Intervención en tribuna de la senadora Alejandra Noemí Reynoso Sánchez al presentar iniciativa con decreto por el que se crea el Instituto Cultural Frida Kahlo

Intervención en tribuna de la senadora Alejandra Noemí Reynoso Sánchez al presentar iniciativa con decreto por el que se crea el Instituto Cultural Frida Kahlo.

 

Con su permiso, Presidente.

 

Desde finales del siglo XIX México ha venido desarrollando actividades de diplomacia cultural de gran envergadura, mediante la participación en ferias mundiales, una tradición que afortunadamente perdura hasta nuestros días. Y nuestro país difundió a través de estos eventos historia, costumbres, arte y, en suma, los elementos identitarios que por décadas han sido parte de nuestra carta de presentación en el mundo.

La diplomacia cultural, sin embargo, no siempre ha contado con una política pública integral y formal que coordine la presencia cultural, nacional en el extranjero.

Uno de los primero antecedentes sobre este tema lo encontramos en la estrategia de cultura y educación difundida por el entonces secretario del ramo, José Vasconcelos, que se tradujo en algunos de los primeros intercambios académicos y misiones culturales en el exterior en la década de los 20 y 30 del siglo pasado.

Lo que hoy proponemos a través de este decreto que crea el Instituto Cultural Frida Kahlo, la intención, como desde tantos esfuerzos se han hecho en pasadas legislaturas, es unificar precisamente la promoción de las labores de los centros culturales mexicanos bajo un mismo marco jurídico, pero al mismo tiempo, incorporar a los artistas, intelectuales y gestores culturales en tareas diplomáticas.

Fueron en un total de 22 artista e intelectuales, quienes como representantes culturales mexicanos se encargaron de, por ejemplo, entre diciembre del 2011 y noviembre del 2012, producir más de mil 45 proyectos culturales de distinta naturaleza en el exterior. Durante este año, por ejemplo, se realizaron 121 exposiciones de arte mexicano en el mundo.

Si recordamos también, luego de que se crea la Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo, esto en la legislatura 61 y que incluso en aquel entonces presidida la Comisión de Relaciones Exteriores por el hoy Presidente de la Mesa, el diputado Porfirio Muñoz Ledo, y de la puesta en marcha de la Agencia Mexicana de Cooperación, parece que se configura el contexto idóneo para recuperar un gran proyecto en esta materia.

A través de nuestra historia hemos identificado la importancia que tiene la diplomacia cultural como instrumento privilegiado de nuestra política exterior.

Somos testigo de la manera en que la cultura mexicana es buen recibida en el mundo, sin que esto necesariamente se traduzca en una mejora sustancial de nuestra imagen en los países, ni tampoco sea un elemento que abone al cumplimiento de nuestros objetivos de política exterior.

Lo que pretendemos, a través de la diplomacia cultural, como un tema de cooperación, pero también como un tema de opinión pública, influencia y poder blando, soft power, necesita ser recuperado en el entendido de que nunca como ahora necesitamos estrategias de promoción integral de México, su diversidad y su riqueza, su amplísima oferta cultural y su inagotable aportación al patrimonio mundial.

Por otra parte, a través de los diferentes proyectos, lo que pretendemos es recuperar aquel proyecto original del Instituto de México, cambiando su nombre por el Instituto Cultural Frida Kahlo. No es de ninguna manera una ocurrencia, esto fue planteado originalmente incluso en diferentes legislaturas y, desde esta perspectiva, sería un gran acierto proponer el nombre de tan reconocida exponente de la cultura mexicana, no sólo porque evoca a una de las artistas mexicanas y de proyección universal con mayor reconocimiento en el mundo y,  desde luego, a una mexicana.

Frida Kahlo, su popularidad en el mundo nace a partir de los 70, cuando se inaugura una exposición que viaja por Europa con obras de ella y Tina Modotti, a partir de ahí la figura del artista comenzó a tomar fuerza para ser utilizada como símbolo también para el feminismo, es una de las mujeres más queridas de México, por eso este decreto y esta ley que hoy proponemos para que se pueda crear el Instituto Cultural Frida Kahlo, ¿qué es lo que lo que pretendemos? Que la conducción de la diplomacia cultural esté a cargo de un organismo desconcentrado de la Secretaría Relaciones Exteriores en los términos de su reglamento y que la diplomacia cultural sean esas acciones precisamente de política exterior instrumentadas con el objetivo de proyectar y promover el patrimonio artístico, los activos culturales y los elementos de identidad, idiosincrasia, tradición costumbres, estilos de vida de México en el mundo.

Concluyo. El Instituto cultural Frida Kahlo será el encargado, a través de las diferentes sedes de la política exterior, de promover y difundir en el mundo nuestra cultura nuestra lengua, el arte, la ciencia y tecnología y en general, la producción artística y el patrimonio cultural tangible e intangible así como los elementos de identidad, tradición, costumbres y todo lo que vivimos en nuestro país.

Esperemos que pueda transitar y logremos los consensos, esta es la propuesta que hoy proponemos.

Es cuanto, Presidente.

 

 

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