Senadora Gina Cruz Blackledge presenta el dictamen por el que se aprueba el Protocolo Modificatorio al T-MEC

Intervención de la senadora Gina Cruz Blackledge, al presentar un dictamen de las comisiones unidas de Relaciones Exteriores, de Relaciones Exteriores América del Norte, de Puntos Constitucionales, de Economía y de Trabajo y Previsión Social, por el que se aprueba el protocolo modificatorio al Tratado entre los Estados Unidos Mexicanos, los Estados Unidos de América y Canadá y, además, dos acuerdos paralelos, firmados el 10 de diciembre de 2019 en la Ciudad de México.

 

 

Compañeras senadoras y senadores:

El protocolo de enmienda al Tratado entre México, Estados Unidos de América y Canadá (T-MEC) representan la culminación de un importante esfuerzo en negociación con el que se ha concretado un acuerdo comercial moderno y vanguardista.

Quiero expresar mi más sincera felicitación al equipo negociador, que logró concretar un tratado de la más alta importancia, es cierto que la discusión y aprobación ha sido apresurada, pero es importante valorar la coyuntura actual.

Era necesario dar una señal clara a los mercados, a nuestros socios comerciales y a los grandes inversionistas que, en una era de proteccionismo, México apuesta por el libre comercio.

La liberalización de los mercados es congruente con la promoción de una agenda de libertad económica, basada en la defensa de la democracia, el respeto irrestricto a los derechos humanos y la inclusión social.

Las profundas desigualdades regionales que se dan en México, la necesidad de generar empleos bien remunerados y de promover la competitividad de nuestros sectores económicos demandan un instrumento comercial que responda a las necesidades del momento actual.

El protocolo modificatorio, tiene importantes disposiciones con repercusiones en sectores como el laboral, automotriz y farmacéutico. Asimismo, prevé importantes adiciones en materia ambiental.

En lo relativo al sector farmacéutico, se eliminan disposiciones sobre el uso exclusivo por 10 años de productos biológicos y drogas de alto costo, así como la obligación de confirmar las patentes que estarán disponibles para nuevos usos médicos.

También, se suprime la disposición que preveía la reserva de tres años a información clínica.

En materia ambiental, se adiciona una referencia específica a tratados multilaterales en la materia suscritos por las partes, los cuales deberán observarse durante el proceso de implementación del Tratado.

Además, las partes deberán adoptar siete acuerdos ambientales que serán prioritarios.

En lo relativo a reglas de origen se establece que después de siete años de la entrada en vigor de Tratado, el acero se considerará originario si los procesos de fabricación se dan en una o más de las partes, exceptuándose lo aditivos de acero.

En el ámbito laboral, se incluyen diversas disposiciones fundamentales que tendrán repercusiones en las relaciones obrero- patronales y en la competitividad de las empresas.

En primer lugar, las partes deberán cumplir con los derechos laborales de tal forma que no se afecte el comercio o la inversión.

Además, se crea un Comité inter agencias que monitoreará la implementación de la reforma laboral por parte de las autoridades mexicanas y que además supervise el cumplimiento de obligaciones en la materia.

Se crearán estándares y referentes para la implementación de la reforma laboral en nuestro país.

Habrá grupos de trabajo adjuntos en México que darán información continua sobre la reforma laboral.

Se crea un nuevo mecanismo específico de cumplimiento de obligaciones laborales por parte de México que tendrá efecto inmediato una vez aprobado el acuerdo.

Este mecanismo proveerá información en tiempo real sobre el cumplimiento de obligaciones, supervisará todos los sectores, podrá hacer uso de expertos independientes para supervisión de las reformas y podrá promover sanciones sobre bienes y servicios que no cumplan con las obligaciones adquiridas.

Se incluyen finalmente dos acuerdos paralelos de gran relevancia:

Un primer acuerdo en materia de cooperación ambiental y verificación aduanera entre México y los Estados Unidos de América.

Y un segundo acuerdo en materia ambiental entre México, los Estados Unidos de América y Canadá.

En resumen, el Protocolo Modificatorio es un paso importante para regular las relaciones comerciales bajo criterios de libertad, democracia, transparencia y colaboración.

Hoy la agenda global que impulsa el T- MEC nos obliga, como país, a fortalecer nuestras instituciones, a revisar nuestros marcos regulatorios y a promover reformas que detonen nuestras capacidades como una potencia regional y continental.

México tiene un enorme potencial de desarrollo, mi estado, Baja California, es un claro ejemplo del gran horizonte de posibilidades que está adelante de nosotros.

Para aprovechar al máximo nuestras capacidades es fundamental apostar por energías limpias, por la democracia sindical, por la competencia leal entre sectores y por el apego irrestricto al Estado de Derecho.

El T-MEC es una oportunidad privilegiada para reflexionar sobre nuestro presente y sus retos, y para tomar las decisiones que sean necesarias, por el bien de las generaciones futuras.

La aprobación del Protocolo de enmienda es parte fundamental de las nuevas medidas que debemos adoptar para ser competitivos en la región de América del Norte.

Los Estados Unidos y Canadá son ante todo nuestros amigos, y su enorme capacidad económica genera una gran oportunidad para la cooperación y para promover el crecimiento de la región y lograr así una Norteamérica cada vez más próspera, segura y ordenada.

Las asimetrías que todavía hay entre quienes firmamos el Protocolo, nos obligan a que realicemos esfuerzos extraordinarios para modernizar la infraestructura, promover la competitividad, mejorar las condiciones de vida de las personas y luchar contra la pobreza que afecta a amplias regiones del país.

Compañeras y compañeros senadores: hay decisiones que se tienen que tomar, en aras del interés superior de la nación.

México nos demanda altura de miras, vocación política de servicio y entrega a causas nobles y justas.

El T-MEC por sí sólo no es un salvavidas de la economía, la cual se encuentra hoy prácticamente paralizada, pero sí es un componente importante de un conjunto de acciones en la materia, que puede potencializar nuestras capacidades.

Una de las tareas pendientes es la promoción de un comercio cada vez más libre, abierto e incluyente.

Al aprobar este Protocolo, no estamos dando un cheque en blanco a nadie, al contrario, desde el Senado de la República estaremos pendientes para que el nuevo Tratado, que estamos más que ciertos, pronto aprobarán los Estados Unidos de América y Canadá, y que éste será un instrumento más al servicio de México.

Es cuanto, senadora Presidenta.

ooOoo

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