y reconocimiento al Ejército y a la Marina. Reconocemos que el cuidado de la seguridad nacional en las inversiones requiere un proceso y un procedimiento extraordinario. Pero incluirlas con voz y voto en las tareas ordinarias de la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras, un órgano de naturaleza civil y económica no militarizado, no contribuye a atraer capitales.
Estamos de acuerdo en que participen en aquellas reuniones que tienen que ver contra la soberanía y la seguridad nacional con voz, pero sin voto cuando así lo meriten.
Tampoco genera certidumbre que se promueva el proceso como un catálogo acotado a ciertos sectores. Cuando se faculta a la Comisión para ampliar discrecionalmente la lista mediante resoluciones generales, que legalmente ni siquiera tienen la obligación explícita de publicarse en el Diario Oficial de la Federación.
Aunado a la falta de claridad en los supuestos de riesgo y amenaza, el proyecto responde al transcurso del tiempo remitiendo a la Ley Federal de Procedimiento Administrativo para aplicar la negativa ficta.
Se reduce el término de 60 a 45 días, pero también si el gobierno no responde en esos 45 días, es la negativa ficta. Perdieron todo este tiempo las empresas haciendo su solicitud de inversión.
La respuesta, indudablemente, al inversionista será el silencio y el paso del tiempo.
Ya ni hablemos de la acción de desinversión. Si verdaderamente queremos que nuestro país crezca, requerimos algo fundamental, que se genere confianza para invertir.
Ahí requerimos más educación, técnica sobre todo de calidad, más capacitación laboral continua en habilidades, educación dual, que el alumno estudie y trabaje a la vez, infraestructura logística, carreteras, trenes, puertos modernos, seguridad, un buen clima laboral, y lo más importante, certeza jurídica.
Si no hay estas condiciones, compañeros y compañeras, hay que decirlo, no se va a dar.
Hay buenos propósitos, hay buenos proyectos.
El Plan de México, los polos de desarrollo que deben consolidarse y no convertirse también en elefantes blancos. Todos queremos empleos, desarrollo económico, inversión. Queremos que le vaya bien a México, porque si le va bien a México nos va bien a todos.
Pero sin esas condiciones será difícil verlo en el corto y mediano plazo. Se requieren recursos frescos, y con este tipo de reformas no lo estamos atrayendo. No es porque lo digamos nosotros, lo demuestran los datos duros.
No hemos logrado llegar ni siquiera al 1% de crecimiento en los últimos 8 años. En pocas palabras, nuestra economía está estancada, amigas y amigos.
Ante lo dispuesto y con el ánimo de fortalecer el proyecto y cumplir los compromisos comerciales, es por lo que estamos presentando reservas, sobre todo para que las Fuerzas Armadas, insisto, participen de manera extraordinaria en las reuniones de la Comisión, con voz, pero sin voto.
Sin embargo, al mantenerse un dictamen que genere incertidumbre, que debilite las instituciones civiles y asfixie operativamente a la inversión, el Grupo Parlamentario de Acción Nacional votará en contra.
Es cuanto, señor presidente. Muchas gracias.
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