Intervención de la senadora Laura Esquivel Torres, en la Firma del Convenio IAPF-SIPPINA.
Ciudad de México, a 26 de marzo de 2026
Versión de la intervención de la senadora Laura Esquivel Torres, en la Firma del Convenio IAPF-SIPPINA
Muchas gracias, Lorena, bienvenida, el Senado es tu casa.
Juan, bienvenido también.
Desde que yo asumí la Presidencia de la Comisión, dije que iba a esforzarme para que fuera una Comisión de puertas abiertas para escuchar a sociedad civil, por supuesto a nuestras niñas, niños y adolescentes, y de verdad que les agradezco mucho que hayan elegido el Senado como sede para firmar este compromiso tan importante.
Hablar y cuidar la familia para mí es algo de lo más valioso que un servidor público puede y debe hacer, porque es ahí, en la familia, el espacio donde las niñas y los niños aprenden a ser escuchados, a estar protegidos y este compromiso no es menor.
Reconocer a la familia como el eje de las políticas públicas en México no es sólo un bonito discurso, es una decisión urgente en nuestro país.
Hoy en México sostener una familia se ha vuelto cada vez más complicado y por supuesto no porque las familias no quieran, sino porque el sistema y el entorno nos lo ponen muy complicado. Nos han hecho creer que el equilibrio entre el trabajo y la familia es posible y yo a veces creo que no es así, y a lo mejor muchas y muchos de ustedes coinciden conmigo.
Hay momentos en los que el trabajo lo absorbe todo, otros en los que la familia lo exige todo y en esa tensión constante casi siempre alguien sale perdiendo, y desgraciadamente muchas veces son las y los niños los que salen perdiendo con esa situación.
Miles de mamás y papás salen de su casa cuando sus hijos aún están dormidos y cuando regresan de trabajar porque tienen a veces dos, tres trabajos, ya no los encuentran despiertas. Las familias en México están cansadas, viven con prisa, viven sin tiempo y el sistema sigue obligando a elegir entre trabajar o cuidar.
Yo en todas las reuniones en las que he tenido el honor de acompañar a Juan, he escuchado un tema que nunca escucho en otro lado, Juan, y que te felicito por siempre ponerlo sobre la mesa, que es que la pobreza también es de tiempo y también es de afecto. Y cómo hay pequeñas cosas que ahora son privilegios, que cuando las familias lo pueden hacer cambian la vida, como es que los papás puedan comer con sus hijos al menos algunos días de la semana, que se puedan sentar con ellos a leer 10 minutos, pero eso para las familias de México cada vez es más complicado porque cuando se pierde el tiempo de familia, todo empieza a (inaudible).
La familia no es un tema privado, es un tema público y por eso este compromiso importa mucho porque reconoce a la familia como lo que es, un bien público y la primera línea de protección para nuestras niñas y niños.
Hoy, miles de niñas y niños crecen en entornos donde la violencia, el abandono y la falta de oportunidades son parte de su vida diaria. Así que, de verdad, celebro este esfuerzo de coordinación y los invito a que este gran esfuerzo y este compromiso no quede sólo en un papel, que se convierta en acciones reales, medibles, que se convierta en las leyes que haga falta, en presupuesto, porque tú lo sabes (inaudible), toda ley y toda política pública que no tiene presupuesto no es suficiente, tenemos que tener presupuesto suficiente para atender a las familias de México.
Y sobre todo que se convierta en cambios que realmente ayuden a las familias de México, porque cuando una política pública funciona se nota en casa, se nota en una niña que duerme tranquila, en un papá, en una mamá que saben que no están solos y en familias que tienen herramientas para salir adelante.
Muchas gracias, Juan, por permitirme ser testigo de honor de este compromiso, y cuentan conmigo siempre como una gran aliada porque siempre que se trate de legislar y de defender a las familias de México, voy a hacer todo lo que esté en mis manos para que así sea.
Muchas gracias.
Y bienvenida y bienvenido al Senado de la República, y bienvenidos todos.
Muchas gracias.
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