Senadora Nadia Navarro Acevedo, para referirse al Día Internacional de la Mujer

Intervención de la senadora Nadia Navarro Acevedo, para referirse al Día Internacional de la Mujer.

10 de marzo de 2021

Versión de la intervención de la senadora Nadia Navarro Acevedo, para referirse al Día Internacional de la Mujer, en la sesión ordinaria a distancia

Muchas gracias, Presidenta.

Saludo con respeto a todas mis compañeras y compañeros.

Celebramos este espacio que hoy se da en conmemoración del Día Internacional de la Mujer.

A nombre del Grupo Parlamentario de Acción Nacional expresamos nuestra solidaridad y exigimos absoluto respeto a los derechos de las mujeres, niñas y adolescentes en México.

Es a ellas a quienes nos dirigimos en este mensaje, reconociendo los movimientos que de manera legítima promueven las más sentidas causas que deben de unirnos.

El 8 de marzo de 1857 mujeres trabajadoras de la industria textil en Nueva York pelearon por salarios más justos, por condiciones laborales más humanas, creando un sindicato para pelear por sus derechos.

51 años después, el 8 de marzo de 1908, 15 mil mujeres tomaron las calles para exigir un aumento de salario y para proteger y prohibir el trabajo infantil. Desde entonces buscaron que su slogan fuera utilizado, pan y rosas, que representaban una seguridad económica y una mejor calidad de vida. Posteriormente vino la tragedia que todo mundo conocemos el 25 de marzo de 1911.

Me resulta importante contextualizar esta fecha porque en esta conmemoración es importante ver que las causas de ayer siguen alcanzado nuestras causas en el presente, porque la historia reciente habla de la defensa de nuestros derechos políticos, porque hoy seguimos peleando por participar en contiendas de manera justa e igualitaria.

Aquí hay senadoras que fueron candidatas a la Presidencia de la República, y son ellas quienes pueden dar fe y testimonio de los grandes retos que en su momento significó participar en la vida política de nuestro país.

Tratos desiguales, descalificaciones y hoy, después de mucha lucha, estamos aquí. Hoy somos la generación de la paridad. Y aquí el reconocimiento y el compromiso cumplido de seguir impulsando esta política paritaria a todos los niveles de la administración y de gobierno que, gracias a iniciativas de Acción Nacional y de la senadora Rabadán, han hecho posible que de manera horizontal y vertical, hoy los espacios en los poderes Ejecutivo y de gobiernos sean reales.

Porque fue esta Legislatura la que tipificó y sancionó la violencia política por razones de género, porque hoy somos nosotras quienes incluimos  en la ley la definición y la tipificación de la violencia digital y, por supuesto, el reconocimiento a los derechos de las mujeres trabajadoras (inaudible).

Porque en Acción Nacional seguiremos defendiendo de manera decidida los derechos de las mujeres, de las niñas y de las adolescentes en México.

Y seguramente, lo muy seguro porque de acuerdo al Foro Económico Mundial aún faltan 170 años para cerrar completamente las brechas de género a nivel mundial, no veremos el fin de esta causa, no veremos todas las brechas cerradas.

Los que nos veremos el fin de esta causa, nos toca a nosotras definir a nuestra generación, plantearnos cómo nos van a recordar las futuras generaciones. ¿Qué diremos a nuestras hijas? ¿Qué aportamos al reconocimiento pleno de sus derechos? ¿Cómo garantizamos su acceso a una vida libre de violencia?

Es decir, ¿qué brechas logramos vencer en la defensa de una sociedad justa e igualitaria?

Por ello elevamos la voz en este día y decimos que no somos cómplices y que no lo fuimos en los agravios que las mujeres de México han sufrido por parte del Gobierno federal, que no estuvimos de acuerdo en la eliminación de los refugios para las mujeres que sufren violencia y de la eliminación de las estancias infantiles, que nos duele la indolencia con la que el Gobierno federal ha dejado a las víctimas de cáncer.

Que lamentamos profundamente que el presupuesto para las mujeres cada vez sea más reducido y que se sigan fortaleciendo proyectos y obras que, de seguir así como van, tampoco verán su fin en este sexenio.

Y es que pareciera que vamos en este sentido contrario a la agenda global, que los temas de género no le interesan al presidente más feminista de la historia, como le han denominado, que le incomodan o que sencillamente no los entiende.

El movimiento feminista, recordémoslo, en el mundo ha enviado mensajes muy poderosos a la humanidad, hoy tenemos que tener presente que el movimiento del año pasado “el 9 nadie se mueve” y cómo dejar de lado el himno que se hizo de las mujeres en Latinoamérica y que llegó hasta Europa “el violador eres tú”, para rectificar y tener en vista el abuso sexual y el acoso del que muchas mujeres somos víctimas.

Y hoy que se ha vuelto un himno y una representación de la causa feminista, la canción que ha cantado Vivir Quintana y El Palomar, donde hemos acogido esta frase: “si tocan a una respondemos todas”; por eso, hoy es propicio decir que en Acción Nacional exigimos el respeto absoluto a los derechos humanos de las mujeres, de las niñas y de las adolescentes.

Que no olvidamos que esta causa…, no queremos dividir esta causa en el bando de las buenas y de las malas, que nos urge a México como sociedad voces que nos unan, voces que hagan presente, voces que hagan de la empatía una política de género incluyente, que no se nos criminalice; que, por supuesto, sean tolerantes y que incluyamos a todas, porque en México, México es una patria donde cabemos todas, las mujeres, las niñas y las adolescentes, porque es hoy cuando el llamado de la sociedad nos requiere cada día mucho más unidas y mucho más fortalecidas, por eso somos nosotras las que en situación de pandemia hemos dado la cara en el tema de cuidados. Somos las mujeres mexicanas.

Y hoy tomo estas líneas, pues en este año se ha determinado que se celebra a nivel internacional a las mujeres líderes, por un futuro igualitario en el mundo de la Covid- 19, desde aquí nuestro reconocimiento en Acción Nacional, nuestra solidaridad y el compromiso por seguir luchando por trato igualitario, por una brecha salarial que no exista y el reconocimiento al trabajo de las trabajadoras de la salud.

Es cuanto, Presidenta.

Muchas gracias.

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