Senadora Alejandra Reynoso al intervenir para hablar sobre el desabasto de medicamentos en México

 

Versión de la intervención de la senadora Alejandra Reynoso Sánchez para referirse al   proyecto de decreto por el que se adiciona un párrafo quinto al artículo 1o. de la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público

La Senadora Alejandra Noemí Reynoso Sánchez: Con su permiso, Presidenta.

Es una verdadera lástima que la supuesta cuarta transformación teniendo la mayoría legislativa en ambas Cámaras del Congreso de la Unión y con ello el capital político necesario para impulsar verdaderos cambios que mejoren las condiciones de la calidad de vida de millones de mexicanos se desperdicien piezas legislativas de tan baja calidad, que suenan a burla y que rayan en la más ominosa falta de transparencia en la historia moderna de nuestro país.

El proyecto de dictamen de esta minuta que estamos discutiendo es una verdadera burla para el pueblo de México, en especial para las personas de menores recursos, y por ello menciono los hechos siguientes:

El año pasado, en el mes de mayo, el Presidente de la República reconoció en su conferencia de prensa matutina que México atravesaba por un problema de desabasto de medicamentos, pero prometió que tendríamos un sistema de salud como el de Dinamarca o el de Canadá.

Desde luego, como cualquier persona que no sabe cumplir con su deber, se escudó en la corrupción, en el pasado y cumplió, y culpó a la industria farmacéutica nacional.

Dos años después, dos meses después, en el mes de julio, el problema del desabasto de medicinas escaló y de nuevo culpó al pasado y a la corrupción.

De nueva cuenta el problema no se resolvió, pero los más afectados eran los enfermos de cáncer y diabetes, que incluso llegaron a manifestarse en Palacio Nacional sin tener una respuesta satisfactoria ante la falta de tratamientos.

Y el problema continúa, no se ha resuelto, salvo la propuesta de que no se preocupen porque vamos a realizar grandes compras consolidadas con lo que México se va a ahorrar miles de millones de pesos, y esto lo hará la Secretaría de Hacienda.

Pasaron los meses, agosto, septiembre, octubre, cada vez más grande el problema y el gobierno minimizó la gravedad del desabasto contradiciendo varias organizaciones de la sociedad civil y a multitud de padres y madres de niños con cáncer a quienes se les suspendieron los tratamientos.

 

En Acción Nacional hemos insistido incansablemente que este gobierno ha resultado a todas luces incompetente para atender la grave crisis en el abasto de medicinas; pero Morena y sus aliados han preferido renunciar a una posibilidad como gobierno.

A finales del año pasado desaparecieron el Seguro Popular y crearon el Instituto de Salud para el Bienestar robándose el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos y dejando en suspenso a millones de derechohabientes que no cuentan con Seguro social o el ISSSTE.

El Instituto Mexicano para la Competitividad publica un documento muy importante, se los recomiendo. Hacen un análisis de lo que ha ocurrido en este año, de lo que ha ocurrido con las compras, y cuando nos dicen que desde el mes de enero el gobierno estaba súper preparado para atender la pandemia, enero y febrero no realizaron una sola compra, una sola compra de salud.

Las primeras compras las empezaron a registrar en el mes de marzo, pero además de eso, pues resulta que las compras que se iban a hacer desde la Secretaría de Hacienda, como lo marca la ley, tampoco se hicieron desde la Secretaría de Hacienda-

Teniendo la bola de fuego ya en las manos, ¿qué decidieron? Cada quien rásquese con sus uñas, y entonces empiezan a hacer compras de pánico cada uno de los subsistemas, y está documentado.

¿Dónde? Tan sólo lo que realiza en las características de las compras, sólo el 34 % han sido licitadas, todo lo demás ha sido adjudicado.

Pero, además, cuando desaparecen el Seguro Popular y crean este gran Insabi, pues resulta que es también una de las unidades facultadas para adquirir insumos, hacer frente a la crisis sanitaria de Covid, y resulta que no tiene un solo documento registrado del gasto que ha realizado.

Es más, ni en la Plataforma de Transparencia aparecía.

Hace apenas 15 días lo dieron de alta y hay constancia de eso, y hay instituciones, y yo lo he dicho, la opacidad con la que gastaron y les pagaron a los médicos cubanos pensé que era el único tema oculto del Insabi. Pues no, miles de millones de pesos que no han sabido transparentar y que a la fecha siguen sin documentarse.

No es posible encontrar la información de las adquisiciones realizadas por el instituto; sin embargo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público reportó que el Insabi presentó cuatro programas de inversión para la atención a la pandemia que representaban más de 9 mil millones de pesos.

 

El Insabi nos ha publicado un solo documento en qué se gastó 9 mil millones de pesos durante este año.

Entonces, ¿para qué quieren una nueva ley?, ¿para qué quieren modificar la Ley de Adquisiciones?

La Organización Sociedad de las Américas, el Consejo de las Américas y la Consultora “Carlton Ritz” afirman en un estudio que el combate a la corrupción del Presidente López Obrador es solamente un discurso sin acciones.

Afirman que México mantiene una pobre capacidad para detectar, castigar y prevenir la corrupción.

En el estudio se añade que México tiene una calificación todavía menor que la que tenía en el 2019.

No es posible, no es posible que sigamos con la ficción.

Como puede notarse, el común denominador de las licitaciones de la cuarta transformación son la opacidad y las adjudicaciones directas.

Hoy nos presentan este dictamen en donde la mal llamada cuarta transformación por fin de quitar la careta, de plano presenta esta iniciativa para eliminar las licitaciones y la compra de medicamentos cuando una investigación de mercado concluya que la licitación no es la vía idónea para asegurar al Estado las mejores condiciones.

Por qué tanta prisa, la Presidenta dijo que no tenían prisa para ayudar al país.

En suma, este gobierno pretende legalizar la opacidad y desmarcarse de su responsabilidad en la atención de las profundas crisis de salud y económicas en las que se encuentra sumida.

Esta minuta además es una burla al proceso del Parlamento Abierto al que había sido convocado por la propia Comisión de Transparencia, Anticorrupción de la Cámara de Diputados hace apenas unas semanas, y a la cual acudieron diversas organizaciones de la sociedad civil, mismas que habían puesto sobre la mesa una iniciativa para una nueva ley de adquisiciones.

No hay garantías en esta minuta de que se cumplan las licitaciones si en el país no hay un proceso previo y bueno a realizar.

Lo que nos queda claro con este dictamen que se pone a discusión es la enorme falta de respeto e indiferencia hacia sectores cuya preocupación es mejorar la transparencia y rendición de cuentas en nuestro país.

Lo dije ayer y lo digo hoy: para el gobierno federal y la cuarta transformación no importa qué diga la ley, lo importante para México sería que pusiera a funcionarios (inaudible) que tuviera la disposición para cumplir la ley.

No más opacidad, no más corrupción; por eso es que en Acción Nacional votaremos en contra de esta minuta.

 

ooOoo

 

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