Senador Víctor Fuentes Solís, al presentar una iniciativa en materia del Código Nacional de Procedimientos Penales

Intervención del senador Víctor Fuentes Solís, al presentar una iniciativa que adiciona un párrafo cuarto al artículo 155 del Código Nacional de Procedimientos Penales.

 

 

 Muchísimas gracias, Presidente.

La seguridad pública es una función que está a cargo de los tres órganos de gobierno, del gobierno federal, del gobierno de las entidades federativas de cada uno de los estados y de cada uno de los municipios.

Tiene como fin salvaguardar la integridad y los derechos de las personas, así como hacer que prevalezcan sus libertades, el orden y la paz pública; comprende también la prevención especial y general de los delitos, la sanción de las fracciones administrativas, así como la investigación y persecución de los delitos que se cometen a lo largo y ancho del país, así como también la reinserción social en términos de la Ley del Sistema Nacional de Seguridad Pública y en las respectivas competencias establecidas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Hoy en día los mexicanos hemos sido testigos del desbordamiento de la inseguridad y una violencia creciente que impide garantizar precisamente la integridad de todas y todos los mexicanos.

Tiene que haber un llamado de alerta para actuar y reaccionar de una vez por todas de una manera distinta. Esta situación no solo se sustenta en los palpables hechos de las fechas recientes, en donde a una distinguida neoleonesa, la señora Abril Pérez, le fue arrebatado el bien más preciado que puede perder un ser humano, que es la vida.

Estos sucesos lamentables se encuentran su suceso en el diagnóstico de la Estrategia Nacional de Seguridad, en dicho documento se destacan los siguientes aspectos: México vive una crisis de inseguridad no vista desde la Revolución Mexicana, los índices de violencia han convertido a México en uno de los países más inseguros del mundo, la dimensión del problema ya no se reduce solamente a los temas de narcotráfico, sino alcanza lamentablemente otras órdenes de la vida social.

En todos los ámbitos de la vida social, precisamente, y económica son hoy en día afectados por alguna acción de inseguridad generada por algún tipo de crimen.

Es necesario formular nuevos paradigmas de seguridad nacional, interior y pública, que permitan sustentar estrategias de recuperación de la paz, restablecimiento de la seguridad pública, prevención del delito, procuración e impartición de justicia, restablecimiento del Estado de derecho y reinserción de los infractores.

Ante el incremento de la incidencia delictiva registrada en territorio nacional en las últimas fechas es urgente que nosotros, todos, el gobierno y todas las distintas instancias que lo integramos, respondamos de una manera distinta. A lo anterior lamentablemente se suman los casos lamentables de miles de mujeres que han salido a las calles a exigir justicia.

De acuerdo con los datos de las Naciones Unidas entre 9 y 10 mujeres son asesinadas cada día en México, cifras del Secretario Ejecutivo del Sistema de Seguridad Nacional Pública señalan que del año 2015 al 2019 suman ya tres mil 578 feminicidios en el país y tan solo en este año, en lo que va de enero a octubre, se registraron ya más de 800 casos.

La Ciudad de México acumula 231 feminicidios en los últimos cinco años, 50 de ellos fueron cometidos en estos primeros nueve meses.

El caso particular que dio origen a esta propuesta legislativa se refiere especialmente a un feminicidio que ya ha sido tocado aquí y que ha indignado a todo México, el caso de la señora Abril Pérez. Este, lamentablemente, como otros casos, sucede por las lagunas legales que existen en el sistema de impartición de justicia, en donde un asunto resuelto en intento de homicidio pasó a ser reclasificado como violencia familiar, dejando totalmente desprotegida a ella y a su familia.

La trágica historia es ya del dominio público, aquí se ha citado, en donde el amor de una madre permitió a una valiente mujer aguantar por sus hijos y por la unión familiar hasta el último momento, soportando violencia física y verbal, hasta que decidió romper el silencio y acudir a las autoridades, de quienes recibió solamente una reclasificación del delito cometido por su entonces esposo, el cual pasó a ser de feminicidio en grado tentativa a lesiones y violencia familiar, lo que permitió retirar la prisión preventiva, dejando en libertad al victimario sin ninguna protección, medida cautelar o garantía a la víctima.

Es por ello que esta iniciativa busca en todo momento proteger y resguardar la vida de quienes sufren violencia de género. Para cumplir con lo anterior propongo adicionar al Código Nacional de Procedimientos Penales, para que en los casos de violencia de género el juez de control garantice en todo momento y en toda circunstancia la integridad de la víctima o de la ofendida, solo así y con muchas acciones más podemos ya no volver a permitir que se cometa un caso como el que lamentablemente vivimos con la señora Abril.

Yo aquí quisiera aprovechar, Presidente, sé que existe una Comisión de Justicia en el Senado de la República, aquí se han planteado muchísimas cosas, algunas de ellas por parte de Senadores del grupo parlamentario al que pertenezco, por la Senadora Kenia López, Josefina Vázquez Mota, otras por Malú Micher, otras por Nancy De la Sierra, otras por Senadores varones, como Martí Batres, Samuel García y un servidor, y creo que todas son muy valiosas, y creo que todas deberían integrarse, de tal manera que tanto en la parte legislativa, ejecutiva, de programas, de prevención, de reinserción, de todos los aspectos, formular una propuesta del Senado de la República a manera que pretenda cubrir todos los aspectos en los cuales pudiese evitarse esta lamentable situación de feminicidios que vivimos en todo el país.

Seguramente se requieren, entre otras muchas cosas y con urgencia, las adecuaciones de todos los códigos penales locales, los cuales ya pueden dar pie a convertir el delito de feminicidio en todas las entidades federativas como delito grave, ya que aquí reformamos el artículo 19 de la Constitución precisamente para hacer esto posible; se requieren albergues seguros para quien son atentadas, contra aquellas mujeres que se deciden demandar y señalar a quienes están pretendiendo ofenderlas, lesionarlas o hasta quitarles la vida; se requieren botones de pánico, se requieren muchísimas cosas.

Es por ello que quisiera dejar, además de la presentación de mi iniciativa, el ánimo en este Senado, para que en próximas fechas se haga una verdadera y auténtica integración de voluntades, todas buenas, creo que todo mundo aquí estamos conscientes de lo que está sucediendo, en aras y en pro de que estos lamentables hechos no vuelvan a suceder.

Por su atención, muchísimas gracias.

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