Senador Damián Zepeda Vidales para presentar diversas reservas a un dictamen en materia educativa Intervención en tribuna del senador Damián Zepeda Vidales para presentar diversas reservas

Intervención en tribuna del senador Damián Zepeda Vidales para presentar diversas reservas a un dictamen de las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales; de Educación; y de Estudios Legislativos, Segunda, con proyecto de decreto por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de los artículos 3º, 31 y 73 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia educativa.

 

Con su permiso, señor Presidente.

Y con el permiso de esta Asamblea.

Voy a presentar, si me dan oportunidad, todas las reservas que presentamos en este solo momento, son ocho, espero tomarme el tiempo de no más de una, pero son ocho.

Son ocho, tenemos tiempo, voy a tratar de ser breve.

El Presidente Senador Martí Batres Guadarrama: Tendrá tiempo suficiente para presentar sus reservas, Senador.

El Senador Damián Zepeda Vidales: Gracias, Presidente.

Con el permiso de la Asamblea.

Si uno analiza en este momento en el que estamos aprobando, están aprobando la reforma educativa que presentó Andrés Manuel López Obrador, la calidad actual de la educación en México, el resultado es terrible.

La prueba PISA que se hace en alrededor de 70 países a nivel internacional nos coloca en el muy desagradable último lugar de todos los países miembros de la OCDE.

Sólo el 0.3 %, 0.3 % de los evaluados llegan al nivel alto, óptimo, ideal en materia de ciencias, de matemáticas y de lecturas.

¿Cómo hacen esta prueba?

Se la aplican a jóvenes, a adolescentes de 15 años para ver si aprendieron en el lapso de su educación primaria y secundaria. Se mide hoy la calidad de la educación en México, 48 % de los evaluados alumnos, en ciencia tienen un grado de competencia que no alcanza el mínimo para un desempeño adecuado en una actividad, 48 %, primer nivel, 42 % en lectura de comprensión, 57 % de los evaluados en matemáticas no llegan a un nivel de competencia mínima, están en una competencia insuficiente.

¿Y qué se le ocurre hace a Andrés Manuel López Obrador y a este Senado de la República?

Una reforma que quita elementos en la calidad de la educación.

Es verdaderamente increíble, sólo sucede, desgraciadamente en este país y en este gobierno, es impensable que la reforma esté hoy enfocada a quitar elementos para elevar la calidad de la educación, cuando estos son resultados que tenemos en nuestro país, y desgraciadamente eso es lo que está pasando.

Yo no tengo ninguna duda que todos los aquí presentes, incluyendo quienes van a apoyar la reforma y quienes no, tenemos en común que queremos que el futuro de la educación sea mejor para México, simplemente tenemos distintas visiones. Desgraciadamente hoy no podemos decir que este documento al cual se llegó sea algo positivo para el país.

Claro que tiene elementos positivos, la mayoría de los que ustedes han citado ya estaban en la Constitución, se buscaron sinónimos y se pusieron en el texto constitucional. Pero la verdad de las cosas es que la mayoría ya venían incluidos, algunos son nuevos, y qué bueno que así sea, como la gratuidad y obligatoriedad en materia de universidades.

Pero desgraciadamente no va a ser más que un buen deseo porque no se le acompaña de un solo peso de presupuesto, sino más que una mención genérica como dicen todas las leyes prácticamente aprobadas, de que la Cámara de Diputados aprobará el recurso necesario para su implementación. Eso y nada, compañeros, perdón que se los diga, pero verdaderamente se traduce en lo mismo, debió haberse garantizado el recurso para esas áreas positivas que trae la reforma.

¿Qué tanto se celebra hoy por el Presidente y por quienes están aprobando esta reforma?

Que se quitan cosas. Fíjense nada más, lo positivo de esta reforma es que se le quitan cosas a un texto constitucional.

Yo no vengo aquí, y nadie del grupo parlamentario está defendiendo un texto ultranza, todo es mejorable, nadie está defendiendo una reforma. Por supuesto que hubiéramos podido avanzar, pero esta reforma desgraciadamente no avanza.

¿Y por qué decimos esto?

Vamos hablando de cuatro temas en particular.

El primer tema, y quizá el más preocupante, la politización de las plazas. El artículo décimo sexto transitorio le abre la puerta a regresar al esquema donde el sindicato manejaba a contentillo las plazas, ¿y por qué lo dice, o al menos hay una confusión?

Porque dice textualmente que el artículo 123 constitucional b), es el que va a regir en esta materia.

¿Y cuál es ese, compañeros?

El que rige el Estado.

¿Y qué dice cuando te vas a la ley de la materia?

Entre otras cosas escalafón, entre otras cosas el manejo discriminado de las plazas por parte del sindicato.

Y muchos dicen: no se preocupen, porque viene un punto y seguido, y después dice que la ley en la materia va a regular el ingreso y la promoción.

Bueno, pues pareciera que se le dio por un lado gusto al sindicato para tenerlos tranquilos, y por eso hoy no están aquí tomando las instalaciones. Y por otro lado, se puso otro párrafo que pueda calmar al otro sector que piensa distinto.

Si de verdad no se quiere regresar al manejo político de las plazas, por qué no querer dejarlo claro en la Constitución, que diga textualmente que no existe una confusión, y que quede claro que no va a haber un manejo discrecional por parte del sindicato.

Se supone que coincidimos, al menos eso escucho yo en el discurso, y entonces por qué permitir una redacción de esta naturaleza. Y se dice que ya se compuso que porque se le puso ¿qué? “Bajo la rectoría del Estado”, perdón compañeros pero eso ya estaba.

No es cierto que de cuando aquí se rechazó al día de hoy ese sea el gran avance, es el gran avance de ese transitorio, pero ya estaba en el artículo 3º constitucional, y eso no garantiza nada en absoluto. ¿Por qué, apoco no tiene rectoría de todo el ejecutivo del Estado? Sí, y de todas maneras les aplica esos artículos que le dan el poder a los sindicatos de hacer lo que quieran con las plazas, no es una garantía.

Entonces, si tenemos la coincidencia arreglémoslo y dejemos el debate, y vayamos juntos a mejorar la calidad de la educación.

Segundo. La evaluación. Se ha dicho mucho que es punitiva, que es para sancionar a los maestros, que es para dañarlos.

Yo quiero decir aquí claramente que tendríamos que estar fuera de la realidad si eso es lo que quisiéramos obtener. No se puede tener educación de calidad sin tener a maestros apoyados con formación, con capacitación, sin darles las condiciones adecuadas.

La educación necesita, por supuesto, el interés superior de los niños y adolescentes, pero también todo el apoyo para los maestros. Si hay duda de ello, porque creo que genuinamente muchos maestros sienten esa persecución aun cuando la Ley de Servicio Profesional Docente dice que está prohibido correrlos, pero evidentemente hay  duda de ello.

Pongámoslo claro, compañeros, pongámoslo con todas sus letras, la evaluación es para la mejora continua de la educación, la evaluación es para tener un diagnóstico que permita fortalecer, capacitar, invertir en el maestro, jamás se podrá  lastimar los derechos laborales de los maestros.

¿Cuál es el problema ponerlo así?

¿Por qué desaparecer algo que nos va a permitir conocer la realidad  y poder invertir para mejorarla?

Tercero. La autonomía del órgano autónomo. Se dice mucho y se dice bien, que la reforma mejora  el procedimiento para nombrar al organismo de evaluación educativa, y es cierto, sí, sí mejora esta reforma el procedimiento, porque sólo lo va a hacer el Senado, porque ya no va a haber intervención en este caso de propuesta del Presidente, sí, nada más que a cambio le quitan la autonomía al órgano.

Y aquí nadie viene  a defender al instituto actual, se puede cambiar, puede ser el mismo órgano que ustedes están proponiendo, pero con autonomía.

¿Por qué con autonomía? Por un principio básico de objetividad

¿Cómo va a evaluar  el mismo encargado de impartir las clases?  No hay objetividad en ello, se compromete la independencia de las evaluaciones, es sano que sea un organismo autónomo el que lo haga, corregido, mejorado, el que ustedes proponen, pero autónomo, no controlado con el Presidente el turno.

Y cuarto. El tiempo. Dice la reforma en su lado positivo, que  se va a invertir en programas para la alimentación.

Dice la reforma en su lado positivo que se va a invertir en un programa para las normales, dice la reforma en su lado positivo  que se va a dar gratis la universidad, y yo pregunto, una pregunta elemental, muy bien.

¿Cuándo les decimos a los estudiantes de universidad o de preparatoria que ya es gratis? Respuesta, ah, no quién sabe.

No dice la reforma cuándo entra en vigor esa gratuidad y es obligatoriedad, no dice. Es increíble, dice que va a ser gradual, no sé si sepan, pero desde hace años, dice la Constitución, que la media superior, la preparatoria debe de ser gratuita.

¿Y es gratuita hoy? Yo les pregunto.

Van los alumnos al CBTIS, a los Cobach, al Conalep, ¿y no pagan? Claro que pagan.

¿Por qué pagan? Porque o se le puso fecha  de término, fecha de entrada en vigor y ahí se pueden quedar 100 años, como 100 años se pueden quedar los estudiantes de universidad y de preparatoria ahora con esta reforma.

No se va a traducir  en una realidad, entonces, si todos queremos lo mismo, por qué no hacemos las cosas bien, por  qué no le ponemos, en Diputados van a ver si le ponen cuánto y acorde a la disponibilidad presupuestal y no sé qué tanta cosa, no.

¿Cuándo?

¿Cuánto cuesta?

¿Cuándo vamos a hacer el programa para hacerlo realidad?

Eso es cumplirle a los mexicanos.

Y esas son las propuestas que hoy traemos.

A raíz del primer debate, me decía una compañera que viene del magisterio: “Damián, en ocasiones parece o no se aclara que no se está en contra del maestro”. Y creo que tiene toda la razón, a veces agarramos posturas y las defendemos con pasión y luego lastimamos en nuestros mensajes.

Yo le quiero dejar bien claro aquí, de veras, de corazón creo que coincidimos en el fondo, pero también de corazón creo que estamos dejando ir una gran oportunidad de hacer las cosas bien.

No riñe su visión de un nuevo órgano valuador con que sea autónomo, no riñe su visión de fortalecer al maestro  con que exista una evaluación, siempre y cuando no sea punitiva.

No riñe la intención de lograr la gratuidad con el hecho de que digamos cómo y cuándo.

Pudimos haber logrado una reforma de excelencia, como dicen ustedes, de excelencia, que implica, por cierto, de mejor calidad.

Hoy, todavía no votamos, aquí ahorita lo podemos componer, aquí ahorita podemos salir de aquí todos juntos diciendo, mejoramos esta reforma educativa, porque si hoy leemos los mexicanos lo que dice la Constitución y lo que dice este proyecto de reforma, sinceramente dejamos mucho qué desear.

Por todos esos motivos, nuestro voto ha sido en contra, y por todos esos motivos  yo hago votos porque recapaciten y que juntos podamos  mejorar la calidad de la educación en México.

Por su tiempo  y por su atención, muchas gracias a todos ustedes.

 

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