Senador Damián Zepeda Vidales, al presentar reservas a un dictamen de las comisiones unidas de Educación y de Estudios Legislativos Segunda

 

Versión de la intervención del senador Damián Zepeda Vidales, al presentar reservas a un dictamen de las comisiones unidas de Educación y de Estudios Legislativos Segunda, por el que se expide la Ley General de Educación y se abroga la Ley General de la Infraestructura Física Educativa

 

Gracias, Presidenta.

Hoy estamos aquí a debatir en teoría un derecho que establece la Constitución para los niños y jóvenes de este país, que es el derecho a la educación; no deberíamos estar aquí debatiendo una reforma laboral de los maestros, pero desgraciadamente eso es lo que estamos haciendo.

Los maestros son parte fundamental, agentes fundamentales, del proceso educativo, pero que no se nos olvide que la educación tiene una razón de ser: educar a un niño, educar a un joven, en este caso. Ese debe de ser el centro de toda reforma que llevemos a cabo y hoy no lo está haciendo.

Yo quisiera hacer mis comentarios divididos en varias partes.

El primero, tiene que ver con la falta de profesionalismo del Senado de la República, de una parte del Senado de la República.

¿Y por qué digo esto? Déjenme decirles.

Miren, lo dije ayer y lo digo hoy, este es el dictamen de la Ley General de Educación y que abroga la Ley General de Infraestructura Física.

Este es el dictamen de la Ley General del Sistema de Carrera de Maestras y Maestros.

Y este que tengo aquí en mis manos es el dictamen de la Ley en Materia de Mejora Continua de la Educación.

En conjunto son tres nuevas leyes, más de 340 artículos.

¿Saben cuándo los turnaron para análisis de este Senado de la República? El día lunes.

¿Hoy estamos a qué? A miércoles, verdad.

¿Saben cuándo se votó el dictamen de estos tres? Ayer en la noche, ahí estuvimos presentes.

Con honestidad yo hoy les digo, perdón, compañeros, pero ni siquiera han leído la ley que hoy pretenden aprobar. Entonces, qué les parece si tiramos esto para allá, porque no hay un debate aquí de las leyes, hay un debate de dogmas, hay un debate de ideas generales, hay un debate de es que eso es lo que prometió el Presidente Andrés Manuel López Obrador, pero no hay un debate verdadero del futuro de la educación en México.

A mí me da tristeza, así se los digo, tristeza, escuchar con una convicción que el debate es entre ricos y pobres, que lo que debemos de estar analizando aquí es que las escuelas privadas contra las escuelas públicas.

Si hubieran leído la ley que estamos aprobando supieran que regula a ambas.

El Estado tiene la rectoría de la educación en México, ambas.

Es un absurdo alegar entre pública y privada, las dos las regula, la ley que ustedes están ahí.

Las dos queremos que sean de calidad.

Ustedes creen de verdad que por gusto millones y millones de padres que no son ricos, que se esfuerzan todos los días por sacar adelante a sus familias, quieren darles una oportunidad mejor a sus hijos y creen que metiéndolos a una escuela privada lo van a lograr, yo no lo creo.

Creo que deberíamos de garantizar, eso debería de ser el trabajo de este Senado, que metiendo a un niño o a una niña a una escuela pública tenga acceso a la mejor educación del país.

Y ya si alguien quiere tenerlo en escuela privada, pues será cosa de él. A lo mejor lo hace por religión, por algún otro motivo, pero hoy este derecho no está garantizado. Esa es la verdad y se los digo con conocimiento de causa.

Yo soy orgulloso egresado de primaria, secundaria y preparatoria de una escuela privada, porque mis padres quisieron que me inculcaran los valores de la religión, y así crecí, pero luego opté por una universidad pública y soy un orgulloso graduado de una universidad pública y después estudié mi maestría de nuevo en una privada becado por una institución pública.

Lo que yo quisiera que debatiéramos aquí es darle la calidad a todas las escuelas de este país para que sea indistinto.

Ojalá y todos nuestros hijos estuvieran en una escuela pública porque es la mejor calidad que se le puede otorgar a un niño.

Yo no critico al padre que opta por darle una mejor calidad a su hijo, yo soy uno de ellos, pero quiero que mañana mi hijo cuando crezca, mi niño, mi niña y mi otro niño, se sienta orgulloso si escoge una universidad pública, por ejemplo, en este país, como se siente orgulloso su padre.

Hoy eso no existe para las primarias, para las secundarias y para las prepas. Esa es la verdad.

Estamos aquí debatiendo que “si te tomaste una foto con la dirigente del Sindicato”, le dice el exdirigente nacional de mi partido, hoy miembro de Morena, a la anterior Secretaria de Educación, y dice la frase que si estamos de acuerdo en lo que dijo que siempre una reforma debe de ser con los maestros.

Yo hoy lo digo, hoy, yo Damián Zepeda, siempre una reforma debe de ser con los maestros, pero jamás hincados ante el poder de los sindicatos.

Así de claro lo digo.

Y estas reformas que están presentando, perdón que se los diga, pero es un regalo para los sindicatos; no para los niños de México.

Dicen que por qué no lo hicimos en nuestro tiempo, particularmente en la época en donde claramente desde la Presidencia de la República hubo un acuerdo con el Sindicato.

Lo decimos hoy, desde el mismo partido que gobernó, fue un error del gobierno de entonces, lo digo yo, asumiendo la responsabilidad de mis palabras, fue un gran error no romper con los vicios del pasado, pero hoy se los digo a ustedes, son los mismos con quienes ustedes se están aliando, el resultado será el mismo.

Quieren apostarle a la calidad de los maestros, vamos hacia allá, pero esta reforma que empodera el sindicato  no nos va a llevar para allá y empodera al sindicato y lo digo con claridad, porque a lo largo de sus leyes,  le otorga no nada más el pase automático en el caso de las normales, que lo dice el 35, el 39 y el 40, sino las comisiones que se generan hoy tripartitas, que perdón que se los diga, pero son las comisiones mixtas de antes, pues.

Cómo esperan tener un resultado distinto, están regresando a lo mismo, dicen que les estamos apostando a las escuelas de tiempo completo y a las normales, pero el presupuesto trae una reducción.

Entonces, ¿cómo se van a fortalecer las normales?

Claro que hay que fortalecer las normales, pero gran parte de ello es la inversión, entonces pues es una farsa la reforma.

Yo respeto profundamente a quien piensa distinto, lo que no respeto es que por una instrucción  hoy ni siquiera se pueda abrir a debate un solo tema, qué gusto me daría debatir con el expresidente de Morena, el Senador Martí Batres, sobre educación, sé que tenemos visiones distintas, respeto la suya, quisiera debatirlo, qué gusto me daría debatirlo también con el Presidente de la Comisión de Educación, con  las compañeras maestras que defienden con mucha fuerza a los maestros, yo también, simplemente creemos que esto no fortalece a los maestros, pero hoy en el Senado no hay derecho de debate, hoy la prisa es aprobar tal cual sin moverle nada, eso jamás, jamás va a ser positivo para este país.

Y, por último, compañeros, les comparto una reflexión que ayer compartí en la comisión, el tema de la infraestructura educativa, si no nos podemos poner de acuerdo los maestros, nos debemos de poder ponernos de acuerdo en la seguridad de los niños.

En lo personal tuve una experiencia, siendo Diputado, una directora de acuerdo con la sociedad de padres de familia, como dice el esquema que va a hacer, le pidió a su Diputado que le ayudar a aponerle unas láminas nada más al tejabán de maya-sombra que ya tenemos, me decía.

“Por favor, diputado, toca la puerta, consigue las láminas”.

Gracias a Dios, se me ocurrió con sentido común, preguntarle a un ingeniero si eso era posible, la respuesta del ingeniero fue:

“Bajo ningún motivo, Diputado Damián, si tú le pones lámina a ese tejabán se cae el tejabán”.

Porque pregunté no sucedió una desgracia.

Hoy su ley no garantiza la supervisión.

¿Quién es responsable si hay un accidente en una escuela?

Los padres de familia, ¿van a serlo?

¿Quién es responsable de todas las atenciones?

Los padres de familia, no señores.

Por eso mi petición es, tengan sentido común, no hagan caso a ciegas, recuérdenlo, es un ser humano quien está gobernando, no es Dios, se puede equivocar, se vale debatir, se vale mejorar las leyes, hoy si ustedes están dispuestos, nosotros venimos preparados para dar el debate y mejorar y sacar el mejor marco normativo   que le podamos dar a nuestros niños y jóvenes, una buena educación para México.

Muchas gracias.

ooOoo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *