Senadora Xóchitl Gálvez Ruiz, en la discusión para modificar la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia

Intervención de la senadora Xóchitl Gálvez Ruiz, al participar en la discusión de un dictamen por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral, de la Ley General de Partidos Políticos, de la Ley General en Materia de Delitos Electorales, de la Ley Orgánica de la Fiscalía General de la República y de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación.

 

 

Muchas gracias, Presidente.

Cuando un profesor en la universidad me tocó las piernas en el primer semestre de la Facultad de Ingeniería no supe qué hacer, no supe con quién acusarlo, no supe si me iban a creer.

Y cuando fui candidata a gobernadora y amaneció la Plaza Juárez repleta de volantes hablando de mi vida sexual, tampoco supe qué hacer, no supe dónde quejarme, no sabía que eso era violencia política y lo único que se me ocurrió decir fue “bueno, pues van a tener una gobernadora sexualmente sana”, ya que el tema no era si mi talento, mi capacidad, era mi vida sexual.

Yo por eso celebro este dictamen, porque cuántas y cuántas veces las mujeres hemos tenido que aguantar con silencio una serie de descalificaciones.

Y quiero empezar por la alcaldesa de Oxchuc, que nunca pudo ser alcaldesa, por lo que ustedes quieran, que porque el marido ya había sido alcalde, a la alcaldesa María Guadalupe Sánchez se le negó su derecho a ejercer.

Lo mismo pasó con Margarita González de Amatenango del Valle, cuyo esposo la quitó del cargo, le impidió ejercer su cargo como síndico, tuvo que salir huyendo de su comunidad, acabó con su matrimonio y ahora teme por su vida.

Lo mismo le pasó a Felícitas Muñiz, que fue elegida presidenta municipal por Movimiento Ciudadano y que se juntaron los tres regidores y síndico en Guerrero para decir que no tenía capacidad porque era mujer y que no tenía la posibilidad de ejercer el cargo porque no tenía la relaciones necesarias para atraer los apoyos al municipio.

En 2015 en Chiapas había 797 regidoras y 562 regidores y un año después esta cifra era al revés.

Por eso quizá, cuando los hombres se preocupan de estas iniciativas y los veo con cara de terror no se preocupen, o sea, las mujeres no nos vamos a victimizar con esta ley.

Las mujeres sabemos competir en política y sabemos lo que son los trancazos en política, pero los trancazos derechos, de frente, o sea, si a una mujer le llaman corrupta porque tiene actos de corrupción eso no es violencia política, porque eso es similar en un hombre o una mujer, o sea, a una mujer que no tiene experiencia le llaman inexperta, no es violencia política.

También las mujeres no podemos en todo momento victimizarnos, porque pues de repente van a decir quién va a querer competir con una mujer si todo me va a acusar. No, estamos hablando de esa verdadera violencia política que todos sabemos cuál es y que hasta ahora ha sido impune.

Por eso estas alcaldesas que han tenido que salir huyendo de sus pueblos, que sus presidencias municipales nunca fueron abiertas y que han tenido que gobernar afuera de la alcaldía, pues como no se ha castigado y un caso de esos el Congreso de Chiapas la destituyó, cediendo a las presiones de los pobladores.

Entonces, ahora que saben que esto es un delito, pues ni modo, los hombres van a tener que ir a la cárcel cuando hagan un acto de violencia política.

Entonces, yo estoy aquí para celebrarlo, para reconocerlo y también decirles que a lo largo de mi vida política me acompañaron mujeres como Malú Micher, Malú estuvo en Hidalgo, no importa de qué partido somos, cuando yo fui candidata a gobernadora ella estuvo en Pachuca, Malú, estuvo Kenia, estuvo Paty Mercado, estuvieron muchas mujeres acompañandonos a mujeres que por primera vez nos lanzábamos a una candidatura.

Entonces, simplemente decirles gracias y decirles a todas las mujeres que vienen detrás que hoy sí van a poder saber qué hacer cuando alguien las amenace.

Y lo que no se vale es que un alcalde o un candidato hombre se llene la boca con las mujeres diciendo que las mujeres son lo máximo y que sus políticas para las mujeres serán…, y por otro lado, hasta a sus contrincantes mujeres, por otro lado hable de la vida íntima de las candidatas mujeres. Como que es incongruente esto, y esto tendría que dejar de hacer. A eso se debe este tema y de verdad muchas gracias porque todas las senadoras apoyaron esta iniciativa.

Y a los hombres senadores, no se preocupen, las mujeres no nos vamos a victimizar, las mujeres somos valientes y entronas.

Gracias.

OoOoo

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