Senadora Guadalupe Saldaña Cisneros para referirse al dictamen en materia de revocación de mandato

Intervención en tribuna de la senadora Guadalupe Saldaña Cisneros para referirse al dictamen de las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales; y de Estudios Legislativos, Segunda, el que contiene minuta con proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversos artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de revocación de mandato.

 

 

15 de octubre de 2019

Versión de la intervención en tribuna de la senadora Guadalupe Saldaña Cisneros para referirse al dictamen de las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales; y de Estudios Legislativos, Segunda, el que contiene minuta con proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversos artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de revocación de mandato

Con su venia, Presidenta.

Senadoras y senadores.

Casi todo está dicho por mis compañeras Senadoras y Senadores del PAN en cuanto a los efectos y los graves riesgos que corre este país con lo que se votará el día de hoy, lo expreso porque México posee una larga historia de dos siglos de caudillismos y de hombres fuertes o providenciales que se ha ido superando a través de un lento y difícil proceso de institucionalización democrática, que le ha costado mucho esfuerzo a este país.

La figura de la consulta popular y la revocación de mandato son positivos, cuando se realice en una democracia robusta y que dirige a fortalecer las instituciones, pero no. No, señores, cuando están dirigidos a utilizarse para fines personales.

No podemos estar a favor de un ejercicio diseñado para satisfacer el lego de un Presidente que ha dado muestras claras de su escaso compromiso con las instituciones.

Nos preocupa que hoy se vote un mecanismo que simulará el cortoplacismo y puede convertirse, además, en favor de inestabilidad política, un patrimonio del que México goza desde 1934; aunque se modificó la minuta, prevalece el defecto de fondo de esta fórmula.

La revocación de mandato, por supuesto que abre la puerta a la reelección presidencial, en virtud de que se deja en manos de las consultas populares temas como la permanencia del titular del Ejecutivo en su cargo, pero además tenemos necesariamente que considerar otros aspectos de lo que está pasando en este país, no podemos aislar esta propuesta de reforma con la realidad de los hechos cotidianos que tenemos desde hace meses.

Se han eliminado programas institucionales y se han sustituido por programas clientelares, basados en entrega directa de recursos a personas y en un ejercicio de gobierno que promueve culto a la personalidad de uno solo.

Luego, se ha construido un entramado político con estos programas sin reglas, que a través de un ejército de activistas podrán operar mecanismos en favor de aspiraciones políticas que aún no conocemos en realidad, con poco más de dos millones y medio de ciudadanos se podrá convocar a la revocación de mandato.

Hoy se está creando la estructura militante para ello, además estamos a las puertas de que el Poder Judicial, uno de los contrapesos constitucionales resulte insuficiente, por decir lo menos, para resolver imparcialmente las acciones de inconstitucionalidad o controversias constitucionales.

Lo que pasa hoy en Baja California y una actitud presidencial condescendiente en este tema, nos confirma nuestros temores de que la revocación de mandato puede ser usada más allá de fortalecer una figura de democracia.

Dice el Presidente que quiere darles el poder a los ciudadanos para ponerlo y quitarlo. Ese poder lo tuvieron los ciudadanos en junio de 2018 y democráticamente fue electo:

¿Por qué no se planteó para la siguiente Administración Pública Federal? Ya les dijimos aquí de manera clara que ahí sí vamos, porque está claro que lleva un destinatario, es lógico, una reforma de esta naturaleza no podría ni debería tener un efecto retroactivo.

El Presidente López Obrador fue electo para un período de seis años y, por lo tanto, no debería someterse a un proceso de revocación de mandato. Estamos o se quiere aprobar lo mismo que se criticó en Baja California.

Cuidado, ya vimos la revocación de mandato a través de la historia en otros países, por cierto, países con democracias frágiles, como hoy se está viviendo aquí en nuestro país.

Decir que lo pueden volver a poner es como decir que el ciudadano quiere, él se sacrificaría para estar otros períodos después de 2024. Esta reforma es el primer paso para construir la narrativa de una reelección, aunque nos digan que no es así.

Preferimos, con toda responsabilidad, preferimos decir hoy, decir hoy “no” y no tener que arrepentirnos mañana.

Es cuanto, Presidenta.

Muchas gracias.

ooOoo

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