Senador Julen Rementeria del Puerto, al presentar proyecto de decreto por el que se reforma el artículo 113 de la Constitución

Intervención en tribuna del senador Julen Rementería del Puerto, al presentar proyecto de decreto por el que se reforma el artículo 113 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

 

10 de octubre de 2019

Versión de la intervención en tribuna del senador Julen Rementeria del Puerto, al presentar proyecto de decreto por el que se reforma el artículo 113 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

Gracias, Presidenta.

Senadoras y Senadores.

Los que quedan todavía.

La corrupción en este país se ha vuelto un tema de moda y es, desde luego, una situación que hay que atacar, en la que coincidimos todos, absolutamente todos, al menos así lo creo yo, que debe de irse a fondo con ello y evitar que en este país siga este flagelo que durante años ha estado presente, y ha estado en, es transversal, ha sido en prácticamente todos los gobiernos, a todos los niveles, y nuestra obligación es buscar que por distintas vías que pueda reducirse, extinguirse la corrupción, y con ello también buscar que la impunidad pueda llegar también a disminuirse, por qué no, algún día que no exista, que no tengamos que hablar de estos términos.

Por eso, propongo reformas al artículo 113 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y a los artículos 9, 21, 31, 57, 58 y 60 de la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción.

El artículo 113 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos concibe al Sistema Nacional Anticorrupción como la instancia de coordinación entre las autoridades de todos los poderes de gobierno competentes en la prevención.

Ahí hay la manera de cómo a través de un sistema organizarnos para hacer lo propio y tratar de evitar a través de este sistema, con las facultades que se le tienen otorgadas en el 113, poder lograr combatir la corrupción.

Sin embargo, la sanción, responsabilidades y todo aquello que tiene que ver con lo que pudiera derivar de ello, pues no son eficaces en el momento en el que están las cosas y como están escritas en nuestra Constitución.

El Sistema Nacional Anticorrupción cuenta con un comité coordinador, es la instancia responsable de establecer mecanismos de coordinación entre los integrantes del Sistema Nacional, que tiene bajo su encargo el diseño, promoción y evaluación de las políticas públicas de combate a la corrupción.

Para tal efecto, como una de las facultades que posee le Comité Coordinador del Sistema Nacional Anticorrupción, se encuentra la de emitir recomendaciones públicas no vinculantes, con el objeto de garantizar la adopción de medidas dirigidas al fortalecimiento institucional para la prevención de faltas administrativas y hechos de corrupción, así como para mejorar el desempeño del control interno conforme al inciso e) de la fracción III, de acuerdo al artículo 113 constitucional.

Uno de los problemas que se advierten en la lucha contra el combate a la corrupción es la inobservancia y falta de eficacia jurídica en las recomendaciones emitidas por parte del Comité Coordinador, en virtud de que, por mandato de ley, éstas no son vinculantes, lo que permite que el cumplimiento de éstas quede al arbitrio del titular de la institución o dependencia a la que le fue dirigida.

En otras palabras, son solamente meras recomendaciones que, si les haces caso, bien, y si no les haces caso, también, no pasa nada, el Comité no puede llevarte ante ninguna otra instancia, no tiene esas facultades para poder realmente insistir en esta condición de que, efectivamente, acabe esa conducta, termine esa práctica y pueda entonces ejercer algo que le dé frutos precisamente a todo el sistema y, desde luego, a nuestro país.

Por ello, el papel de este Comité es toral para poder cumplir los objetivos.

Nosotros lo que estamos proponiendo aquí en esta iniciativa es que pueda haber la ampliación de facultades y atribuciones para que puedan conferírseles y, en todo caso, tener la posibilidad de no solamente emitir recomendaciones, sino también poder llegar a sancionar, poder iniciar incluso procedimientos jurisdiccionales en contra de los servidores públicos que no atiendan estas recomendaciones.

Creo que el tema del combate a la corrupción que tanto traemos todos, que por supuesto el Presidente lo menciona mucho, y coincido, en eso estoy totalmente de acuerdo con el Presidente, quizá sea de las pocas cosas en las que coincido plenamente que hay que ir a acabar con la corrupción, que hay que atacarla de fondo.

En lo que no he coincido es en el cómo se ha hecho de repente en algunas cosas, pero evidentemente en el tema de la corrupción hay que tratar de hacer todo el andamiaje para que podamos estar en condiciones de poder ser efectivos.

De nada sirve querer acabar con la corrupción, coincidir todos en ello, si al final de cuentas son tenemos los instrumentos necesarios para poderlo llevar a cabo.

Fíjense ustedes, cabe señalar que el pasado 23 de septiembre del año en curso renunció la Presidencia del Comité Coordinador del Sistema Nacional Anticorrupción con efectos a partir justo de ahora, del 30 de septiembre, que acaba de pasar.

En su carta de renuncia mencionó que hacía votos porque el Sistema culmine su integración con el nombramiento de los magistrados anticorrupción.

También eso nos hace falta, en eso también hemos sido omisos.

Espero que pronto se discuta e implemente una reforma estructural que permita al Sistema Nacional Anticorrupción, bajo los nuevos equilibrios, lograr los objetivos para los que fue concebido; originalmente, a partir de un verdadero fortalecimiento. Y pueda ser, de la mano de los ciudadanos, un instrumento que le sirva por supuesto a todo el país, a toda la sociedad.

En ese orden de ideas, resulta necesario que las recomendaciones que se emitan tengan el carácter vinculante, que realmente no sean lo que dijimos, solamente meras recomendaciones; que puedan, a fin de que éstas adopten la fuerza jurídica procesal para obligar a su cumplimiento y, a su vez, facultar al Comité Coordinador para denunciar su incumplimiento, que podamos estar en la posibilidad de que esta instancia, que es un sistema por cierto en el que también coinciden ciudadanos, no es solamente el gobierno, pueda tener la posibilidad, ante las faltas, de ir y no solamente observar, sino poder denunciar. Me parece que es importante, porque daría esto que comúnmente se le llama “dientes” al instrumento que permitiría atacar en alguna medida la corrupción.

Por supuesto que esto no va a acabar solamente en sí con la corrupción, es una de muchas cosas que se tienen que hacer, pero vayamos haciéndola.

Esta iniciativa lo que propone precisamente es reformas al 113 constitucional, al 9º, al 21, al 31, al 57, al 58 y al 60, de la Ley General del Sistema Nacional Anticorrupción. ¿Para qué? Para que pueda el Sistema Nacional Anticorrupción, específicamente a través de su Comité, tener esa eficacia que se necesita.

Yo lamento mucho de verdad comentarios que se hicieron el 25 de septiembre pasado, donde por parte incluso de la Presidencia de la República se desestimaba al Sistema Nacional Anticorrupción y al propio Comité.

Creo que es muy importante hacerlo justo al revés, el poderle dar fuerza, el poderle dar importancia y, para ello, se necesita fortalecerlos jurídicamente, que puedan sancionar a quien en este país incurra en actos de corrupción, que probadamente sean detectados por el sistema y, de no observar las conductas correctivas, pueda llegar a una sanción, a una denuncia que le pueda representar alguna responsabilidad.

De otra manera, son simplemente llamados a misa, va el que quiere y el que no, no. Y eso, en este país estamos muy lejos todavía de tener esa cultura de tanta responsabilidad.

De forma que yo los invito a que, en la reflexión que se haga, seguramente será en la Comisión Anticorrupción y en algunas otras donde se turnen estas iniciativas, podamos tener la posibilidad de aprobarlas.

No estorba en nada, al contrario, le da fuerza, le da forma, le da cauce al proyecto del Presidente para poder tener un canal más en el combate a la corrupción.

Es cuanto, Presidenta.

ooOoo

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