Senadora Indira de Jesús Rosales San Román, para presentar reservas a un dictamen de las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales

Intervención en tribuna de la senadora Indira de Jesús Rosales San Román, para presentar reservas a un dictamen de las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales; y de Estudios Legislativos, Segunda, el que contiene proyecto de decreto por el que se reforma y adiciona el artículo 4o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

 

 

Con su permiso, Presidenta.

Creo que a estas alturas absolutamente todas y todos los que estamos aquí hoy presentes estamos de acuerdo en la relevancia que tiene esta reforma al artículo 4º constitucional.

Absolutamente todas y todos estamos de acuerdo en la pensión a los adultos mayores, estamos de acuerdo, por supuesto, en apoyar a las niñas y niños con discapacidad.

Estamos de acuerdo, por supuesto, en incentivar a nuestros estudiantes con becas educativas.

Y por supuesto a que todas las mexicanas tengan acceso a servicios de salud. Creo que eso es un gran avance.

Y seguramente, si no será por unanimidad, sí será por una absoluta mayoría que sacaremos esta reforma; sin embargo, aún a pesar de que estamos construyendo, de que estamos en aras de mejorar el bienestar de todas y todos, me parece que nos quedamos cortos, y es que siempre me queda la impresión que en estas reformas constitucionales que obtienen un gran consenso, nos quedamos a medias como Senado de la República.

Creo que, si existe el consenso, si existe la buena voluntad de parte de todos los partidos políticos, deberíamos de aventurarnos y deberíamos de pensar en ir más allá.

En esta ocasión programas sociales se está volviendo derechos sociales que van a estar consagrados en la Constitución y me pregunto: ¿Por qué no ahora hacemos lo contrario, por qué no plasmamos derechos sociales que puedan derivarse en programas?

Por ejemplo, y lo digo con mucho respeto, pero en su momento se eliminó el Programa de Estancias Infantiles el año pasado, que apoyaba a madres trabajadores; se eliminó el Programa de Comedores Comunitarios, que hacía que miles de familias en pobreza alimentaria pudieran tener un sustento día con día; se eliminó el Programa de Empleo Temporal, que en este momento de crisis ante el coronavirus sería muy útil y eficiente; se eliminan Programas de Desarrollo Regional, de Turismo, el Instituto Nacional del Emprendedor y, por supuesto, el Programa Prospera.

Y, efectivamente, este gobierno, esta administración está en absolutamente todo su derecho de cambiar programas y darle prioridad a los temas que ellos consideren; sin embargo, las madres trabajadoras; sin embargo, las madres y los padres jefes de familia también debieran ser una prioridad para esta administración.

Y creo que tenemos una oportunidad única, la oportunidad histórica de también consagrar a esa población vulnerable, a esos grupos vulnerables y elevar sus derechos a un rango constitucional y no quedarnos únicamente a medias, a medio camino, que pareciera que así es como hemos estado trabajando.

La reserva que hoy propongo consiste en que el Estado debe generar las condiciones de certidumbre y certeza jurídica para asegurar la implementación de programas de apoyo a mujeres trabajadoras, fomento al turismo, personas con enfermedades terminales y de fomento a programas de emprendimiento empresarial, y que el Presupuesto de Egresos que anualmente aprueba el Congreso de la Unión, deberá destinarse una partida especial para la generación y desarrollo de programas, con el objeto antes mencionado.

Creo que no podemos afirmar, como lo ha hecho el Presidente en infinidad de ocasiones, que la economía está bien sólo porque mantiene sus programas sociales.

No podemos olvidar que México es un país grande, es un país diverso, con muchos grupos vulnerables, y que no podemos únicamente abocarnos a un sector de la población.

En este sentido, si la razón que nos motiva a elevar a rango constitucional los programas que proponen es la de garantizar el bienestar de las y los mexicanos, creo que debemos de plantear en esta reforma también a otros grupos que sumen, que abonen y que absolutamente todos se sientan representados en esta reforma constitucional.

Definitivamente no les puedo pedir que regresen los programas sociales que, para nosotros, que a mi parecer fueron funcionales para millones de familias en nuestro país; sin embargo, sí les puedo pedir que no los dejemos abandonados, sí les puedo pedir que construyamos, que les garanticemos sus derechos sociales para que podamos en el futuro hablar de programas sociales que sí les reivindiquen sus derechos.

Así que únicamente me resta solicitarles su apoyo y consideración para que en esta ocasión no nos quedemos una vez más a medias, a media reforma en favor de los mexicanos.

Es cuanto.

ooOoo

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