Senadora Kenia López Rabadán, al presentar iniciativa con proyecto de decreto que reforma y adiciona diversas disposiciones de la Constitución, en materia de derechos humanos

 

 

Intervención en tribuna de la senadora Kenia López Rabadán, al presentar iniciativa con proyecto de decreto que reforma y adiciona diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en materia de derechos humanos

 

Con su venia, señor Presidente.

Los derechos humanos son el conjunto de prerrogativas sustentadas en la dignidad humana, cuya realización efectiva resulta indispensable para el desarrollo integral de las personas.

Este conjunto de prerrogativas se encuentra establecido dentro del orden jurídico nacional, en nuestra Constitución Política, en los tratados internacionales de los que México es parte y en nuestras leyes.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 fue sólo el primer paso para el reconocimiento de una serie de principios inherentes a la condición humana, tanto es así que hoy en día ya es común hablar de derechos de segunda y de tercera generación.

Si bien la Declaración describe los derechos de los que gozan cualquier persona, sin distinción de sexo, edad, religión, origen, nacionalidad o raza, la concepción de los derechos ha evolucionado a lo largo de estas siete décadas.

Es así como empezó a hablarse de los derechos humanos de segunda generación, que son básicamente los de carácter económico, social y cultural; y más tarde, de los derechos de tercera generación, vinculados a valores como la solidaridad y la calidad de vida de las personas.

Los derechos de tercera generación han sido incorporados progresivamente en una lista tras numerosas cumbres y encuentros mundiales, entre los más importantes podemos señalar los siguientes: el derecho a la paz, el derecho al desarrollo, el derecho al patrimonio común de la humanidad, el derecho a la autodeterminación de los pueblos, el derecho a la protección de los datos personales, el derecho a gozar de un medio ambiente sano, entre otros.

Nuestra Constitución se ha modificado en lo referente a los temas medioambientales y a la protección de datos personales, sin embargo, aún hacen falta ciertas reformas, por ejemplo, el texto constitucional no ha registrado expresamente el derecho a la paz como un derecho humano para los mexicanos, así como el derecho al desarrollo.

Para el Partido Acción Nacional, la existencia de un Estado democrático de derecho depende del reconocimiento y la protección jurídica de los derechos humanos, gracias a la lucha histórica del PAN nuestro país dejó de ser un Estado aislacionista para transformarse en un país en el cual se reconocen los derechos fundamentales de las personas, a partir de tres momentos que han marcado esta evolución.

El primero, el cambio de una política de no intervención a formar parte de los instrumentos internacionales en materia de derechos humanos.

El segundo, el reconocimiento de la jerarquía de los tratados internacionales en materia de derechos humanos y la derogación de la pena de muerte en el texto constitucional.

Y el tercero, el cambio de la concepción filosófica de los derechos de las personas en México cuando se cambió la redacción de nuestra Carta Magna y, a partir de ese momento se reconocen los derechos humanos plasmados en el propio texto constitucional, así como en los tratados internacionales.

El día de hoy apelamos a la conciencia y a la vocación democrática de las fuerzas políticas representadas en esta Cámara alta, misma que ostenta facultades exclusivas en materia de política exterior para que acompañe en esta iniciativa y elevar a rango constitucional, de manera específica, los derechos humanos de tercera generación.

Las adiciones que se plantea realizar por medio de la presente iniciativa a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de derechos humanos tiene la intención de fortalecer las libertades y los derechos de los ciudadanos desde un punto de vista integral y atendiendo el principio de progresividad de la norma, así como garantizar que dicho principio sea rector en cuanto a las reformas constitucionales y legales, con el objeto de que el ordenamiento jurídico mexicano tenga derechos y libertades que sólo se puedan ampliar y, por ningún momento, disminuyan.

Por lo anterior, señor Presidente, compañeras y compañeros senadores, proponemos ampliar el artículo primero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, adicionando un sexto párrafo que, a la letra diga, “en materia de los derechos y libertades reconocidos por esta Constitución y las leyes que de ella emanen, podrán reformarse para ampliar, proteger y garantizar los derechos de las personas, nunca en su menoscabo, conforme al principio de progresividad”.

También solicitamos se modifique el artículo cuarto constitucional en su párrafo segundo para quedar de la siguiente manera: “Toda persona tiene derecho a la paz y al desarrollo en términos de los tratados internacionales de los que el Estado mexicano es parte”.

Compañeras y compañeros, esta iniciativa busca por supuesto proteger los derechos humanos de las mexicanas y los mexicanos dejando claro en nuestra Carta Magna, como ya se ha dicho aquí, la progresividad y, sobre todo, que todas y todos tengamos de manera constitucional el derecho a la paz que tanto necesitamos.

Es cuanto, Presidente.

Muchísimas gracias.

 

 

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