Senadora Alejandra Reynoso Sánchez, para fijar posicionamiento del PAN en relación con las recientes manifestaciones realizadas por el presidente de EU sobre el narcotráfico

Intervención en tribuna de la senadora Alejandra Noemí Reynoso Sánchez, para fijar posicionamiento del PAN en relación con las recientes manifestaciones realizadas por el presidente de los Estados Unidos de América sobre el narcotráfico

Vemos, en las expresiones del presidente Trump, sí una amenaza a la soberanía de nuestro país, vemos sí una presión a nuestro país, pero, también hay que decirlo, vemos del gobierno sólo reacciones.

En Acción Nacional, lo hemos dicho desde el inicio tanto de la Legislatura como de este gobierno, la necesidad de fortalecer el diálogo, la necesidad de una diplomacia que construya, que concilie, que genere confianza, y no nos hemos encontrado precisamente eso en los últimos meses, por no decir en esta administración.

Y hemos cedido ante varias presiones cuando se decía, el año pasado y antepasado, que por cada tweet que el presidente Trump lanzara contra México, le estarían respondiendo, ahora sólo vemos silencio; cuando antes se decía que por cada ofensa a cada mexicano o a nuestro país habría una respuesta, vemos ahora silencio.

Y les voy a comentar algunas características que vemos en la relación con nuestro país vecino y en la política exterior, y qué bueno que por fin venga el canciller el próximo martes porque creo que los pendientes se están acumulando; por un lado, este tema, hay que decirlo, no surge con la declaración del presidente Trump de los días pasados, todo el año había habido señales, ya había habido mensajes y no había habido una respuesta contundente del gobierno federal.

Evidentemente, ante la violencia que se vive en nuestro país y si el discurso constante y permanente del presidente es en torno a abrazos y no balazos, o bien, hay que decirle, lo que ha declarado, y lo cito textual: “es muy probable y estaría dispuesto a dialogar con las organizaciones narcotraficantes de México”, ¿sí lo recuerdan?, es decir, qué confianza puede generar un gobierno que, en lugar de combatir, quiere dialogar; que en lugar de cumplir una orden de aprehensión y de extradición, pues mejor acuerda y suelta a un presunto delincuente.

Sí me parece que los mensajes que manda el presidente de Estados Unidos, y hay que decirlo claro, estamos en contra de la injerencia y de la intervención, pero que también es una reacción, es una reacción a la pasividad.

Y algunas características de lo que se ha observado de la política exterior, una reacción sin construcción de un diálogo integral y de una agenda integral.

Se reacciona ante la amenaza de aranceles, se reacciona se reacciona ante un tiroteo, se reacciona un tratado de libre comercio. ¿Y qué se construye, qué se concilia, qué se dialoga, qué se acuerda, cómo se coopera? De eso no hemos escuchado nada.

Se cede ante la presión económica de imposición de aranceles y entonces de inmediato cede el gobierno a las presiones con un tema migratorio y con una asignación del 30 por ciento, cuando menos, de los elementos de Guardia Nacional.

Se dejó y se cedió en la primera, y ahora, cada vez que quiere el presidente Trump, podrá amenazar a nuestro país.

Y también a mí me llama la atención algo: en esta política exterior y en esta diplomacia, yo me pregunto qué papel juega la subsecretaría de América del Norte, la que sólo ve la relación económica o la que ve la política exterior de nuestro país.

¿Qué puede pensar nuestro país vecino cuando se le trata como jefe de Estado a quién expulsó de su país a su representante?

Y algunas declaraciones que, como les decía hace un momento, esto no surgió en el mes de noviembre, pero lo que sí hubo y que desde enero hubieron algunas declaraciones en torno al concepto de terroristas a quienes cruzaban por nuestro país, y que en marzo vuelve a haber otra interpretación de quienes cruzaban por nuestro país, y que luego, y esto se da también el 26 de junio, ya había focos, focos latentes que decían “aguas con lo que Estados Unidos está declarando” y México seguía en silencio.

Pero como bien lo mencionó la senadora Vanessa Rubio, chequen la prensa, entre el 27 y 28 de agosto, un activismo impresionante del gobierno mexicano. México pide ante la OEA que se condene por ataque terrorista en El Paso Texas, donde murieron 22 personas, ocho de ellos mexicanos.

Quien pone en la mesa los ataques como un acto terrorista ha sido el gobierno mexicano desgraciadamente, y ante estos ratificamos: para Acción Nacional es importante la cooperación, la cooperación; para Acción Nacional es importante reconocer que en el tema de la seguridad va más allá de nuestras fronteras.

Para Acción Nacional es importante decirle a los mexicanos que sí, por supuesto que queremos que se respete la soberanía de nuestro país, pero que no se tiene que llamar a la unidad nacional cada que hay una amenaza, porque  ante los aranceles vámonos todos a Tijuana para mostrar la unidad de México, porque ante la amenaza del presidente Trump de clasificar como terrorismo al narcotráfico, hagamos una diplomacia de unidad, y yo me pregunto, ¿por qué no llaman a esta unidad nacional para respetar la Constitución?, ¿por qué no llaman a esa unidad nacional para lograr que se construyan los acuerdos, ¿por qué no llaman a esa unidad nacional para evitar las imposiciones, como la CNDH?

Es cuanto, presidenta.

ooOoo

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