Intervención de la senadora Imelda Sanmiguel Sánchez, para hablar a favor del proyecto de decreto por el que se expide la Ley Federal de Cine y el Audiovisual y se abroga la Ley Federal de Cinematografía.
Ciudad de México, a 15 de abril de 2026.
Intervención de la senadora Imelda Sanmiguel Sánchez, para hablar a favor del proyecto de decreto por el que se expide la Ley Federal de Cine y el Audiovisual y se abroga la Ley Federal de Cinematografía.
Con su venia, senadora presidenta, estimadas compañeras y compañeros senadores, venimos a posicionar nuestro voto al dictamen que expide la Ley Federal de Cine y el Audiovisual y se abroga la Ley Federal de Cinematografía.
Pérez Cervantes dijo, el cine es la más grande y bella mentira. Todos aceptamos que nos engañen con una historia bien contada.
El cine es un arte en donde se conjugan varias corrientes artísticas, la literatura, la actuación, la fotografía, la escenografía, la música, y muchas más. Es un espacio nato de entretenimiento, pero que también se utiliza para hacer crítica social, reflexión filosófica, o expresiones emocionales.
Todo eso no se puede regular en una ley. Todo eso está por encima del derecho.
Entonces, ¿Qué es lo que vamos a discutir hoy? Lo que regula la ley es a la industria, los modelos de negocio, las formas de distribución y exhibición, los apoyos e incentivos, aspectos laborales, y aquellas actividades conexas que implican derechos, recursos, y obligaciones.
El presente dictamen parte de la evidente necesidad de una actualización jurídica ante las nuevas formas de distribuir el cine, las nuevas formas en que se financian y se promueven las películas, particularmente de aquellas que se ven en streaming.
Nuestro cine quedó desprotegido cuando Fidecine fue infamemente extinguido en el año 2020 por decreto presidencial y que la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró inconstitucional por violar los derechos culturales, el freno y su desaparición.
Consideramos que hay avances importantes. En materia de preservación del patrimonio cultural, se establecen obligaciones de conservación, restauración, digitalización y difusión del acervo cinematográfico y audiovisual.
Se moderniza la visión de los espacios de exhibición, donde ya no solo son salas, sino una gran multiplicidad de aparatos electrónicos, desde televisiones hasta teléfonos inteligentes.
Pero también encontramos cosas que nos preocupan. Se plantean apoyos, estímulos, y programas de FOCINE, pero no le garantizan recursos suficientes y proponen pasar a un modelo sujeto del presupuesto anual, lo cual los hace vulnerables y sujetos a la discrecionalidad del presupuesto que cada gobierno presente.
Se establecen cuotas de exhibición para el cine mexicano en salas y plataformas, lo cual es polémico, si no se hace de manera prudente y acorde a la realidad.
Existen posibles conflictos en tratados internacionales. No se debe ignorar que la industria también es parte de un mercado global.
No se resuelve el problema estructural sobre la falta de inversión sostenida, falta de certeza jurídica, falta una política pública integral que vaya más allá de la exhibición. No se precisa cómo se repetirán los apoyos, ni hay garantías para que beneficien a unos pocos. No hay garantía de que exista transparencia y de que no vaya a utilizarse como un medio ideológico más de Morena.
Por ello, nuestro voto, si más quisiéramos fuera a favor, porque tiene muchos beneficios, también existen situaciones en que no avanza.
Así que por ello nuestro voto será en abstención porque si bien es un avance, no se hizo de manera cuidada y debidamente estudiada.
Es cuanto, senadora presidenta.
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