Senador Damián Zepeda Vidales para presentar reservas a un dictamen que reforma diversas disposiciones constitucionales en materia educativa

Intervención en tribuna del senador Damián Zepeda Vidales para presentar reservas a un dictamen que reforma diversas disposiciones constitucionales en materia educativa.

Gracias, Presidente.

Honorable Asamblea:

Si un mexicano abre la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y lee el artículo tercero constitucional, lo primero que se va a encontrar es lo siguiente: “Toda persona tiene derecho a recibir educación”.

No dice el artículo tercero constitucional: “Toda persona tiene derecho a cuidar su plaza” Que es muy válido, dice: “toda persona tiene derecho a recibir educación”.

La prioridad, en México en materia de educación, es que nuestros niños y adolescentes reciban una educación de calidad, siempre acorde a nuestro marco jurídico nacional, que se interpongan los derechos, siempre el interés superior del niño está por encima de cualquier otro derecho.

En este caso ni siquiera se contraponen los derechos, porque bien se pueden cuidar los derechos laborales de los maestros, al mismo tiempo que se cuide la calidad en la educación, pero eso no es lo que está haciendo esta mal llamada reforma educativa.

Dice, esta reforma educativa, que se elimina la evaluación punitiva que tanto daño le ha hecho a los mexicanos.

Esto, compañero, perdón que se los diga, pero es una vil mentira, no existe evaluación punitiva en el marco jurídico mexicano, no hay una sola persona, en México, fíjense bien lo que les digo, no hay una sola persona, en México, que haya sido corrida, fruto de los resultados de una evaluación, y no lo digo yo, los invito a leer la Ley General del Servicio Profesional Docente.

Fíjense bien lo que dice la Ley vigente, esa que dicen ustedes que establece la evaluación punitiva, dice: “que habrá una evaluación y que será obligatoria”.

Dice: “que se analizarán perfiles, parámetros e indicadores”.

Dice: “que cuando a una persona se le identifique insuficiencia se incorporará a los programas de regularización de la autoridad educativa”

Que si vuelve a no ser suficiente su evaluación, en una segunda educación de nueva cuenta se reincorpora a los programas de regularización y que si no es suficiente todavía esa segunda evaluación, de nueva cuenta se le manda una tercera evaluación.

Han dicho que después de eso se les corre. Falso, si leen el octavo transitorio, textualmente, dice: “El personal que no alcance un resultado suficiente en la tercera evaluación, no será separado de la función pública y será re-adscrito para continuar en otras tareas de dicho servicio”.

¿Dónde está entonces la evaluación punitiva de la que tanto habla el Presidente Andrés Manuel López Obrador y la que hoy tanto indican que se está abrogando? No existe, es una mentira, no hay una evaluación punitiva hoy en México.

Decía, y decía muy bien, el hoy coordinador de Morena, en la Cámara de Diputados al votar a favor esta reforma en su origen: ¿Para qué evaluar? Evaluar por evaluar no, evaluar para mejorar, la evaluación tiene que ser permanente porque estamos en la revolución del conocimiento. No puedo coincidir más con las palabras del hoy coordinador en la Cámara de Diputados, de Morena.

Lo que no se evalúa, compañeros, no se puede mejorar, nadie quiere aquí que se castigue al maestro quitándole la plaza, nadie está planteando eso, pero si no se hace un diagnóstico de las capacidades de la persona que le está dando clase a los niños. Cómo entonces vamos a mejorar la calidad de la educación que reciben los niños de México y los adolescentes.

Tenemos que diagnosticar, evaluar e invertir en formar y en capacitar. Nadie está afirmando que haya estado bien implementada la reforma, corrijámosla, invirtamos en capacitar y en formar maestros, pero no eliminemos la evaluación de la mejora continua de los maestros.

Segundo. Esta reforma plantea eliminar el Instituto de Evaluación Educativa como órgano autónomo.

Hoy, aquí en el Senado se está concretando el primer paso para desmantelar las instituciones que hacen contrapeso sano en nuestro país. En México hay división de poderes y hay también organismos autónomos que se encargan de llevar a cabo funciones sin una característica política.

Cómo va a ser sano, en qué cabeza cabe, que quien evalúe sea el mismo que imparta clases, no es positivo que el mismo órgano que sea el responsable de dar clases en México sea el responsable de decir si las clases están bien impartidas.

No debe de desaparecer el órgano autónomo de evaluación educativa, y si no han hecho bien su trabajo, mejorémoslo, sino han desarrollado bien sus funciones, corrijámoslo, pero no le quitemos la autonomía al Instituto de Evaluación para garantizar la objetividad de las evaluaciones.

Y se dice, ahorita que termine, compañera, que no hay problema porque se le quita lo autónomo, pero se le da a este Senado la facultad de nombrar a sus integrantes. Perdón que se los diga, pero eso no es garantía ni es equiparable a un organismo autónomo.

Todos hemos visto aquí lo que pasa, incluso con los nombramientos de otros poderes.

¿O no se nombraron ministros a modo en la Suprema Corte de Justicia de la Nación?

¿O no se nombró un Fiscal General?

¿O no se nombró a los Consejeros de Pemex?

¿O no se nombró a muchos otros órganos más que pasó por este Senado y que no implicó eso ninguna garantía de autonomía?

Y ojalá y se logre esa independencia en el nombramiento, pero aun cuando se lograra, cuando lleguen esas personas al organismo, ¿de quién creen que va a depender? Del Poder Ejecutivo, del mismo que imparte clases y eso no va a funcionar.

Por eso proponemos que se regrese a la autonomía del INEE.

3.- Se habla, y qué bueno, de la universalidad y de la gratuidad de la educación media superior y de la educación superior. Perfecto, aquí nada más la pregunta es: ¿y dónde está el dinero, quién va a poner el dinero para que sea universal? Y si es universal y si es obligatoria, pues tiene que ser gratuita.

Y viene un transitorio por ahí, genérico, que dice que hay que ponerle el dinero. Nosotros les proponemos, primero, que se incluya también a la media superior, porque por más que desde hace años dice que es obligatoria, no es cierto que sea gratuita o yo les pregunto: ¿están libres de cuotas hoy todas las preparatorias públicas en México? No. ¿Dónde está el dinero para hacer que sean gratuitas?

Si va un alumno a distintas instituciones de educación media superior es falso que sea gratuita. Entonces, pongámosle el recurso a la media superior y a las universidades, para que pueda ser gratuita y universal, y que ese dinero que se les está dando a nuestros jóvenes se vaya mejor a la educación, para tener a jóvenes preparados en este país.

4.- Regresar al esquema del manejo o poner en riesgo el ingreso, la permanencia, la promoción de las personas, es un atentado contra todo lo logrado. Dejemos claro quién va a regular, no pongamos en riesgo, con ese mal llamado artículo transitorio décimo sexto, que fue al final el que se metió, para venir a contaminar todavía más esta reforma.

Y otras más, compañeros, que sé perfectamente que si en estas que acabo de comentar de fondo no estamos de acuerdo, lo respeto, pensamos distinto, pero estas que les voy a explicar son cuestiones que en nada afectan a la idea que ustedes tienen de reforma y sí la perfeccionan, y quisiera ponerlas a su consideración.

Primero, dice un transitorio de esta reforma, en específico dice, el décimo cuarto transitorio, fíjense nada más: “la ley secundaria va a establecer la gradualidad de la entrada en vigor de este decreto”. ¿Entonces qué se está logrando? ¿Cuándo entra en vigor esta reforma que estamos aprobando hoy? Sabe, no tiene un límite máximo. ¿Pues qué no estamos todos desesperados por aprobar esta reforma? Pongámosle una fecha cierta para que entre en vigor.

¿Qué les proponemos? Que se ponga un plazo máximo de tres años, tres años para hacer gratuita la universidad en México, tres años para hacer gratuita de verdad la educación media superior, tres años para implementar toda la reforma educativa y que no quede simplemente en un buen deseo.

Segundo, establece también el artículo 3º que las escuelas de educación básica, aquellas que estén en zonas de alta marginación, dice así la reforma, se impulsarán acciones que mejoren la calidad de vida de los mexicanos, con énfasis al carácter alimentario.

¿Qué les proponemos? Que no sea la escuela la que tenga que estar en alta marginación, sino la persona, porque si ustedes se van a los índices que determinan las zonas de alta, media y baja marginación, puede existir una escuela básica que esté en una zona que no sea de alta marginación.

Yo los invito a que recuerden sus poblaciones, sus ciudades. ¿No hay, en una zona que no esté en alta marginación, una escuela donde haya alumnos que tengan un problema de marginalidad? Claro que sí, por supuesto, si ha sido el pleito eterno con los candados que se ponen a los programas de reglas de operación.

Entonces, no califiquemos la escuela, califiquemos la necesidad de la persona para tener acceso a los programas de alimentación.

Y, por último, en estos transitorios que les estamos proponiendo para que los puedan aprobar, está el cambiar en específico el presupuesto que les decía ahorita para la gratuidad de la educación media superior y la universidad, la superior.

Concluyo, Presidente, compartiendo lo siguiente. Mucho se ha dicho que quienes apoyamos la reforma hecha en el pasado lo hicimos para buscar lastimar a los maestros. Es falso y se los dice alguien que formó parte de la legislatura en donde se aprobó la reforma educativa.

No me parece que sea perfecta, todo es mejorable, pero sin duda alguna es mucho mejor que lo que hoy se presenta.

Se dice hoy que se está tirando a la basura, que desaparece, que no queda ni una coma de la reforma educativa anterior. Primero, es falso, porque muchos de sus principios están vigentes en esta norma y segundo, nadie aquí está buscando lastimar a los maestros, son parte fundamental de la educación en nuestro país. Sin embargo, no podemos apoyar que no se evalúe…

El Presidente Senador Martí Batres Guadarrama: Senador, la Senadora Cora Cecilia quiere hacerle una pregunta, ¿la acepta?

El Senador Damián Zepeda Vidales: Con mucho gusto, Senador.

El Presidente Senador Martí Batres Guadarrama: Sonido en el escaño de la Senadora.

La Senadora Cora Cecilia Pinedo Alonso: (Desde su escaño) Gracias, Senador Presidente.

Senador Zepeda, yo quiero preguntarle a usted ¿cuándo ha estado al frente de un grupo?, ¿cuándo ha dejado de atender a sus alumnos por ocuparse de una carga burocrática? Que es lo que establece esta grandiosa reforma que usted dice que fue parte de ella en su legislatura y que ahora, gracias a Dios, vamos a derogar.

Quiero preguntarle ¿cuándo ha dado clases? Su servidora es maestra normalista, yo trabajé con la anterior reforma y con ésta, y quiero decirle que ni siquiera sirvió para mejorar la calidad de la educación, como usted dice…

El Senador Damián Zepeda Vidales: Tuvo un problema de implementación, Senadora, entonces, ¿verdad?

La Senadora Cora Cecilia Pinedo Alonso: (Desde su escaño) Trabajaba en un aula móvil, trabajaba en un horario de tiempo completo, y mis niños comían en escalones y en el piso.

El Senador Damián Zepeda Vidales: Y eso hay que arreglar, Senadora.

La Senadora Cora Cecilia Pinedo Alonso: (Desde su escaño) Ah, entonces no se va a arreglar…

El Senador Damián Zepeda Vidales: Eso no arregla su reforma educativa.

La Senadora Cora Cecilia Pinedo Alonso: (Desde su escaño) Exactamente, solamente le quiero decir una cosa…

El Presidente Senador Martí Batres Guadarrama: Permítame, termine de formular su pregunta, Senadora, para que le puedan contestar.

La Senadora Cora Cecilia Pinedo Alonso: (Desde su escaño) Quiero decirle que a los maestros que aprobaban el examen nunca les dieron los espacios de promoción que ellos se ganaron.

Eso es demagogia, eso es una mentira y ustedes están hablando de cosas que desconocen, porque todo lo hicieron sobre las rodillas, detrás de un escritorio.

El Senador Damián Zepeda Vidales: Muy bien, déjeme contestarle, con mucho gusto, estimada Senadora.

El Presidente Senador Martí Batres Guadarrama: Adelante, Senador.

El Senador Damián Zepeda Vidales: Conozco personalmente más de la mitad de las escuelas de mi ciudad, de Hermosillo, Sonora, personalmente; personalmente estuve frente a todos los niños hablándoles de los cambios que se estaban haciendo y las mejoras, y usted lo puede constatar en mis redes sociales, que están vigentes todavía, una a una, como cientos de días visité las escuelas, así es que a mí no me venga a decir que no conozco las escuelas, porque sí conozco las escuelas de mi ciudad.

Segundo, toda la normatividad aplica no solo para los maestros, Senadora, ese es el problema, la reforma educativa no es para los maestros, es para los niños y los adolescentes de México, y necesitamos garantizarles la calidad de la educación.

Tercero, Senadora, tercero, Senadora, y a esto voy, no tengo nada en contra de lo que usted afirma, la acompaño en su lucha, claro que falta presupuesto para infraestructura de los niños, claro que está mal que no se les den alimentos a todas las escuelas, claro que está mal que no se hayan dado algunas promociones o incluso si se hicieron malas evaluaciones, ¿pero quién gobierna ahora para hacer todo eso bien? Morena, ustedes, la cuarta transformación, ¿verdad? Andrés Manuel López Obrador.

Entonces, por qué cambia la reforma si tienen en sus manos poderla implementar bien, si el problema era de implementación.

Lo que no se vale y que no existe ningún otro trabajo que no tenga beneficios del gobierno, para ser claro, es que no exista la evaluación para mejorar, lo que nosotros venimos aquí a defender es la educación de calidad que deben de recibir nuestros niños adolescentes.

Si se corrió a un solo maestro, vamos juntos a defenderlos, compañeros, porque la ley dice que no se puede correr, es ilegal, no es cierto que se haya corrido, se corrió a gente que no quiso evaluar, no soy normalista.

Ah, perdón, ¿entonces sólo quien es normalista puede opinar de la educación en México? No señora Senadora, yo respeto el derecho que tienen los maestros de México, pero pido que se respete el derecho que tienen los niños de ser bien educados.

Así de claro.

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