Senador Damián Zepeda, al participar en la discusión del dictamen de la Comisión de Justicia para elegir al Ministro o Ministra a la SCJN

Intervención del senador Damián Zepeda Vidales, durante la discusión del dictamen de la Comisión de Justicia, que contiene puntos de acuerdo sobre los requisitos de elegibilidad de las personas que integran la terna para la elección de Ministro o Ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

 

Con su permiso, señor presidente y con el permiso de esta honorable asamblea.

Lo he dicho en reiteradas ocasiones: no existe un nombramiento más importante que haga el Poder Legislativo en su conjunto, no sólo la Cámara de los Senadores, que el nombramiento de quién va a ser un ministro o una ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Y el razonamiento es muy sencillo, hay tres Poderes en este país: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial; dos de ellos se eligen por el voto directo de los mexicanos: el Ejecutivo y el Legislativo, y el tercero de los Poderes es el único que se elige por vía indirecta, por nombramiento, y el máximo órgano es la Suprema Corte de Justicia de la Nación, por lo tanto no existe un nombramiento más importante que éste que vamos a hacer el día de hoy aquí en la Cámara de los Senadores. De ahí la relevancia de este proceso.

El artículo 95 constitucional establece los requisitos que tiene que cumplir un ministro y el 96 nos dice el procedimiento.

Recibimos en esta asamblea una terna por parte del  presidente de la República y, a partir de esa terna, vamos a tomar la decisión de si alguien va a ser electo no para este cargo.

Participé en el proceso que se llevó a cabo en la Comisión de Justicia. Debo decir que, particularmente, la sesión de comparecencias fue un ejercicio por demás positivo, en donde tuvimos la oportunidad de intercambiar puntos de vista con los aspirantes de diversos temas.

En lo personal hice diversos planteamientos para poder tener una valoración profesional del perfil de cada uno de los aspirantes.

Quien va a estar como integrante de la Corte va a tener en sus manos decisiones que van desde la participación de las Fuerzas Armadas en labores de seguridad pública hasta el derecho de vida; y/o aborto permitido en el país, hasta la decisión de si existe o no inconstitucionalidad en el tema de los súperdelegados; a temas tan diversos como el acatamiento o no de las resoluciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos; las adopciones en el caso de personas del mismo sexo; el alcance jurisdiccional que pueden llegar a tener las comisiones de la verdad en este país; la aplicación del artículo primero constitucional en materia de derechos humanos; la opinión en relación con la prisión preventiva oficiosa. Es decir, con los temas que están más polémicos que tiene este país.

Me parece que para tomar una decisión de si una persona es idónea o no, se deben de valorar varios aspectos, pero principalmente dos: por un lado, la capacidad y la trayectoria profesional del perfil y, por otro lado, la idoneidad ética, moral, que te lleve a garantizar la independencia y la objetividad que esa persona pueda tener en el desempeño del cargo.

En términos profesionales, y sé que estamos votando un dictamen de idoneidad que trae a los tres  perfiles, pero es mi opinión personal, que del desempeño mostrado y de la trayectoria de los tres perfiles, en mi opinión quien tiene mejores credenciales profesionales es el magistrado González Alcántara Carrancá. Esa es mi opinión personal; en términos de su desempeño, en términos de sus respuestas a los cuestionamientos, en términos de la idoneidad profesional para el puesto.

Sin embargo, éste es tan sólo uno de dos elementos que creo que tenemos que considerar para tomar una decisión; el siguiente elemento es si ese perfil es idóneo en términos de su comportamiento ético, moral, su trayectoria y su garantía de objetividad e independencia, y ahí empieza el problema.

La terna enviada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, en los tres casos, no garantiza la objetividad y la independencia que debe de tenerse en el Poder Judicial.

Se llegó al extremo, en dos de ellos, de proponer a un militante partidista y, aunque la Constitución no prohíbe que se pueda tener una militancia partidista, la verdad es que no es compatible la militancia partidista con un desempeño objetivo, independiente en el Poder Judicial. No se debe de politizar el Poder Judicial, particularmente teniendo en cuenta, en vista, que el Presidente de la República ha estado constantemente tomando decisiones que retan la constitucionalidad de las normas.

Y, entonces, el Poder Judicial, la Suprema Corte de Justicia de la Nación va a tener que decidir sobre la constitucionalidad o no de esos actos, algunos del Ejecutivo, algunos legislativos; por lo tanto, debería de ser un órgano que esté a prueba, blindado, para garantizar que sea objetivo e independiente y que tome una decisión objetiva cuando le pongan un tema en la mesa.

Dos, militancia partidista.

El otro, el tercero, además del señalamiento de la cercanía tiene, a mi juicio, dos impedimentos para ser considerado el ideal: uno, el tema de equidad de género. Y déjenme decirlo con toda transparencia, compañeros, estábamos o estamos a punto de votar, estaba programada para hoy una sesión de la Comisión de Puntos Constitucionales e Igualdad de Género para votar la equidad sustantiva de género; esto es, equidad de género en todos los órganos. Esos han sido los criterios y las decisiones que ha estado tomando no nada más el Poder Legislativo, sino también el Poder Judicial en materia electoral.

¿Y qué hacemos en la primera decisión importante, en donde se debe de mostrar verdaderamente que se aplica o no la equidad de género? Se valora el no cumplirla. No es correcto. Me queda claro que es doloroso ver de una terna al mejor perfil y decir que el criterio por el cual no lo vas a apoyar es equidad de género.

Sin embargo, por algo existen las acciones afirmativas, son acciones para compensar e igualar las condiciones. Y hoy la Suprema Corte de Justicia de la Nación está integrada por nueve varones y dos mujeres. Deberíamos de estar pensando en avanzar hacia la igualdad de integración en el máximo órgano del Poder Judicial.

Y no lo pueden ser, a mi juicio, algunas de las dos mujeres propuestas, por el motivo de la falta de independencia y la militancia partidista. Entonces debemos de pedir que se reponga la terna.

No es algo anormal, existe en el procedimiento del artículo 96. Si se rechaza la terna, el Presidente tiene que mandar una nueva terna. Y debería de enviarla con puras mujeres que, además, garanticen capacidad e independencia y objetividad. Eso es lo que debería de pasar el día d hoy aquí.

Y el segundo motivo por el cual en lo personal al mejor perfil, o al único que para mi juicio en este caso, no demerito las cartas credenciales de nadie, ni la capacidad, pero al que tiene, digamos a mi juicio, la capacidad profesional para poder aspirar al cargo es un señalamiento, hay que decir las cosas, muy delicado en el pasado de un actuar, en su calidad de juzgador, en un tema en donde fue señalado por tráfico de influencias en el caso del ex ministro Góngora Pimentel.

Debo de decir que se le preguntó directamente por parte de un servidor y contestó directamente que no es así y defiende su causa, pero tenemos entonces dos dichos, uno de quien acusa y uno de quien se defiende. Creo que al menos ese tema debió haber sido explorado con mayor tiempo, para poder hacernos de un criterio, sin lugar a dudas, que dejara a salvo ese señalamiento tan grave que se tiene puesto ahí.

Habiendo dicho esto, y con esta honestidad de decir que, en efecto, me parece que profesionalmente tiene el nivel, en este caso uno de las tres personas para poder aspirar a ello, me parece que lo correcto es rechazar la terna por completo; no una, las dos ocasiones que vamos a votar hoy, para garantizar que se regrese y que el Presidente de la República nos mande una nueva terna con puras mujeres, con independencia y con capacidad.

Entiendo, y con esto concluyó, entiendo que el grupo que representa al partido en el gobierno y sus aliados tiendan a respaldar una propuesta del Presidente. Lo entiendo perfectamente y si se confirma lo que se ha escuchado y van con la propuesta más capaz, pues qué bueno que así sea.

Sin embargo, sin embargo, me parece que la oposición su trabajo es, por un lado, apoyar aquello que sea correcto,  pero, por otro lado, ser la conciencia de este Poder Legislativo y señalar los casos en donde no se esté actuando de manera adecuada, se gane o se pierda una votación.

Me parece entonces y ojalá, hago votos, porque toda la oposición representada hoy aquí en el Poder Legislativo nos mantengamos unidos y rechacemos esta terna para lograr que se reponga el procedimiento.

Puede haber muchos argumentos y temores de hacerlo, que si van a mandar una nueva terna y cómo va a ser, que si no va a salir peor,  o que una negociación, lo que sea; yo diría no caigamos en esa tentación y déjenme dar un solo argumento para mantenernos y rechazar esta terna: se llama hacer lo correcto.

Muchas gracias a todos ustedes.

 

 

 

 

 

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