Intervención del senador Marko Cortés Mendoza, para hablar en contra del dictamen de las comisiones unidas de Relaciones Exteriores y de Organismos Internacionales, que ratifica el nombramiento de Víctor Manuel Aguilar Pérez, como embajador extraordinario y plenipotenciario de México, para que funja como representante permanente ante la OMC, en Ginebra, Suiza.
Ciudad de México, a 18 de marzo de 2026
Versión de la intervención del senador Marko Cortés Mendoza, para hablar en contra del dictamen de las comisiones unidas de Relaciones Exteriores y de Organismos Internacionales, que ratifica el nombramiento de Víctor Manuel Aguilar Pérez, como embajador extraordinario y plenipotenciario de México, para que funja como representante permanente ante la OMC, en Ginebra, Suiza
Muchas gracias, presidenta, con su permiso.
Senadoras y senadores.
Yo no vengo a cuestionar el perfil de Víctor Manuel Aguilar Pérez. De hecho, lo he reconocido hasta dentro de la Comisión.
Lo que sí he mencionado, con mucha claridad, es que la Organización Mundial de Comercio hoy requiere, además de perfiles técnicos capaces, preparados, como lo es Víctor Manuel Aguilar, perfiles con gran expertise diplomático porque en la Organización Mundial de Comercio se argumenta, pero también se negocia, se acuerda, se construye, y eso es lo que ha faltado.
Hoy el multilateralismo en nuestro mundo está en crisis. Hoy el multilateralismo realmente está debilitado. Y lo que tenemos que hacer es fortalecerlo y México debe tener una posición de mayor liderazgo, de contundencia en nuestros planteamientos.
¿Por qué la posición del Grupo Parlamentario de Acción Nacional es en contra?: no por el perfil, sino porque no se ha tomado en cuenta a los perfiles del Servicio Exterior Mexicano, que tienen toda la capacidad, toda la expertise, tanto técnica como diplomática y que, además –y esto es muy importante–, estarían representando en este organismo internacional no sólo la visión de un gobierno, sino la visión del Estado mexicano, la visión de largo plazo y eso, obviamente, permitiría darle a nuestro representante una institucionalidad.
Y es por eso que votamos en contra para hacerle, nuevamente, un llamado a la titular del Ejecutivo federal y a la Secretaría de Relaciones Exteriores a que, cuando se trate de embajadores, tomen en cuenta, respeten primero a los del Servicio Exterior Mexicano, que cuando dentro de las filas del Servicio Exterior Mexicano no encuentren al perfil adecuado, entonces sí se piense en un perfil externo, pero yo les preguntaría, senadoras y senadores: ¿acaso dentro del Servicio Exterior Mexicano no hay, no existe un perfil que tiene las capacidades para ocupar esta posición? Y yo les aseguro: es que la respuesta es sí, sí los tiene y los tiene muchos.
Y, por lo tanto, nuestra posición es en contra no de la persona, sino de la falta de reconocimiento al Servicio Exterior y de la falta de profesionalización e institucionalización en cargos tan importantes.
Hoy México requiere mandar certidumbre al mundo. Estamos en medio de la revisión del tratado comercial México, Estados Unidos y Canadá. Estamos a punto de que se dé el acuerdo modernizador entre México y la Unión Europea. Mandar perfiles que no sean del Servicio Exterior Mexicano, con amplio expertise tanto técnico como diplomático, no es mandar el mensaje correcto.
Y por ello entonces, haciendo ese llamado reiterado a la presidenta de la República y a la Secretaría de Relaciones Exteriores, votamos en contra para exigir, para pedir que, cuando se trate de embajadores, tomen en cuenta y respeten a los profesionales, a los formados de carrera en el Servicio Exterior en nuestro país.
Por su atención, muchas gracias.
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