Senadora Gina Andrea Cruz Blackledge, al presentar reservas a un dictamen de las comisiones unidas de Educación y de Estudios Legislativos Segunda

Intervención de la senadora Gina Andrea Cruz Blackledge, al presentar reservas a un dictamen de las comisiones unidas de Educación y de Estudios Legislativos Segunda, por el que se expide la Ley Reglamentaria del Artículo 3o. de la Constitución, en materia de la mejora continua de la educación.

25 de septiembre de 2019

Versión de la intervención de la senadora Gina Andrea Cruz Blackledge, al presentar reservas a un dictamen de las comisiones unidas de Educación y de Estudios Legislativos Segunda, por el que se expide la Ley Reglamentaria del Artículo 3o. de la Constitución, en materia de la mejora continua de la educación

Con el permiso de la Presidencia.

Compañeras senadoras, compañeros senadores.

Una de las grandes aspiraciones de las y los mexicanos es la mejora continua de la educación.

Hoy discutimos una ley que en los dichos pretende lograr el ideal de una mejor educación, pero que en los hechos presenta deficiencias que con las reservas que hoy presento se pretenden subsanar algunas de ellas.

La primera propuesta de reserva corrige una omisión importante ya que en los principios del sistema de mejora continua no se previó la equidad, lo cual es un importante error.

Nuestro sistema educativo se caracteriza por ser uno de los más inequitativos del mundo, basta con señalar un dato que a todas y todos nos debería preocupar: la deficiencia en la escolaridad promedio entre la entidad con más años y la de menor años es de 3.7 años; o sea, en la Ciudad de México una persona promedio estudió hasta la secundaria y en tanto que en Chiapas apenas concluyó la primaria.

Estas graves desigualdades nos deberían preocupar porque al paso que va el sistema educativo habrá entidades que mantendrán rezagos por años e incluso por décadas.

Hoy tenemos afuera de este recinto legislativo a maestros que vienen, por ejemplo, del estado de Oaxaca, práctica que se da de manera recurrente ante la falta de medidas por parte del gobierno para evitar estas conductas.

¿Qué hacen los maestros en este Senado en un día normal de clases?

¿Cómo queremos mejorar la educación en las escuelas, cuándo ni siquiera los maestros asumen sus responsabilidades?

¿Cuántos días más van a perder las niñas y los niños clases sin consecuencia alguna para los maestros?

Hoy la Ciudad de México tiene una escolaridad promedio de 11.7 años, de acuerdo con el primer informe de gobierno que se nos presentó, mientras que, en Oaxaca, la escolaridad promedio es de 7.9 años.

Se nos dice que primero los pobres, pero no vemos la forma cómo puedan avanzar si sus maestros toman instalaciones, bloquean carreteras, hacen campamentos y funcionan como grupo de presión, mientras que en su tierra miles de niños y niñas esperan tener un día de clases normal.

Esto es, sin duda, un grave problema que la ley que hoy discutimos omite.

En consecuencia, propongo una reserva al artículo 22 para que los resultados de la evaluaciones sí  tengan efecto sobre la permanencia de las plazas, no hay forma de mejorar la educación si incentivamos el ausentismo, si no premiamos el esfuerzo y no castigamos la corrupción, con  la propuesta de que las evaluaciones no tengan efecto en ningún caso, tal como está en la minuta, se está lastimando gravemente a la propia ley, porque no puede haber mejora continua si no hay incentivos  para el logro académico.

Propongo también reservas para prever que quienes sean titulares de la Secretaría Técnica del Comité Consultivo y deliberativo y de la Secretaría Ejecutiva, de la Junta Directiva de la Comisión Nacional para Mejora Continua de la Educación, sean personas con perfiles técnicos y profesionales idóneos.

No podemos aceptar la improvisación en las instituciones públicas, tal como vemos que está sucediendo, la improvisación y las prisas nos pueden llevar a la degeneración del sistema educativo, podríamos perder décadas, e incluso ser causa de que toda una generación quede excluida de un mundo cada vez más integrado y cada vez más competitivo.

De acuerdo con el prestigioso economista Oliver Blanchard, el crecimiento y desarrollo sostenible de un país en el largo plazo se logra precisamente invirtiendo en la educación de calidad.

¿Cómo podremos sacar adelante a este país con políticas que degradan a la educación de nuestras niñas y niños?

Digamos no a la improvisación y sí a la técnica y a la ciencia.

Senadoras y Senadores, las prisas son malas consejeras, estas reformas además de las deficiencias técnicas que presentan nos alejan de una auténtica política de Estado en materia de educación, la política educativa que debería de ser una de la función sustantiva del Estado mexicano está siendo secuestrada por el corporativismo, este gobierno está cediendo el control de la educación a quienes sólo se interesan por luchar con recursos que por ser nuestros, deben de ser para la mejora continua de la educación, no permitamos que se dé este retroceso histórico, seamos serios a la hora de legislar y pensemos no en la voluntad de una sola persona, sino en el futuro de millones de niñas, niños y jóvenes.

Son ellos la razón de ser del Sistema Educativo y a ellos debe servir el Estado mexicano, o a una fracción a un grupo clientelar, que sólo busca su propio beneficio, no pensemos sólo en el hoy, tengamos altura de mira, porque el juicio de la historia es implacable con quienes toman decisiones equivocadas.

Es cuanto, Presidente.

ooOoo

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