El Coordinador de las y, los senadores del PAN, Ricardo Anaya, Cortés, en la presentación del libro, el Poder Desmedido de Fernando Rodríguez Doval.
Ciudad de México, a 01 de marzo de 2026.
Versión de la participación del Coordinador de las y los senadores del PAN, Ricardo Anaya Cortés, en la presentación del libro “El Poder Desmedido”, de Fernando Rodríguez Doval, durante la Feria Internacional del Libro.
Muchas gracias. Pues muy buenas tardes a todas y a todos. Agradecer mucho al moderador, a Mauricio Volpi, director general de Panorama Editorial.
Saludar con muchísimo gusto y además hacerle un enorme reconocimiento a Benito Nacif por todos esos años que dedicó en su trayectoria académica profesional, pero particularmente desde el Instituto Nacional Electoral a cuidar la democracia mexicana y a arbitrar con imparcialidad.
Y de manera muy especial quiero saludar al autor del libro, a Fernando Rodríguez Doval, dicen que es de gente bien nacida, ser agradecida. Y yo quiero empezar por darle las gracias a Fernando Rodríguez Doval porque en lo personal y en lo profesional le debo muchísimo.
La última vez que él y yo estuvimos en este edificio. Fue durante la campaña presidencial de 2018, el primer debate presidencial fue aquí en este Palacio de Minería y ahí estábamos en un saloncito parecido a este en el ajuste de tiempo antes de pasar al debate.
Por cierto, hicimos una escala técnica en el baño y por ahí nos encontramos a López Obrador y a Andy.
Ya después nos dimos un buen tiro en el debate y no solamente ese día, sino a lo largo del tiempo que yo fui dirigente nacional y después candidato presidencial, pues muchas de las ideas que yo tuve oportunidad de plantear, de difundir, pues fueron construcciones colectivas y una mente brillante que siempre estuvo ahí fue la de Fernando Rodríguez Doval, a quien yo le agradezco de veras de todo corazón.
Quiero empezar por decir que quiero dar testimonio de la honestidad intelectual de Fernando Rodríguez Doval, porque cuando alguien compra un libro de estas características, un libro de lo que las editoriales llaman no ficción, pues lo que uno está buscando es justamente eso, que no haya ficción, que lo que aquí esté escrito sea verdad.
Y esa es una característica de Fernando, es un hombre verdaderamente íntegro.
Yo recuerdo cuando estuvimos en el Comité Ejecutivo Nacional del PAN.
Lamentablemente hay gente que cree que en política se vale todo y se vale decir lo que sea, sea o no sea verdad. Y yo recuerdo que Fernando en esos años y hasta la fecha siempre partió de una premisa.
Como secretario de comunicación, es decir, el responsable de toda la comunicación a nivel nacional del PAN, Fernando siempre decía, “hay una regla, lo que comuniquemos tiene que ser verdad”.
Y claro que Fernando es duro como opositor, es valiente, es echado para adelante, siempre en el marco de decir la verdad.
Por eso recuerdo, él hacía investigaciones muy profundas, porque su premisa era no se puede acusar al adversario simplemente para convencer al ciudadano. Lo único que se vale es decir la verdad. Y este libro es testimonio de ello.
Por un lado, es su integridad personal y por otro lado es el rigor académico de alguien que ha dedicado su vida a estudiar, a dar clases, a escribir, a comunicar, a compartir conocimientos.
Fiel, digamos, al estilo de Fernando, me parece que el libro tiene una estructura, pues perfectamente ordenada por donde se le vea.
Por un lado es una estructura cronológica, es decir, el primer capítulo es el antecedente de donde venimos, el régimen postrevolucionario, que Fernando además viene estudiando y describiendo desde hace muchos años y lo hace en el libro con enorme rigor, con enorme cuidado.
Cómo se fue concentrando el poder particularmente a partir de 1920 el autoritarismo postrevolucionario, la concentración del poder en manos del presidente de la República para después, en el capítulo 2, explicar cómo fue el tránsito, cómo fue la transición de ese régimen autoritario sin contrapesos hacia una democracia ciertamente, como lo dice el propio Fernando en el libro y como lo ha dicho el doctor Nacif, una democracia imperfecta, pero al final democracia,.
Una democracia electoral que funcionaba y tomó literalmente una generación entera, como lo describe el autor, pasar de ese régimen autoritario, postrevolucionario a la democracia con la que contábamos y que como él bien destaca en el año 2000 gana Vicente Fox la presidencia de la República.
Pasa después al capítulo 3, en el que yo me quisiera detener, en donde lo que Fernando está describiendo y era muy importante que quedara plasmado en un libro, cómo estamos viviendo nuevamente una transición.
Nada más que ahora es una transición de la democracia de regreso hacia un régimen de corte autoritario.
Fernando describe cómo esta erosión democrática, este regreso a un régimen de corte autoritario empieza ciertamente en el año 2018, pero se acelera de manera brutal a partir del año 2024.
Y me consta lo que Fernando escribe aquí en el libro. Por eso puedo dar testimonio del rigor con el que él ha investigado.
10 de septiembre de 2024 es el día en el que Morena a la mala, se roba, se hace de la mayoría calificada en el Senado de la República.
Como bien dice Fernando, Morena y sus aliados habían sacado el 54% de la votación.
Lo que sucedió en la Cámara de Diputados es discutible, es un tema de interpretación legal, la famosa sobrerrepresentación, pero lo que ocurrió en el Senado de la República es absolutamente inaceptable.
Porque lo que sucedió en el Senado fue que a base del uso faccioso de las instituciones, concretamente usando carpetas de investigación, utilizando órdenes de aprehensión, es decir, amenazando gente con meterla a la cárcel, a ellos y a sus familiares, es que Morena logra conseguir los votos que necesitaba para obtener la mayoría calificada.
Y no es una cosa menor porque a partir de que eso ocurre, Morena toma el control total y absoluto del Poder Legislativo con una mayoría suficiente para reformar la Constitución.
Es decir, es un punto de inflexión en donde ahora Morena controla el Ejecutivo y el Legislativo de manera total.
Y lo primero que hace con ese poder adquirido a la mala, como bien lo describe Fernando, es ir por el poder que les faltaba, que es el Poder Judicial.
Lo que Fernando describe en el libro es exactamente lo que sucedió. Lo disfrazaron de reforma al Poder Judicial, pero en realidad fue un enorme fraude muy sofisticado para tomar el control, yo diría total del Poder Judicial.
Porque aunque todavía falta la segunda tanda de jueces de distrito y de magistrados de circuito por renovarse, hoy Morena tiene el control total de la Suprema Corte, del Pleno, tienen el control total ahora ya del Tribunal Electoral, de la inmensa mayoría de los colegiados, de los jueces de distrito, pero crearon un nuevo órgano, decimos muchos una especie de “inquisición” al interior del Poder Judicial, que le permite a Morena, si cualquier juez se sale del huacal, estos cinco integrantes de este órgano de disciplina pueden sancionar a ese juzgador, pueden destituirlo o pueden inclusive iniciarle procedimientos tanto en materia de juicio político como en materia penal.
Una vez que tuvieron el control del Poder Ejecutivo, del Poder Legislativo y del Poder Judicial, pareciera que hicieron una lista de todos los contrapesos que existían en nuestro país.
Y los fueron desmantelando uno por uno, como dice Fernando, “recolonizaron” la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, fueron por el INAI, un órgano que era útil para la democracia porque, más allá de quién gobernara, ayudaba a que hubiera equilibrios en nuestro país. El INAI por definición era incómodo para el poder. Por eso lo desaparecieron, pero era incómodo para el poder en turno, no sólo para Morena.
Recordemos que gracias al INAI conocimos los detalles, por ejemplo, de las fosas en San Fernando, Tamaulipas, durante el sexenio de Felipe Calderón.
Gracias al INAI conocimos, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, el famosísimo escándalo de corrupción conocido como “La estafa maestra”, este esquema a través del cual pues literalmente se robaron por el orden de 7 mil millones de pesos en tiempos de Peña Nieto, sin el INAI jamás se habría podido documentar al nivel al que esto fue documentado.
Gracias al INAI, en tiempos de López Obrador, conocimos el escándalo de corrupción relativo a Segalmex, es decir, tanto durante los gobiernos del PAN, como durante los gobiernos del PRI, como durante los gobiernos de Morena era un órgano que servía como contrapeso al poder. Cuando los contrapesos desaparecen, pues el poder se consolida de una manera desmedida, por eso es tan bueno el título del libro de Fernando.
Una vez que tenían Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Derechos Humanos, INAI, fueron también por el IFT, un órgano poderosísimo que tiene la capacidad, por ejemplo, de suspender transmisiones. Si al gobierno no le gusta lo que se está diciendo en el radio, lo que se está diciendo en la televisión, ya no existe este órgano. Todos han ido siendo sustituidos por nuevos órganos, que están 100 por ciento controlados por el propio gobierno.
Lo mismo hicieron con el Coneval, un órgano que, de manera técnica, medía la pobreza en nuestro país y evaluaba la política en materia social. Ya no existe ese órgano, que entonces era constitucional autónomo. Lo mismo hicieron con la Cofece.
El proceso de militarización del país, que refiere Fernando, es parte de este mismo proceso, en donde lo que el gobierno ha venido haciendo es consolidar un régimen de corte autoritario, es decir, Fernando relata con enorme claridad cómo venimos de un régimen de corte autoritario, costó una generación entera transitar a la democracia y ahora se está consolidando de nuevo el regreso a un régimen de corte autoritario.
De lo más reciente, el control total y absoluto de la Fiscalía General de la República por parte de la Presidencia de la República y algo que no se ha consolidado aún, pero que de alguna manera Fernando advierte y que será la discusión de las próximas semanas en nuestro país, que bien refería el doctor Benito Nacif, que es la reforma electoral.
Una reforma que está diseñada bajo exactamente esta misma lógica. Ese cuento de que quieren desaparecer a los plurinominales y quitarle el dinero a los partidos es una cortina de humo, Es decir, es un distractor para que la gente diga: Ah, miren, es una buena reforma.
Eso no va a suceder y lo sabe el gobierno porque sus propios aliados, en este caso el PT y el Verde, no están dispuestos a dar los votos para que eso suceda.
Por lo tanto, el gobierno sabe que eso no va a pasar y utiliza sólo como una cortina de humo esos argumentos, cuando lo que hay de fondo es un proyecto de instauración de un régimen de corte autoritario.
¿Qué sí podría llegar a pasar?: que le quiten los recursos al INE para dejar tullido al árbitro electoral y que sea mucho más difícil que haya una vigilancia objetiva de las elecciones.
¿Qué sí podría pasar?: que se reduzca el tamaño del Consejo General, eso es algo en lo que el oficialismo sí podría llegar a coincidir.
Terminaría diciendo que algo extraordinario del libro es que no se queda solamente en la descripción de la realidad en estos tres primeros capítulos –el primero, El régimen postrevolucionario de corte autoritario.
El segundo, La transición; y el tercero, El regreso hacia el autoritarismo–, sino que plantea la posibilidad de una segunda transición a la democracia.
Y Fernando delínea el cómo podríamos recuperar el terreno perdido en términos de democratización.
Yo terminaría, primero, como empecé, agradeciéndole mucho a Fernando todos los años en los que ha servido al país y en todo lo que a mí, en lo personal, me ha ayudado, que me podría aventar aquí horas y horas hablándoles de todo lo que yo le debo intelectualmente a Fernando Rodríguez Doval.
Felicitando a Fernando por este extraordinario libro y sobre todo felicitando no sólo al autor, al académico, al hombre estudioso, brillante, sino sobre todo felicitando al buen ser humano, a la persona honesta, a la persona recta, a la persona decente que es Fernando Rodríguez Doval.
Muchísimas felicidades.
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