Senadora Mayuli Latifa Martínez Simón para presentar dictamen de las Comisiones Unidas Para la Igualdad de Género; y de Estudios Legislativos, Primera

Intervención en tribuna de la senadora Mayuli Latifa Martínez Simón para presentar dictamen de las Comisiones Unidas Para la Igualdad de Género; y de Estudios Legislativos, Primera, el que contiene proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, de la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción, de la Ley General de Partidos Políticos, de la Ley Federal de Competencia Económica, de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, de la Ley del Banco de México, de la Ley de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, de la Ley Orgánica de la Fiscalía General de la República y de la Ley de los Órganos Reguladores Coordinados en Materia Energética.

 

 

Con el permiso de la Mesa Directiva.

Toda vez de que se van a hacer los tres dictámenes, voy a presentarlos en una exposición, nada más para pedirle a la Presidenta considere el tiempo en mi intervención.

Compañeras senadoras y compañeros senadores.

Como Presidenta de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, vengo a presentar tres dictámenes en materia de paridad de género, a través de los cuales se dictaminan 66 iniciativas que fueron presentadas por senadoras y senadores de los distintos grupos parlamentarios, así como también reformas que plantean modificar a 50 leyes secundarias que consolidarán la reforma constitucional que aprobamos el año pasado en materia de paridad de género.

Reconocer, por supuesto, el trabajo de ambas comisiones, de la Comisión de Igualdad de Género, pero sobre todo también reconocer a las senadoras y los senadores de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, por la disposición y el trabajo que llevamos a cabo en los días pasados para que esto se pueda realizar en día de hoy. Muchísimas gracias a las senadoras y los senadores de la Comisión de Estudios Legislativos Primera.

Sustancialmente, a través de esta reforma se garantiza una verdadera igualdad entre hombres y mujeres, mediante el señalamiento expreso, claro y objetivo de la forma para acceder a los puestos de representación pública, de toma de decisiones y acerca de la manera en la que se van a  integrar los consejos, asambleas consultivas, comisiones, comités, órganos de gobierno y demás cuerpos colegiados de cada uno de los diversos órganos autónomos y de la administración pública federal, que conforman las instituciones del Estado mexicano.

De la misma manera, los dictámenes establecen la paridad de género en los órganos de dirección de los propios partidos políticos que forman parte de las instituciones políticas del país.

Senadoras y senadores, en la historia de México siempre ha estado presente la lucha de la mujer. Con el surgimiento del propio Estado mexicano, siempre estuvo siempre la mujer literalmente al pie del cañón, las conspiradoras Josefa Ortiz de Domínguez, Leona Vicario, Mariana Rodríguez del Toro y Ana Villegas quien instigó a la rebelión en Chicontepec, son muestra clara de ello, entre muchas que existen en la historia.

En la revolución el escenario no fue diferente, ahí estuvo siempre la mujer como soldadera en los Ejemplos de Margarita Neri o Encarnación Mares, siempre al pie del cañón, con fusil en mano, para luchar por la democracia y la justicia social en México.

En las luchas democráticas de reciente cuño, no podemos dejar de mencionar la relevancia que la mujer ha tenido en México, aunque legalmente ya éramos reconocidas aptas para la política y la vida pública, lo cierto es que la participación de miles y miles de mujeres en la búsqueda de más democracia y mejores gobiernos nos ha traído hasta este momento de la historia.

Hoy, el movimiento feminista está muy por encima de visiones que, desde el poder, los hombres gobernantes complacientemente nos daban oportunidad de expresar.

La causa de la paridad de género que involucran los tres dictámenes que hoy están a nuestra consideración, es solo un reflejo de la lucha permanente de las mujeres por alcanzar el acceso a la justicia, el acceso a la igualdad, y al gran entendimiento de lo que entre nosotras las mujeres ha surgido como un reclamo a una sola voz… “justicia a las mujeres violentadas” y “protección a todas las mujeres que hemos vivido en un México sin leyes que reconozcan y garanticen el respeto de nuestros derechos”.

¡Hoy nos hemos hecho escuchar!

Señor Presidente de la República, señores gobernadores, la lucha y los eventos de este fin de semana, fueron protestas y eventos que expresaban frustración contra la desatención de todos los gobiernos de nuestro país, fueron acciones encaminadas a llamar la atención de los gobernantes, ante el evidente desinterés de muchos y la falta de capacidad, de algunos, para proteger lo más preciado que tenemos las mujeres, la vida y la dignidad.

El feminismo en México señor Presidente, compañeras, compañeros senadores, no es solo una lucha de reconocimiento de derechos; hoy el feminismo va mucho más allá, es la búsqueda de una transformación real del Estado mexicano y de la sociedad; es el reclamo de un castigo y cese a la impunidad de los agresores activos, sí, de los feminicidas, los violadores, los acosadores, pero también es el reclamo de un cambio de conducta de los agresores pasivos, aquellos que hacen chistes misóginos, los que nos estereotipan en su lenguaje o en las labores que podemos realizar las mujeres, o peor aún, en las capacidades que nosotras tenemos.

Hoy desde el Senado de la República levantamos la voz para decirle al país y al mundo entero que las mujeres de México somos y merecemos, estamos y seguiremos estando, vamos hacia adelante y nunca hacia atrás en la construcción, por primera vez en nuestra historia, de una sociedad paritaria en oportunidades, igualitaria en derechos, libre en decisiones sobre lo que nos atañe y por si fuera poco, estamos construyendo un país desde la mitad de su fuerza, con el empuje que necesita para desarrollarse y que por primera vez, sólo por primera vez, seremos la fuerza catalizadora que podrá hacerlo avanzar.

La reforma que hoy aprobaremos representa un momento histórico en la lucha por nuestro reconocimiento en el orden jurídico nacional, lo que significa un cambio trascendente en la conformación de una nueva sociedad que nos entienda y nos valore mejor.

No obstante, debemos reconocer que aún quedan reformas pendientes en esta lucha. Existen iniciativas en temas que buscan mejorar las condiciones de la mujer que aún se encuentran estancadas en las comisiones; iniciativas como la de la senadora Martha Márquez, que busca aumentar el tiempo a las madres trabajadoras para alimentar a sus hijos; o como las de la senadora Claudia Anaya, que busca crear centros de justicia para las mujeres encaminados a diseñar y ejecutar políticas orientadas a la prevención y sanción de la violencia contra las mujeres, o como la del senador Martí Batres, que propone el uso del lenguaje incluyente en la Ley Federal del Trabajo, basados en una paridad de género, entre muchas otras.

Hagamos el compromiso desde las comisiones, a dictaminar durante este mes, en el mes de la mujer, todas aquellas iniciativas pendientes que plantean temas a favor de las mujeres, a favor de la igualdad.

Desde esta tribuna expreso mi más amplio reconocimiento, solidaridad y mi apoyo a todas y cada una de las mujeres mexicanas y por supuesto también a las mujeres quintanarroenses, quienes desde donde se encuentran, con su labor y sus acciones, con su trabajo, desde el hogar, desde la docencia, desde el servicio público, desde las empresas, desde sus negocios, desde la participación social, desde cualquier oficio o profesión por muy modestos que estos pudieran ser, contribuyen activamente para lograr la transformación cultural que demandamos y que requiere nuestra sociedad para la igualdad de derechos, el respeto y la protección de nuestra persona.

A todas ellas, y a todas las mujeres que por alguna razón no lo han hecho, las invitamos también a sumarse y a continuar luchando con la inteligencia, con la razón, con el esfuerzo del trabajo constante, con la solidaridad y la unión al grito en una sola voz que ha sido, es y seguirá siendo el medio para alcanzar la igualdad de oportunidades y el respeto a la dignidad de la mujer.

Estamos en pide de lucha, no nos rendiremos ni claudicaremos ante la adversidad, seguiremos adelante, unidas como nunc lo hemos estado, sabedoras que tenemos con qué responder ante los retos y asumiremos las consecuencias de provocar esta transformación feminista en México como país, como Estado mexicano y por supuesto como sociedad.

Ni una muerta más, ni una mujer violentada más. Por las que ya no están, por las que estamos y por las que vienen atrás, seguiremos siempre en pie de lucha.

Muchas gracias.

ooOoo

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