Senador Gustavo Madero Muñoz, al referirse al 22 aniversario luctuoso del ingeniero Heberto Castillo

Intervención del senador Gustavo Madero Muñoz, al referirse al 22 aniversario luctuoso del ingeniero Heberto Castillo Martínez.

Con el permiso de la Presidencia.

No preparé nada, no venía preparado, pero al escuchar la efeméride de Heberto Castillo se me agolparon muchas imágenes de los inicios míos propios en la política.

Tenía yo 33 años en 1986, el verano caliente en Chihuahua. Don Luis H. Álvarez, entonces alcalde, presidente municipal de Chihuahua, se lanza a la gubernatura y se hace el gran fraude.

En ese entonces don Luis con Francisco Villarreal y el doctor Oropeza, hacen una huelga de hambre que duró 41 días y tenía, pues, conmovía esa huelga de hambre, porque había gente que estaban dispuestas a dar su vida por algo en lo que creían.

Yo tuve oportunidad de hacer, de participar en una cadena humana, abrazando todo el parque Lerdo hasta el Palacio de Gobierno, en Chihuahua no llueve, llueve poco, pero ese día llovió y la gente no se movía, la gente estaba unida porque nos preocupaba el autoritarismo, el fraude, pero también la vida de don Luis H. Álvarez, fue entonces cuando Heberto Castillo llega a Chihuahua, al parque Lerdo, al campamento y le dicen a los tres: “Ustedes están dispuestos a morir, han decidido entregar su vida por esta causa. Yo les propongo que no la entreguen al contado, sino en abonos. Démosla juntos por todo lo que reste de nuestras vidas caminemos, recorramos el país, emprendamos una Cruzada Nacional por la Democracia”.

Casi que el 9 de agosto de 1986, al día siguiente de esa visita al campamento de Heberto Castillo con don Luis H. Álvarez, deciden levantar la huelga de hambre.

Se formó el Movimiento Nacional por la Democracia entre los dirigentes del PAN, del PSUM, del PMT, del PCD y del PRT.

Y yo, quiero participar, quise participar, porque yo viví eso, y es una expresión de cómo podemos en las diferencias ideológicas tener coincidencias trascendentes y eso es lo más valioso.

Y en ésta, que agradezco, estas frases que aquí recogen, una de ellas alude a eso, cuando nos dicen que México corre graves peligros por la entrega de gobierno que hace de nuestra independencia, la irritación popular puede desbordarse y entonces nos llama y nos dice: “Es la hora de que cristianos y marchistas, demócratas y liberales, todos patriotas, unamos esfuerzos, encendamos nuestra imaginación para crear un futuro de libertad y democracia para todos, es la hora de templar nuestros aceros para la lucha, es la hora de los hornos”.

Yo admire a mucha gente cercana a don Heberto, al ingeniero.

Me sorprendió que un político también inventara la Tridilosa, una estructura aligerada, reticular que ahorraba mucho hormigón y acero y tenía mucha resistencia y la gente dudaba y creo que hasta puso un camión de 50 toneladas para probar que sí tenía resistencia.

Todavía vemos muchas estructuras aparentes con ese mecanismo, con ese ingenio.

Yo por eso quise participar porque a nombre del Partido Acción Nacional, a nombre de Chihuahua, a nombre de la lucha que han dado los demócratas, Heberto Castillo estuvo allí, trascendiendo sus propios perímetros partidistas y acercándose a otras expresiones en un documental que tenemos en el partido sobre la vida de Maquío.

También estuvo ahí Heberto Castillo, en el fraude del 88, cuando acompañó a Cuauhtémoc Cárdenas, a Rosario Ybarra de Piedra y al propio Maquío en esa imagen fuerte, potente de erupción democrática, que cimbró al país y por la que hoy debemos estarle muy agradecido al Ingeniero Heberto Castillo.

Muchas gracias.

 

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