T-MEC debe detonar el desarrollo de todo México: Madero Muñoz

  • De nada servirá el T-MEC si México cede a presiones de EU, como lo hizo con la amenaza arancelaria

El senador Gustavo Madero Muñoz manifestó la importancia de contar con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), para dar certeza a las relaciones comerciales de nuestro país con sus dos principales socios, pero afirmó que este instrumento debe convertirse en un elemento para detonar el desarrollo en todas las regiones y rincones mexicanos.

Durante la sesión extraordinaria del Senado de la República donde se votó a favor de la sustitución del Tratado de Libre Comercio (TLCAN) por el T-MEC, el legislador chihuahuense presentó la postura del Grupo Parlamentario del PAN señalando que el voto a favor de su fracción lleva consigo el trabajo por una economía de mercado con responsabilidad social, centrada en la persona y la dignidad humana, y “no en los mercados humanos ni financieros, ni en agendas políticas ni electorales”.

Agregó que la importancia de este tratado radica en su atención al comercio exterior, ya que las exportaciones, importaciones, turismo y remesas representan el 70 por ciento de la economía mexicana.

“En este escenario, es importante señalar la dependencia con Estados Unidos al ser con ellos más del 80 por ciento de nuestros negocios”, dijo.

Madero Muñoz afirmó que se debe pujar para que se logren verter los beneficios del T-MEC a una mayor parte de la población mexicana que está excluida de esta ecuación, apoyando la innovación y el desarrollo tecnológico, la inclusión productiva y los grupos vulnerados.

Respecto al contexto de amenazas arancelarias en el que se realiza esta aprobación, el chihuahuense sentenció que servirá de poco el T-MEC si los ímpetus electorales de los norteamericanos lo toman como rehén, y si nuestro gobierno no lo defiende como una ley vigente, una vez que sea aprobado por los tres países y se doblega ante amenazas y chantajes.

“Para impedir que esto se convierta en una distopía, debemos lograr que el viernes 7 de junio (fecha del acuerdo migratorio con EU) no se normalice como un modo de relación de nuestro gobierno con Donald Trump, no debemos permitir que el capítulo 30 del T-MEC quede en letra inútil, el dividendo de este esfuerzo debe ser la confianza que tendremos con reglas claras que se hagan cumplir por los gobiernos de los tres países”, sentenció el senador Gustavo Madero.

El panista recordó que el tomate está sufriendo un arancel unilateral del 17.5 por ciento, lo cual va en contra del espíritu del tratado.

Concluyó reconociendo que en 25 años de TLCAN no logramos hacer crecer nuestra economía, mercado interno, ni aumentar el componente de integración nacional de nuestras exportaciones, así como incorporar a pequeñas y medianas empresas, pues solamente 340 entes concentran el 75 por ciento de los 400 mil millones de dólares que exportamos anualmente.

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Versión de la intervención del senador Gustavo Madero Muñoz, al presentar el posicionamiento del GPPAN en relación con un dictamen de las comisiones unidas de Relaciones Exteriores, de Puntos Constitucionales, de Economía y de Relaciones Exteriores América del Norte, con opinión de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, que aprueba el Protocolo por el que se sustituye el Tratado de Libre Comercio de América del Norte por el Tratado entre los Estados Unidos Mexicanos, Estados Unidos de América y Canadá, hecho en Buenos Aires, el 30 de noviembre de 2018, así como los seis acuerdos paralelos entre el gobierno de los Estados Unidos Mexicanos y el gobierno de los Estados Unidos de América

Con el permiso de la Presidencia.

Hoy aprobaremos el T-MEC, un día largamente esperado para lograr actualizar nuestra relación comercial con los Estados Unidos de Norteamérica y con Canadá.

Quiero que me permitan distinguir en esta intervención dos tipos de valoraciones en este gran acuerdo: primero, las valoraciones de tipo económico, las que están contenidas ad intra del tratado mismo en estos 34 capítulos, su impacto en la economía, en los sectores.

Y en este primer aspecto creo que hay una coincidencia plena de la importancia de aprobar este acuerdo porque atiende al principal motor, y esto es importante reconocerlo, de la economía mexicana, nuestra economía 70 por ciento está fincada en el comercio exterior, 70 por ciento depende de las exportaciones, las importaciones, del turismo, de las remesas; por eso es importante ese tratado.

Sin embargo, también es importante señalar la alta concentración de nuestro comercio exterior y, por lo tanto, de nuestra economía en un solo país, que son los Estados Unidos, del que dependemos en más de un 80 por ciento en el comercio exterior, pero también el capital, la tecnología, la inversión, los insumos.

Y una concentración en un pequeño grupo de empresas que concentran la mayor parte de nuestras exportaciones y que se concentran en 8 de los 32 estados de nuestro país; el motor de las exportaciones se activó potentemente hace 25 años con el TLC, y así pasamos de exportar 40 mil millones de dólares anualmente, a 340 mil millones de dólares actualmente, multiplicando por 8 el tamaño de nuestras exportaciones y convirtiéndonos así en el principal exportador de América Latina y el doceavo a nivel mundial.

El TLC hizo su parte, sin embargo, hay que reconocer que en este lapso no hemos tenido el mismo éxito en lograr crecer nuestra economía, nuestro mercado interno, no hemos logrado aumentar el componente de integración nacional de nuestras exportaciones, no hemos logrado incorporar a pequeñas y medianas empresas, y solamente 340 empresas concentran el 75 por ciento de los 400 mil millones de dólares que exportamos anualmente.

Habrá que trabajar ahora para lograr que se logren derramar sus beneficios a una mayor parte de la población mexicana que está excluida de esta ecuación, apoyando la innovación y el desarrollo tecnológico y la inclusión productiva y los grupos vulnerados.

La segunda valoración que estamos obligados a hacer es de carácter político, de nuestras relaciones diplomáticas con los países vecinos a dextra del contexto de este mismo tratado.

Hoy vamos a sustituir un TLC que estuvo funcionando desde hace 25 años y que se renegocia a partir del compromiso electoral del presidente Trump y que lo convirtió en una parte fundamental de la agenda electoral, y convirtió a México y al TLC y a los migrantes en el chivo expiatorio de los problemas de inseguridad, de desequilibrio de la balanza comercial de los Estados Unidos; una gran pérdida cualitativa también fue la pérdida del carácter trilateral, ya que al fin fueron dos negociaciones bilaterales y se perdió también la fuerza vinculante del tratado.

Hay que reconocer que el pasado viernes 7 de junio se modificó la escena general de la relación con Estados Unidos de Norteamérica de una manera estructural, al aceptar que nuestro país sometiera la relación comercial a la amenaza de su gobierno americano de elevarnos unilateralmente los aranceles de manera progresiva y si no cumplíamos a su parecer con el compromiso de contener la migración a Norteamérica.

Al aceptar la vinculación de dos agendas: la comercial y la migratoria, nuestro gobierno aceptar aceptó no recurrir a los mecanismos acordados para solucionar las controversias como se contemplaban el artículo capítulo 20 del Telecam, sino de una mesa paralela y unilateral que sentó un terrible precedente.

De muy poco servirá este tratado si los ímpetus electorales de los norteamericanos lo toman como rehén; de muy poco servirá si nuestro gobierno no lo defiende como una ley vigente una vez que se ha aprobado por los tres países y se doblega ante amenazas y chantajes, porque como hoy lo refiere en su artículo Eduardo Huchim: mutatis mutandis, cuando Inglaterra estaba aprobando en el Parlamento que Hitler pudiera invadir una parte de la región en los sudetes de Checoslovaquia, la totalidad del Parlamento aprobó, pero Churchill les hizo una admonitoria frese, les dieron elegir entre el deshonor y la guerra y elegiste el deshonor, ahora tendréis la guerra. Para impedir que esto se convierta en una distopía, debemos lograr que el viernes 7 no se normalice como un modo de relación de nuestro gobierno con el gobierno de Donald Trump, no debemos permitir que el capítulo 30 del T-MEC quede en letra inútil, el dividendo de este esfuerzo debe ser la confianza, confianza que sólo tendremos con reglas claras que se hagan cumplir por los gobiernos de los tres países.

El tomate está sufriendo un arancel unilateral del 17.5 por ciento, esto es contra, antitético al espíritu del tratado, por eso hay que respetar el espíritu del tratado.

¿Por qué fracasan los países?, es un libro de Daron Acemoglu, y pone como ejemplo a Nogales, Sonora, y a Nogales, Arizona, y trata de explicar la realidad estos dos países y explica que no es ni por razones geográficas ni de clima ni demográficas la que han generado dos mundos tan diferentes, sino las instituciones políticas y económicas que rigen ambas ciudades, por eso es importante hoy que concluyamos este tratado.

También garantizar instituciones políticas y económicas que propicien que la creatividad, la energía social prosperen con reglas claras, con instituciones financieras educativas y políticas que promuevan la economía que premia el esfuerzo, la innovación y no los vínculos con el gobierno.

Termino diciendo lo que el PAN sostiene: el T-MEC sí, vamos a votar a favor del T- MEC pero vamos a trabajar por mejores instituciones y gobiernos que permitan dar frutos y beneficios a las mayorías; vamos a trabajar por una economía de mercado con responsabilidad social, una economía centrada en la persona y la dignidad humana y no en los mercados humanos ni financieros, ni en agendas políticas ni electorales.

Es cuanto, señor Presidente.

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