Intervención de la senadora María de Jesús Díaz Marmolejo, al presentar una iniciativa que adiciona un párrafo último al artículo 4 de la Constitución.
Ciudad de México, a 23 de abril de 2025
Intervención de la senadora María de Jesús Díaz Marmolejo, al presentar una iniciativa que adiciona un párrafo último al artículo 4 de la Constitución
Con su permiso, presidenta.
Comparezco hoy en esta tribuna con la convicción y el firme propósito de impulsar una reforma que no sólo es necesaria, sino urgente y profundamente humana.
Me refiero a una propuesta para adicionar un párrafo al artículo 4 constitucional, con el objetivo de garantizar apoyo económico a las mujeres víctimas de violencia familiar, que, en un acto de valentía, deciden separarse de su agresor.
Sabemos que la violencia contra las mujeres es una de las problemáticas más graves y persistentes de nuestro país.
Según datos del INEGI, 7 de cada 10 mujeres mexicanas mayores de 15 años han experimentado algún tipo de violencia a lo largo de su vida.
Y cuando esa violencia ocurre dentro del hogar, la salida no siempre es una opción posible porque no basta con decirles: denuncia y aléjate. Hay mujeres que no tienen a dónde ir, que no tienen cómo sostener a sus hijas e hijos, que dependen económicamente de quien las violenta.
La realidad es clara, muchas mujeres permanecen en relaciones abusivas no por falta de voluntad, sino por falta de alternativas.
Por eso, esta reforma busca crear esa alternativa. La propuesta es sencilla, pero de un gran alcance: establecer en nuestra Constitución que las mujeres víctimas de violencia familiar tendrán derecho a recibir apoyo económico por parte del Estado, en caso de separarse de su agresor.
Este respaldo no es un favor, es un acto de justicia, de corresponsabilidad del Estado con quienes han sido vulnerables, excluidas, silenciadas por años.
Impulsar este apoyo económico tiene impactos reales y medibles: rompe ciclos de violencia al ofrecer a las mujeres la posibilidad de reconstruir su vida con autonomía y con dignidad; protege a la niñez mexicana, al garantizar un entorno seguro, lejos de la violencia.
Reafirma el compromiso del Estado mexicano con los tratados internacionales que ha suscrito en materia de derechos humanos e igualdad de género y erradicación de la violencia contra la mujer.
Esto no se trata de ideologías, se trata de vida, se trata de empatía, se trata de hacer que nuestras leyes reflejen la realidad y se conviertan en instrumentos reales de transformación.
Compañeras y compañeros, hagamos justicias por esas mujeres, madres, jefas de familia. También hagamos justicia para proteger esas acciones, no sólo con palabras.
Esta iniciativa es un paso hacia ese México en el que todas las mujeres puedan vivir libres, seguras y con dignidad.
Por eso, les invito a respaldar esta propuesta con altura de miras, con sensibilidad y con la convicción de que no hay democracia sin igualdad, ni igualdad sin justicia para las mujeres.
Muchas gracias.
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