Aplicar jornadas flexibles para lograr la conciliación entre la vida laboral y familiar, propone Alejandra Reynoso

  • Esto, dijo, debe formar parte de las políticas públicas y programas sociales de los gobiernos

La senadora Alejandra Reynoso Sánchez presentó una iniciativa para adicionar un párrafo al artículo 60 de la Ley Federal del Trabajo, a fin de que en las empresas se apliquen las jornadas flexibles.

La propuesta pretende incorporar el concepto de “jornada flexible”, definiéndola como aquella que permite al trabajador o trabajadora, previo acuerdo con el patrón, elegir entre diferentes intervalos de tiempo para cumplir con su jornada laboral, pudiendo cubrirse de manera continua o seccionada durante el día, aclaró.

En ese sentido, precisó: “La jornada diurna es la comprendida entre las seis y las 20 horas; la jornada nocturna es la comprendida entre las 20 y las seis horas; la jornada mixta es la que comprende períodos de tiempo de las jornadas diurna y nocturna, siempre que el período nocturno sea menor de tres horas y media, pues si comprende tres y media o más, se reputará jornada nocturna; jornada flexible es aquella donde al trabajador se le permite, previo acuerdo con el patrón, elegir entre diferentes intervalos de tiempo para cumplir con la jornada de trabajo, pudiendo cubrirse de manera continua o seccionada durante el día. En cualquier caso, la jornada laboral no podrá exceder las 10 horas en un día ni las 48 horas en una semana”.

Desde la tribuna parlamentaria, Reynoso Sánchez indicó que la conciliación de la vida laboral y familiar es una de las mayores dificultades que enfrentan muchas familias mexicanas de forma recurrente, ya que ambos cónyuges trabajan fuera de casa y tienen hijos pequeños a su cargo, que en su mayoría son criados por esquemas de Estancias Infantiles que se encuentran saturados y son insuficientes para la demanda existente.

La falta de una distribución equilibrada del trabajo doméstico y la consiguiente sobrecarga de quehaceres y de cuidados a cargo de las mujeres, genera también consecuencias negativas para las familias, ya que se priva a los hombres de participar activamente de la crianza de sus hijos y del cuidado de sus familiares, minando sus lazos afectivos y su desarrollo integral, consideró.

Es por ello que la legisladora por Guanajuato aseguró que es necesario propiciar la conciliación entre vida laboral y familiar, así como la corresponsabilidad social en las tareas de cuidado, en donde se involucre a los padres, al Estado, a la empresa y a la sociedad, formando parte de las políticas públicas y programas sociales de los gobiernos.

“Las políticas de conciliación con corresponsabilidad son prácticamente inexistentes en nuestro país, de ahí la necesidad de iniciar un proceso de debate público sobre el tema de las desigualdades de género en el ámbito laboral y su relación con el hogar y sus integrantes. Este debate es indispensable para posicionar en la agenda gubernamental el tema de las tensiones y dilemas que enfrentan las y los jefes de familia, con el objetivo de transformar la concepción, fundamentación y diseño de las políticas públicas que tienen impacto en la vida laboral y personal de quienes cuentan con responsabilidades familiares y sus oportunidades de desarrollo”, dijo.

Dicha iniciativa surge como respuesta a la falta de legislación sobre conciliación entre la vida laboral y familiar en América Latina, a pesar de los convenios impulsados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a favor de los derechos de las trabajadoras y trabajadores, concluyó la senadora panista.

ooOoo

Comunicado de la oficina de la senadora Alejandra Reynoso Sánchez

Intervención en tribuna de la senadora Alejandra Noemí Reynoso Sánchez, al presentar iniciativa con proyecto de decreto que adiciona un párrafo al artículo 60 de la Ley Federal del Trabajo.

 

 

Versión de la intervención en tribuna de la senadora Alejandra Noemí Reynoso Sánchez,  al presentar iniciativa con proyecto de decreto que adiciona un párrafo al artículo 60 de la Ley Federal del Trabajo

Gracias, Presidenta.

México, al igual que toda América Latina, enfrenta un cambio de paradigma, que se expresa crecientemente en un incremento en la atención laboral, en la transformación de los roles al interior de los hogares y eso también asociado a una masiva integración o incorporación de la mujer al mercado laboral.

Durante la mayor parte del siglo pasado el trabajo se organizó sobre la base de rígidos roles de género, pero esto ya no corresponde a una realidad.

Estas tensiones están generando consecuencias negativas para quienes cuentan con responsabilidades familiares y para las personas que se hacen cargo de otras que requieren cuidado, ya sea niñas, niños, adolescentes, adultos mayores, personas con alguna discapacidad, generando también altos costos para el crecimiento económico y el buen funcionamiento del mercado laboral y la productividad en las empresas.

La conciliación de la vida laboral y familiar, el balance trabajo-familia, que, además, hay que decirlo, en esta Legislatura se ha aprobado y se ha reconocido en México este día para darle precisamente la importancia y la sensibilidad que amerita, este balance trabajo-familia es una de las mayores dificultades que se enfrentan tanto mujeres como hombres en México. Y un problema recurrente en muchas familias mexicanas es justo que ambos cónyuges trabajan fuera de casa y tienen hijos pequeños a su cargo.

También es importante mencionar que la falta de distribución de la tarea o el trabajo doméstico y, por consiguiente, la sobrecarga de los quehaceres y del cuidado a cargo de las mujeres, genera también consecuencias negativas para las familias. Se priva a los hombres también de participar activamente en la crianza de sus hijos y del cuidado de sus familiares, minando sus lazos afectivos y su desarrollo integral.

Lo que se requiere es propiciar la conciliación entre la vida laboral y familiar. Lo que tenemos que hacer nosotros es generar esas condiciones, sí, desde la parte jurídica, pero finalmente que pueda implementarse y que podamos ir transformando los modelos laborales en México. Y es justo como parte de las políticas públicas y los programas se asocian a lograr este objetivo, el lograr el balance trabajo-familia.

Construir esta agenda sí es corresponsabilidad y debe considerar tanto la ampliación de los grados de libertad, para que hombres y mujeres puedan elegir distintas formas en cómo combinar estas dos responsabilidades, la vida laboral, pero sobre todo la vida familiar, así como una mayor participación del Estado y la empresa en la generación de estas condiciones que impulsen esta conciliación debida.

Por otro lado, también hay que decirlo, la Organización Internacional del Trabajo introdujo en 1999 un concepto que se refiere al trabajo decente, que expresa el amplio objetivo que mujeres y hombres tengan oportunidades de empleo productivo en condiciones de libertad, de equidad, de seguridad y de dignidad.

Su planteamiento considera tanto las dimensiones laborales como extralaborales y establece un puente entre el trabajo y la sociedad. La meta de fondo, el objetivo de fondo es que se mejoren las condiciones de vida de todas las personas.

Y si nos referimos también al tema de salud, tiene una gran importancia si vemos el fondo y si atendemos esta conciliación de vida laboral y familiar. Si atendemos el tema desde la construcción de seguridad, es indispensable que le aportemos a la conciliación de vida laboral y familiar, pero también, si vemos ahora y seguramente han escuchado que el pasado 23 de octubre entró en vigor la NOM-035, emitida por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, se refiere a los factores de riesgo psicosocial en el trabajo, identificación, análisis y prevención de riesgos, es decir, identificar y prevenir factores de riesgo psicosocial y promover entornos organizacionales favorables en los centros de trabajo.

Dentro de estas dimensiones se tiene que considerar en el trabajo un empleo en condiciones de equidad, lo cual significa que es necesario que las trabajadoras y los trabajadores sean tratados de manera justa y equitativa, sin discriminaciones y permitiendo conciliar el trabajo con la familia.

Las ciudades con una amplia concentración población generan un crecimiento demográfico de sus alrededores y provoca que la gente tenga sus viviendas cada vez más lejos de sus centros laborales. Por lo tanto, la familia se dispersa durante todo el día y poco tiempo se tiene para el diálogo y para la construcción de comunidad.

El balance entre la vida laboral y familiar no sería la única razón por la que se hace necesaria la propuesta que hoy tengo para ustedes, también implica otro tipo de beneficios personales y sociales, como lo dije hace unos instantes, la mejora en la salud que tendrían los trabajadores al no estar sometidos a jornadas rígidas que provocan estrés, generando complicaciones que representan también altos costos para la salud, si también consideramos los traslados entre el trabajo, la casa, distancias largas.

Con base en estos argumentos, pedirles su apoyo para que se pueda dictaminar y se pueda introducir en la Ley Federal del Trabajo, dentro del artículo 60, el concepto de jornada flexible.

También seguramente habrán escuchado que la Organización Internacional del Trabajo y la propia ONU ha hablado ya de plantear nuevos modelos de trabajo, de plantear semanas laborales de cuatro días. Esto nos significativa, precisamente, el planteamiento de una semana laboral de cuatro días, pero lo que sí significa es que permitamos en la Ley Federal del Trabajo las jornadas flexibles, definiéndola como aquella que permite al trabajador o trabajadora, previo acuerdo con su patrón, elegir entre diferentes intervalos de tiempo para cumplir con su jornada laboral, pudiéndose cubrir de manera continua o seccionado durante el día.

¿Qué es lo que queremos? Trabajar bajo objetivo, el tiempo en una oficina no significa y no representa productividad, pero esta jornada flexible podría permitir transformar y transitar, de un modelo de trabajo marcado por el número de horas por día, al número de objetivos que se quieren lograr por semana.

Por eso es que se presenta esta iniciativa a la Ley Federal del Trabajo y que esperemos pueda recibir el apoyo de todas las fracciones parlamentarias, lo que queremos para México son familias más fortalecidas. Lo que queremos para México son familias más unidas. Lo que queremos para México es que entre todos construyamos la seguridad reconciliando la comunidad, empezando por la familia y el trabajo.

Es cuanto, Presidenta.

ooOoo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *