Senadora Indira Rosales San Román, durante la sesión de análisis del Primer Informe de Gobierno en materia de política interior

Intervención en tribuna de la senadora Indira Rosales San Román durante la sesión de análisis del Primer Informe de Gobierno en materia de política interior.

 

18 de septiembre de 2019

Versión de la intervención en tribuna de la senadora Indira Rosales San Román durante la sesión de análisis del Primer Informe de Gobierno en materia de política interior

Con la venia de la Presidencia.

Compañeras y compañeros senadores.

Para hablar de la política interior del país, podríamos simplemente enumerar las cifras que dejan absolutamente claro que el camino no es el correcto, pero es todavía más contundente cuando salimos a la calle, cuando hablas con cualquier persona, cuando te encuentras a algún familiar, cuando vamos a nuestro estado.

Y el día a día de los mexicanos no es para nada mejor que hace nueve meses, sino todo lo contrario.

En este contexto, y en medio de un ejercicio de rendición de cuentas, surge una duda fundamental: ¿qué avances hemos tenido en materia de transparencia?, el INAI ha dado a conocer un dato muy revelador sobre el semblante de opacidad que está desafortunadamente caracterizando al actual gobierno.

En estos meses, se ha duplicado la cantidad de respuestas negativas a las solicitudes de transparencia, se han duplicado también las respuestas que señalan que la información no se encuentra o que es inexistente.

Nada que no sea una voluntad de ocultamiento puede justificar este aumento desmedido a la negativa de entregar información pública, o más bien, que debiera ser pública.

Y esto se ve reflejado en temas muy importantes de política interior, como el respeto y la protección de los derechos humanos; el gobierno dice en su Informe que el Ejército ya no es el principal agresor de derechos humanos, que ya no se utiliza a los militares para reprimir al pueblo y que se acabó la guerra de exterminio contra la delincuencia organizada.

Sin embargo, nada de esto se puede comprobar, ¿por qué?, porque se resisten sistemáticamente a dar información sobre los civiles heridos o muertos en operativos militares, incluso ha desobedecido instrucciones del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, el INAI, que le ha ordenado revelar dicha información.

Pero peor aún: al gobierno actual no sólo le incomoda la transparencia, también le incomoda la democracia. Todos los días vemos cómo la Presidencia de la República, en vez de asumirse como representante del pueblo, que es para lo que fue votado, se confronta con todo aquel que tenga otra opinión, otros datos, periodistas connotados que han sufrido represalias de despido laboral y pérdida de espacios por señalamientos incómodos por parte del Ejecutivo.

Y habría que recordar al gobierno que la libertad de expresión implica la posibilidad de decir lo que a otros incomoda, y también la obligación de respetar la opinión de quienes piensan diferente.

La vocación autoritaria del actual gobierno es preocupante, mina la democracia y, en última instancia, pone en serio riesgo nuestros derechos y libertades.

Por eso tenemos, en Acción Nacional, siempre hemos sido demócratas, no a partir de hoy, sino desde ayer y lo seremos siempre.

Y eso nos hace tener la autoridad moral para exigir que se cuide la democracia. Basta ya, señor presidente, de seguir atacando a las instituciones del Estado, de seguir minando la legalidad y la democracia, y de seguir amenazando los derechos y libertades de todas y todos los mexicanos.

Y hablar de política interior, aunque se encuentra separado el tema, es necesario hablar de seguridad pública y ese es el punto más importante ya que evidentemente nuestro país pasa por un estado de emergencia, de crimen e inseguridad.

El presidente que ofreció pacificar al país, el que prometió abrazos, no balazos, ese que trata de contener la criminalidad pidiendo a los delincuentes que no cometan delitos, pues lleva el año con más crímenes de nuestra historia.

Y qué les puedo decir yo, en Veracruz, las veracruzanas y veracruzanos todos los días sufrimos crímenes dolosos. Somos el número uno en secuestros, somos el número uno en feminicidios y ante todos los problemas y entre todos los pleitos existentes en mi estado, pues, el gobernador de nuestro estado, Cuitláhuac García, con absoluta irresponsabilidad decide remover de manera ilícita al Fiscal general del estado, poniendo un fiscal a modo.

Y pareciera que a nadie le interesa, pareciera que es un tema que únicamente ocurre en una minúscula parte del estado, pero no; saben, somos ocho millones los veracruzanos que estamos sufriendo atropelló tras atropello todos los días, somos ocho millones que también somos mexicanos, que tenemos miedo de salir a las calles y que esperamos que nuestras familias regresen a bien absolutamente todos los días.

Y eso pareciera que no le queda claro absolutamente a nadie, ni de los que está aquí, ni en el gobierno federal, ni en el gobierno estatal.

Pero bueno, frente a todo esto y aún así, esta Cámara votó a favor de la Guardia Nacional porque nos dijeron que era un instrumento, que era un instrumento positivo para combatir la delincuencia y, sin embargo, ¿qué está haciendo la Guardia Nacional?, está cuidando las fronteras; eso es lo último que necesitamos.

Pues es una de las cosas, pero no es necesariamente lo más importante y la naturaleza de creación de la Guardia Nacional.

Es muy triste decirlo, pero resultados ninguno.

Es cuanto.

 

ooOoo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *