Senadora Indira Rosales San Román al participar en la discusión un dictamen de las comisiones unidas de Gobernación y de Estudios Legislativos

 

Intervención de la senadora Indira Rosales San Román, al participar en la discusión un dictamen de las comisiones unidas de Gobernación y de Estudios Legislativos, por el que se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal

Gracias.

Con su permiso, señor Presidente.

Efectivamente tiene todo el derecho el próximo Presidente de la República de establecer su propia metodología, de establecer su propia forma de hacer las cosas y como lo dijo el senador que me antecedió: de imprimir su sello personal; por supuesto, es parte de la labor de la administración de cada presidente municipal, de cada, incluso, diputado, senador, Presidente de la República, gobernadora, gobernador.

A lo que no tiene derecho es a transgredir la Constitución. A lo que no tiene derecho esa transgredir el pacto federal; eso es a lo que no se tiene derecho.

No confundamos el que el Partido Acción Nacional no esté apoyando esta reforma con el hecho de que no le estemos dando el beneficio de la duda, simplemente que otra vez las cosas están mal de raíz. Otra vez las cosas están mal hechas.

Lo vivimos la semana pasada con la ley de la Fiscalía y esta semana estamos otra vez aquí haciendo reformas y leyes a modo; a modo con nombre y apellido; a modo con nombres de personas que ya se tienen destinadas a cada uno de estos cargos y específicamente a cada uno de estos estados como “súper delegados”.

Por eso es que en particular, dentro de las múltiples reservas que se han inscrito por parte de Acción Nacional, yo quiero hablar específicamente del artículo 17 Ter, éste que propone crear las ya por todos conocidos figuras de ”súper delegados” y ésta para nosotros nos parece de las más graves e inadmisibles.

Se pretende crear una figura totalmente centralista que acumule todas las facultades y el poder que hoy en día tienen las diversas delegaciones de las entidades gubernamentales.

Estos “súper delegados” van a tener a su cargo la coordinación e implementación de planes, programas y acciones para el desarrollo integral; funciones de atención ciudadana; la supervisión de los servicios y los programas a cargo de las dependencias y entidades, así como la supervisión de los programas que ejercen algún beneficio directo a la población.

En verdad, mis respetos a estos súper hombres y estas súper mujeres que van a saber absolutamente de todo en los estados.

No sólo eso. También van a tener funciones de seguridad; van a poder ser nombrados como secretarios técnicos de los Consejos de Seguridad de las entidades federativas, cuando esto debiera ser potestad de cada una de las gobernadoras y gobernadores de los estados.

Y la verdad yo solamente me pregunto si no creemos que esta figura es una clara violación al pacto federal y al artículo 41 de nuestra Constitución. ¿No creen que estos “súper delegados” van a entrar en una confrontación directa con los gobernadores de los estados, poniendo en riesgo la gobernabilidad de cada uno de ellos?

¿No creen que estos todopoderosos tendrán aspiraciones políticas para gobernar posteriormente el estado en el que se encuentran?, porque no existe ningún candado para que estas súper figuras posteriormente no decidan contender al Senado de la República, gobernadores, diputados, etcétera, no existe candado alguno.

¿No es evidente también la intención de esta próxima administración de crear esta figura para tener un control político sobre cada uno de los gobiernos locales?

En fin, la  realidad es que este Grupo Parlamentario, no es que queremos decir que no a todo, en verdad no, a mí me causa mucha molestia al tener que venir como disco rayado en cada sesión a oponernos, pero es que no podemos –la verdad– ser omisos, ser omisos ante lo que está pasando.

Otro de los temas que preocupan: facultan a estos vicegobernadores a que nombren las oficinas de representación y realmente también estás oficinas de representación, cabe destacar que en el 17 Bis les quitamos los requisitos a estas oficinas de representación, no necesariamente tienen que ser personas que conozcan del tema, así que podemos tener representantes de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes que nunca en su vida hayan visto un proyecto de una carretera, existe la posibilidad porque no existe ningún candado, pero bueno.

También ponemos en riesgo en general a todo este nuevo gobierno, y está por demás decirles también que ya en la parte técnica hay huecos entre los mismos artículos, entre el 17 y el 17 Ter, sabemos que los delegados de programas son nombrados por la Coordinación General de Programas para el Desarrollo, y a su vez los delegados van a proponer las oficinas de representación, pero ojo, el delegado de programas va a depender de la Secretaría del Bienestar que va a ser la encargada también de emitir lineamientos a este delegado de programas, que a su vez va a ser el jefe de los de oficinas de representación que van a ser nombrados por el secretario de despacho a nivel central. Entonces, la verdad a mí sí me dan…, me pregunto: ¿cómo va a funcionar en la práctica el que sea jefe de oficina de representación de una Secretaría de Comunicaciones y Transportes?, ¿a quién le va a hacer caso: al delegado de programas o le va hacer caso a su secretario de Comunicaciones y Transportes?, ¿quién va a emitir realmente sus lineamientos?, porque habla que los ve emitir la Secretaría del Bienestar, entiendo que la Secretaría del Bienestar por cuanto hace a los programas de desarrollo social, sin embargo, ¿qué va a pasar con el tema de medio ambiente, qué pasa con el tema de obra pública, qué pasa con relaciones exteriores?, ¿quién se va a encargar de emitir esos lineamientos?, ¿o la Secretaría del Bienestar se va a poner de acuerdo con ellos?

Compañeras y compañeros senadores: nuestro Grupo Parlamentario –de verdad– no busca ser una oposición que esté en contra de todo, por el contrario, de verdad buscamos ser una oposición seria, pero estamos obligados alzar la voz contra estas decisiones que ponen en riesgo los intereses de las y los mexicanos y con este dictamen, sin duda alguna, se atenta en contra de los principios fundamentales de nuestra esencia como nación.

Es cuanto.

 

 

 

ooOoo

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