Senadora Alejandra Reynoso Sánchez, para presentar dos iniciativas con proyecto de decreto por el que se reforman la Constitución, y Ley General de Salud

 

 

Con su permiso, presidente.

Honorable Asamblea:

¡Rescatemos la Cofepris!

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios es la institución encargada de proteger a la población mexicana de posibles riesgos de salubridad.

Cuenta con un sistema de notificación de reacciones adversas, el cual constituye la base de la farmacovigilancia, mediante la cual se debería detectar, evaluar, comprender y prevenir los riesgos asociados a los medicamentos y vacunas.

Como todas las instituciones, la Cofepris tiene logros y retos. Nuestro deber es fortalecer y mejorarlas, no destruirlas.

En 2007, las autoridades reguladoras de América Latina y la OPS identificaron la necesidad de establecer una metodología transparente y uniforme que permitiera calificar la capacidad de las autoridades reguladoras en las funciones básicas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud.

México funge como coordinador del grupo de Agencias Reguladoras Nacionales de Referencia de la OPS, integrado por siete países de América, que han logrado grandes avances en cuanto a mejora y armonización regulatoria, fortaleciendo capacidades, ampliando acceso y facilitando la cooperación reguladora con otras agencias de la región.

En 2018, la Organización Panamericana de la Salud y la OMS informaron que la Cofepris mantendría el reconocimiento como Autoridad Reguladora Nacional de Referencia Regional, tras haber concluido satisfactoriamente la reevaluación que constató la mejora y el cumplimiento del 97.8 por ciento de los indicadores contemplados en el proceso, de todos los indicadores prácticamente

Con esta certificación se da la certeza a la población de que los medicamentos y las vacunas que consumen son productos que han sido probados, bajo los estándares internacionales más altos, ser seguros, eficaces y de calidad.

En la actualidad, Cofepris regula industrias que representan aproximadamente el 9.8 por ciento del PIB.

Sin embargo, la Cofepris enfrenta retos relacionados con la atención de trámites (23 mil 606 sin resolver, referentes a la aprobación de registros sanitarios de medicamentos), y también otro de los grandes problemas la reducción de presupuesto.

El pasado 19 de agosto se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Acuerdo por el que se adscriben orgánicamente las unidades administrativas y órganos desconcentrados de la Secretaría de Salud, a la estructura de la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud, lo cual representa una gran involución, esto es una regresión, esta involución de la administración pública federal.

El poder político no tiene que estar centralizado. Todos los sistemas democráticos se basan en limitar la concentración del poder para evitar la tiranía. Ninguna democracia debe correr ese riesgo.

En el contexto de la pandemia causada por la Covid-19 resulta fundamental fortalecer las instituciones de salud y, en particular, la vigilancia y proteger a la población contra riesgos provocados por el uso y consumo de bienes, servicios e insumos para la salud.

Las iniciativas que presento y que pongo a su consideración plantean la autonomía de la Cofepris, cambiando su naturaleza jurídica como un órgano desconcentrado, que actualmente es, a un órgano regulador autónomo.

Transforma el actual sistema federal sanitario en un Sistema Nacional Sanitario, la responsabilidad de coordinar dicho Sistema estará a cargo de la Comisión Nacional para la Protección de Riesgos Sanitarios, la cual será un órgano autónomo, con personalidad jurídica, patrimonio propio y facultad para cobrar y administrar ampliamente los recursos por concepto de pagos y servicios que realice.

Deberá diseñar la política nacional de protección contra riesgos sanitarios, destacada además por su capacidad técnica operativa, regulatoria, de ciencia e innovación, así como por su compromiso con el desarrollo humano y profesional de su personal.

Establecerá e implementará políticas, programas y proyectos al nivel de la mejor práctica internacional, en coordinación efectiva con los diferentes actores del ámbito público, privado y social, para prevenir y atender los riesgos sanitarios, contribuyendo así a la salud de la población.

El Sistema Nacional Sanitario estaría conformado por la Comisión Nacional para la Protección de Riesgos Sanitarios y las autoridades equivalentes u homólogas en las entidades federativas.

Actualmente 20 entidades cuentan con el modelo de comisiones estatales; contará además con cuatro comisiones regionales.

La persona titular de la presidencia de la Comisión Nacional para la Protección de Riesgos Sanitarios y las personas titulares de las comisiones regionales deberán cumplir con los requisitos marcados por la ley, y ser electos, previa comparecencia, por el voto de las dos terceras partes de los miembros presentes de la Cámara de Senadores.

El cargo será por cuatro años, y algo importante, para que un órgano autónomo además funcione mejor, tiene que ser transexenal, ¿a qué me refiero?, a que estos cuatro años, independientemente de quién esté a la cabeza en el gobierno federal, la Comisión debe de funcionar.

Por eso se propone que sea cuatro años su periodo renovable sólo por una sola ocasión, y sólo podrá ser removido de sus funciones en los términos del Título Cuarto de esta Constitución.

Sí, presidente, el anterior orador tuvo 7 minutos, un minuto más. Gracias.

Un órgano regulador autónomo bien diseñado contribuye al mejor funcionamiento de los mercados, propicia competencia, fomenta la inversión, crea condiciones de equidad en el mercado y fortalece los derechos de los consumidores.

Otro objetivo de la Reforma constitucional que se plantea es darle facultades amplias a la Comisión Nacional para la Protección de Riesgos Sanitarios para cobrar y administrar ampliamente los recursos por concepto de bienes y servicios que se generan.

Es un ejercicio, aquí también la petición, hagamos un ejercicio de un Parlamento abierto, que se invite a las organizaciones de la sociedad civil a involucrarse en el proceso de dictaminación y transformación de la Cofepris para que los mexicanos tengan un mejor guardián de la calidad de los productos que consumen y, con ello, el derecho fundamental de la salud esté mejor protegido.

Finalmente, presidente, le solicito que tanto la reforma constitucional como la que está indicado en el número 11 de la Gaceta sean turnados para que justo esta iniciativa y la ley complementaria, la Ley General de Salud, puedan ser dictaminadas.

Es cuanto, presidente.

ooOoo

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