Decreto sobre participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública es inconstitucional y arbitrario: GPPAN

  • Se confirma lo que hemos venido señalando: la estrategia de seguridad, si es que la hay, no está funcionando

El decreto publicado por el Ejecutivo federal para usar a las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública es inconstitucional y arbitrario, porque no cumple con las condiciones establecidas para ello en la reforma aprobada por el Congreso en 2019, señaló el Grupo Parlamentario del PAN.

“Nosotros le dimos la confianza al presidente, aprobamos la reforma constitucional en materia de Guardia Nacional que estableció, en su régimen transitorio, que por hasta 5 años, el Ejecutivo podría disponer de la Fuerza Armada permanente en tareas de seguridad pública, pero de manera extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria”, afirmaron en conferencia de prensa virtual.

Estas condicionantes, fueron establecidas y clarificadas previamente por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH); sin embargo, nada de ello se respeta en el decreto del 11 de mayo del 2020, por el cual el Ejecutivo pretende regular la participación de la Fuerza Armada permanente en tareas de seguridad pública porque:

  • No plantea los elementos de excepcionalidad bajo los cuales la Fuerza Armada permanente podrá entrar a tareas de seguridad pública.
  • No se trata de una regulación a nivel de ley, es decir, emitida por el Legislativo, sino de una norma reglamentaria. Por lo tanto, el decreto es inconstitucional, ya que se arroga una atribución que corresponde a otro Poder del Estado
  • No garantiza que las tareas que en materia de seguridad pública realice la Fuerza Armada estén bajo un mando civil, sino todo lo contrario.

El decreto, por tanto, es inconstitucional y arbitrario, pues se arroga atribuciones correspondientes al Congreso, y pone en manos del Ejército tareas que constitucionalmente corresponden a la autoridad civil, afirmaron.

El presidente durante su campaña prometió regresar las fuerzas armadas a los cuarteles, hoy sus acciones muestran, una vez más, una contradicción, lamentaron.

“La Marina, el Ejército y la Fuerza Aérea  tienen  nuestro reconocimiento y respeto por su labor leal y patriótica, son las instituciones más apreciadas por la sociedad, pero este gobierno le ha dado varias tareas que no son precisamente propias de su encargo: la construcción del  aeropuerto de Santa Lucía y las sucursales del Banco de Bienestar, participar en los programas Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el futuro, combatir el huachicol, frenar el flujo migratorio, repartir libros de texto, y ahora labores de Seguridad Pública”, señalaron.

El Decreto publicado el día de ayer confirma lo que hemos venido señalando: la estrategia de seguridad, si es que la hay, no está funcionando, sostuvieron.

El homicidio, las lesiones, la violencia intrafamiliar, el acoso sexual y la violación simple aumentaron en marzo; tan solo en el caso de homicidios se cometieron 172 por día, subrayaron.

“No es un tema menor, como ya hemos señalado anteriormente, la pandemia le ha caído como anillo al dedo para mostrar sus ambiciones autoritarias”, finalizaron.

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12 de mayo de 2020

Versión de las intervenciones de la senadora Kenia López Rabadán y el senador Damián Zepeda Vidales durante la conferencia de prensa concedida respecto al decreto emitido por el Ejecutivo por el que ordena a las Fuerzas Armadas a participar con la Guardia Nacional en las funciones de seguridad pública

SENADORA KENIA LÓPEZ RABADÁN: Gracias, bunas tardes a todos y gracias a los medios de comunicación que hoy nos acompañan, vamos a fijar un posicionamiento y por cierto (inaudible) por parte de mis compañeros senadores.

Muchas gracias a todos y a todas.

El presidente López Obrador emite el día de ayer un acuerdo por el que se ordena a las Fuerzas Armadas a participar con la Guardia Nacional en las funciones de seguridad pública, contraviniendo con ello:

La reforma constitucional de marzo de 2019.

Y la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, caso Alvarado Espinoza y otros contra México, donde se fijó como criterios obligatorios que, cuando excepcionalmente las Fuerzas Armadas intervengan en tareas de seguridad, será de manera extraordinaria, es decir, justificada, temporal y también restringida; de forma subordinada y complementaria a las labores de las corporaciones civiles; regulada mediante mecanismos legales; y fiscalizada por órganos civiles competentes e independientes.

El Acuerdo por el que se dispone de la Fuerza Armada permanente para llevar a cabo tareas de seguridad pública de manera extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria, es arbitrario, es inconstitucional y oscuro por las siguientes razones:

El Acuerdo Primero ordena a la Fuerza Armada permanente a participar de manera extraordinaria, regulada, fiscalizada, subordinada y complementaria con la Guardia Nacional; sin embargo, no basta con enunciar esos parámetros.

El Ejecutivo federal debió desarrollar la forma en que se va a cumplir con esas obligaciones en el cuerpo del documento, por ejemplo, debió precisar la forma en la que las instituciones civiles deberían fiscalizar las actividades extraordinarias de seguridad pública.

El Acuerdo Cuarto instruye al Secretario de Seguridad Pública a coordinarse con la SEDENA y la Marina. Evidentemente contraviene al artículo Quinto Transitorio de la reforma por la que se crea la Guardia Nacional, ya que ésta establece la subordinación y no la coordinación.

El Acuerdo Quinto, señala que las tareas que realicen las Fuerzas Armadas estarán bajo la supervisión y el control del órgano interno de control de la dependencia que corresponda.

Esto evidentemente contraviene el citado artículo Quinto Transitorio, y a lo establecido por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ya que dichos órganos deben ser civiles competentes, independientes y técnicamente capaces. No pueden ser los OICs internos de las dependencias, como dice el Acuerdo del Ejecutivo.

El acuerdo es tan deficiente que no le da seguridad jurídica a los mexicanos, ni le otorga a las Fuerzas Armadas un marco legal que les permita desempeñarse con certeza jurídica en sus actuaciones.

Lamentablemente el Presidente de la República, ante una falta de estrategia para combatir la delincuencia, nuevamente orilla a los integrantes del Ejército mexicano a temas que no le son afines a su naturaleza.

Con estas decisiones el presidente López Obrador continúa destruyendo la esencia de las Fuerzas Armadas. Los obliga a tener diversos frentes abiertos y, con ello, debilita la posibilidad real de que puedan concentrarse en los temas que le son consustanciales.

Además de administrar pipas, de construir aeropuertos, de distribuir medicamentos y libros de texto, de cuidar la seguridad interior, la seguridad nacional, de atender desastres naturales, e incluso de traer hasta las cenizas de José José, ahora en este desorden institucional en el que se encuentra el gobierno mexicano, les harán responsables de algo que el presidente no ha podido resolver y que a todas luces demuestra la falta de estrategia de este gobierno para abatir la inseguridad y poder dar a los mexicanos aquello que prometió en campaña.

Voy a usar las mismas palabras, compañeras, compañeros, que en 2010 utilizó el hoy titular del Ejecutivo federal, abro comillas: “Hay que cuidar esa institución que es el Ejército, que no se utilice para suplir las incapacidades de los gobiernos civiles”. Cierro comillas.

Esto que reclamaba hace 10 años López Obrador, hoy lo hace con un Acuerdo deficiente, inconstitucional y obscuro en medio de una pandemia.

Muchísimas gracias.

SENADOR DAMIÁN ZEPEDA VIDALES: Bien, a ver. Yo quisiera dirigirme expresamente a lo comentado hoy por el coordinador de Morena, el senador Ricardo Monreal, donde señala que esto pues es legal y fue aprobado por el Congreso. Eso es completamente falso. Lo quiero decir  contundentemente.

La reforma constitucional que aprobamos no es lo que ha venido implementando el presidente López Obrador, y no es lo que hoy pretende hacer al militarizar el país.

La reforma se hizo para dar a este país una Guardia Nacional civil, esa es el corazón de la reforma.  Y se acompaño de una disposición transitoria para ayudarle a este objetivo principal por un tiempo, en tanto podía levantarse, en tanto se podía hacer la Guardia civil, pero es la Guardia civil el corazón de la reforma y el objetivo, no el permiso a las Fuerzas Armadas.

Esa Guardia Nacional civil claramente no existe, es una farsa, nunca la han implementado una Guardia civil. La Guardia se creó con policías militares y navales, no hay un plan de fortalecimiento.

Y este decreto que acaba de impulsar el presidente, es la oficialización de la militarización en el país y el fracaso absoluto de la estrategia en seguridad pública.

Entonces, si no hay una Guardia civil pues no se le puede ayudar, ¿verdad?,  a formarse.

Segundo, ese permiso especial se dio con características específicas y se dijo “sí y sólo sí cumples con lo que dijo la Corte Interamericana de Derechos Humanos, podrás ayudar”. Y qué bueno, porque estaba en la ilegalidad.

Bueno, este decreto no cumple, no son palabras dichas al aire, son términos jurídicos que desarrolla la resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y particularmente está incumpliendo la subordinación a las instancias de seguridad pública civil, no coordinación, subordinación, la fiscalización por organismos civiles y también el carácter extraordinario.

Nosotros en aquel entonces propusimos que estuviera regulado, que se hiciera una ley que dijera qué aplica cuando se usa esta facultad. Y dijo no Morena, desgraciadamente.

Hoy insistimos, a las Fuerzas Armadas nuestro respeto, nuestra admiración por el trabajo que hacen, pero no es su función encargarse la seguridad pública.

Claro que se debe ayudar extraordinariamente, pero cumpliendo la ley y eso hoy no se está haciendo.

Por último, la promesa directa del presidente fue una, y una sola, sacar al Ejército de las calles, fue el corazón, su crítica a la estrategia de seguridad pública.

Hoy no sólo hace más de lo mismo, sino que hace más de lo mismo.

Nunca como hoy habían existido tantos militares a cargo la seguridad pública. Si haces lo mismo siempre vas a obtener el mismo resultado.

Gracias.

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