Senador Raúl Paz Alonzo, al participar en la discusión de un dictamen en materia de cannabis

Versión de la intervención del senador Raúl Paz Alonzo, al participar en la discusión de un dictamen de las comisiones unidas de Justicia, de Salud y de Estudios Legislativos Segunda, con opinión de la Comisión de Seguridad Pública, por el que se expide la Ley Federal para la Regulación del Cannabis, y se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de Salud y del Código Penal Federal

Con la venia de la presidenta, presidente, perdón. Gracias.

Y con todo respeto a mis compañeros de bancada que hemos discutido en el seno del Grupo Parlamentario este dictamen, a los cuales a todos admiro y respeto, pero creo que utilizar el lenguaje que estamos legislando el mercado de las drogas o un voto no a las drogas, es un abuso, es un abuso con una palabra que hemos satanizado por muchísimos años, y una definición sencilla de drogas sería toda sustancia que estimula nuestro sistema nervioso, que lo suba o que lo baje, y existen muchísimas, muchísimas legales y muy pocas ilegales, y el cannabis es una de ellas.

Voy a votar a favor de este dictamen por todo lo que se ha expuesto antes de mi participación y porque también creo firmemente que hoy en nuestra sociedad consumimos muchísimas cosas mucho más dañinas y adictivas que el cannabis y la mariguana, drogas que afectan mucho más el sistema de salud si se abusara de ellas, y que no nos hemos atrevido tampoco a legislar a fondo aquí en esta Legislatura.

La planta de la mariguana es una planta que ha sido estudiada por cientos de años, y analizando todos esos estudios la verdad es que nadie ha podido, de manera contundente, demostrar sus daños a la salud, como se ha podido demostrar de otros elementos químicos que maneja la industria del tabaco, la farmacéutica, de los alimentos con alto contenido calórico, por mencionar algunos.

Y lo qué sí es que esos estudios cada vez hemos logrado ver mayores beneficios para nuevas enfermedades, como el cáncer y la epilepsia, y otras que han ido surgiendo; también como una droga que ayuda a salir de drogas que son mortales, como los opioides, en tratamientos en Europa y en algún lugar aquí en América.

También creo que es una gran oportunidad en el ámbito económico para México, regular el uso, la producción y la transformación de esta planta de poder sin duda es algo que, aunque nos estamos, a mi visión, subiendo un poco tarde a esta ola, de esta industria de miles de millones de dólares, México tiene grandes ventajas comparativas para ser líder en Norteamérica y también –¿por qué no?– en todo el mundo, y que nos podría ayudar, como ya se mencionó aquí, en la reactivación económica que tanto le urge al país después del durísimo golpe que hemos recibido, dado el Covid.

Para concluir: además de cumplir con el mandato de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de regular el consumo y producción del cannabis, hoy estamos dando un paso histórico y muy importante para fortalecer nuestra libertad y romper con esos prejuicios y caprichos sin fundamento que por años estigmatizaron a esta planta.

Es cuanto, presidente.

–000–

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *