Senadora Alejandra Reynoso Sánchez, al presentar reservas a un dictamen a la Ley de Amnistía

Intervención de la senadora Alejandra Reynoso Sánchez, al presentar reservas a un dictamen de las comisiones unidas de Gobernación y de Estudios Legislativos Segunda sobre la Ley de Amnistía

 

Con su venia, Presidenta.

Las reservas que presento, que incluso oradores que me han precedido lo han comentado en la inconsistencia jurídica que existe.

Primero, en la primera fracción del artículo 1º del dictamen, otorga amnistía a personas imputadas por el delito de aborto, y lo he dicho siempre, yo estoy a favor de la vida desde el momento de la concepción.

Y en este dictamen, primero, el aborto no es del fuero federal, insisto, es del fuero común,  por lo tanto no tiene razón de ser en que aparezca en este dictamen, pareciera más bien que pretenden como normalizar  que se pretendiera un tanto como el empezar a pensar, entonces la legalización del aborto el día de mañana no sería tan grave, porque si ya dicen que esta amnistía es para delitos no graves y desde mi muy particular opinión y, por supuesto mis convicciones y respetando las convicciones de todos,  la vida  se respeta desde el momento de la concepción y esta amnistía además, no aplicaría, en todo caso al ser un delito de fuero común que apareciera en una Ley Federal.

En el mismo sentido y que lo comentaba también, la oradora que me antecedió, en la segunda fracción cuando se refiere al homicidio por razón de parentesco, contemplado en el artículo 323 del Código Penal Federal y toda vez que este tipo  penal está tan sabido para sancionar a quien prive de la vida un ascendiente o descendiente consanguíneo en línea recta, entre otros, en el entendido que el sujeto pasivo es una persona ya nacida, que bien, lo mencionaba hace un momento el Senador Mancera, aquí en esta segunda fracción hay que llamarlo por su nombre, es aborto, no es homicidio en razón de parentesco, otro error en esta ley.

Y, finalmente, en el inciso a) de la fracción III del mismo artículo está siendo perdonar y cancelar la responsabilidad penal de personas dedicadas al narcomenudeo, que se los dije es un delito el narcomenudeo del fuero común.

Estas personas que no son meros consumidores, sino que se dedican al tráfico de estupefacientes y que tanto daño han provocado a nuestra sociedad envenenando a nuestros jóvenes y embabucando a nuestras niñas, niños a los que los inician en el consumo de la droga para crear un mercado al cual vender su veneno.

El presente mencionado señala que el narcomenudista que se encuentra en condición de pobreza, discapacidad se le perdonará su delito, pero esas condiciones no justifican de modo alguno el envenenamiento de nuestras niñas y niños.

Ciertamente puede ser una enorme pena que alguien por pobreza o por discapacidad decidan participar en el ilícito del narcomenudeo, pero ello no puede convertirse en un derecho en envenenar a nuestras hijas, hijos, es más, ser pobre o discapacitado, en definitiva, no otorga el derecho a delinquir, hay que, mejor buscar las condiciones para ayudar.

Finalmente a liberar a estas personas como está plantando, que además con todos los errores que no se va a cumplir lo que se dice, que los plazos no son para que ante el Covid-19 se atienda la emergencia, para esto pasarán 4 meses, es decir, es un absurdo lo que se pretende aprobar el día de hoy, pero lo más preocupante, en las condiciones económicas, en las oportunidades de empleo en estos momentos, en los próximos meses, realmente a quienes pretenden liberar,  encontrarán un proyecto de reinserción social, porque no se comienza por este proyecto de reinserción y cómo es que van a superar lo que han  pasado, quien incluso injustamente ha estado en prisión.

A caso el hacinamiento sólo está en las cárceles y no está en los hogares.

No podemos atender el hacinamiento de la gente en vulnerabilidad y con pobreza extrema, pero les urge el hacinamiento de los centros de reclusión.

Por eso es que pongo a disposición estas tres reservas, para definitivamente en el artículo 1º, eliminar tanto la fracción I, la fracción II y, por supuesto, también la fracción III.

Es cuanto, Presidenta.

ooOoo

 

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