Senador Roberto Juan Moya Clemente, al presentar una iniciativa sobre la Ley del ISSSTE

Senador Roberto Juan Moya Clemente, al presentar una iniciativa que reforma el primer y sexto párrafos de la fracción III del artículo 37 Bis de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.

 

 

Versión de la intervención del senador Roberto Juan Moya Clemente, al presentar una iniciativa que reforma el primer y sexto párrafos de la fracción III del artículo 37 Bis de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado

Con su venia, Presidenta.

Muy buenas tardes estimados amigos senadoras y senadores.

La presente iniciativa con proyecto de decreto que el día de hoy tengo la oportunidad de compartir con ustedes es una iniciativa con un alto grado de sensibilidad la cual busca incrementar en la Ley del ISSSTE la edad de los menores que han sido diagnosticados con cáncer para que las madres o los padres de dichos afectados puedan obtener licencias en sus lugares de trabajo para estar al pendiente de ellos. Además, en la próxima sesión presentaré una iniciativa en el mismo sentido para los trabajadores que cotizan al Instituto Mexicano del Seguro Social.

Actualmente la ley establece que las madres o los padres trabajadores cuyos hijos de 16 años que hayan sido diagnosticados con cáncer podrán gozar de una licencia para ausentarse de sus labores y poder atenderlos y cuidarlos dado el grado de complejidad que tiene esta terrible enfermedad.

Les preguntaría a ustedes:

¿Un joven enfermo de 17 años es capaz de cuidarse asimismo en ese estado?

¿Un joven de 17 años es mayor de edad?

¿Un joven de 17 años no necesita de sus padres?

Obviamente la respuesta es que no. Entonces, por qué la ley hace esta injusta separación entre un niño de 16 años y uno de 18, lo de 18 está claro, pero el de 17 por qué.

La Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes establece la mayoría de edad a los 18 años. Por ello, se pretende incrementar de 16 a 18 años la edad de los hijos de los trabajadores asegurados para que sean susceptibles del cuidado de sus padres.

La propuesta que les comparto no sólo debe de abordarse desde el punto de vista de la seguridad social o del derecho constitucional a la salud, sino que debe de abordarse sin duda desde un punto de vista más humano, más cálido, más sensible, más sensato.

De seguir con la actual regulación de 16 años se continuaría privando de mucho tiempo valioso en cuanto a salud, bienestar y fortalecimiento familiar a un joven que necesita todo el apoyo permanente de sus padres.

Un estado emocional estable en los menores que se encuentran en situación de salud crítica es fundamental. Por ello, el apoyo de los padres hace más llevadero el proceso de la enfermedad.

Hay diversos estudios que demuestran que el estado en ánimo en una enfermedad como el cáncer tiene mucho que ver en la pronta recuperación o no del paciente.

Insisto, estamos hablando de menores de edad diagnosticados con cáncer, los cuales junto con sus madres y padres deben ser protegidos por el Estado, al menos hasta cumplir la mayoría de edad.

Debemos transitar hacia un cuidado responsable de los menores garantizando el acompañamiento y cuidado por parte de sus progenitores a través de la obtención de licencias médicas las cuales les permitan convivir y afrontar juntos no sólo la enfermedad, sino disfrutar del remedio y la pronta recuperación.

Necesitamos velar por un compromiso social que en verdad nos permita fortalecer los derechos de los menores, máxime cuando se está en presencia de esta terrible situación y enfermedad.

Para el Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional los temas relacionados con la salud y el bienestar familiar son temas de gran valía que siempre estamos dispuestos a apoyar y fortalecer.

Estimados amigos senadoras y senadores:

Si bien es cierto que el artículo 4° constitucional reconoce el principio de interés superior de la niñez garantizado de manera plena a sus derechos como son la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral, yo los invito de corazón a ser parte integrante de este apoyo mayúsculo para la protección de los menores diagnosticados con cáncer y para el apoyo de las madres o padres trabajadores.

De antemano les agradezco su generosidad y el trabajo conjunto que estoy seguro llevaremos a cabo en favor de nuestros menores afectados por el cáncer y en favor de las madres o padres trabajadores.

Es cuanto, senadora Presidenta.

Muchas gracias.

–ooOoo–

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