Senador Juan Antonio Martín del Campo al presentar iniciativa para reformar la Ley para el Desarrollo de la Competitividad, entre otras

 

Intervención en tribuna del senador Juan Antonio Martín del Campo al presentar iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley para el Desarrollo de la Competitividad de la Micro, Pequeña Y Mediana Empresa, la Ley de Instituciones de Crédito, la Ley para Regular las Sociedades De Información Crediticia y la Ley de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

 

Con el permiso de la Presidencia.

Presento la siguiente iniciativa con proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones en la Ley de Desarrollo de Competitividad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa.

Todas estas modificaciones de la iniciativa las hemos llamado también de segunda oportunidad. Y por qué de segunda oportunidad, porque sabemos que varias personas o empresarios requieren de un crédito y simple y sencillamente para poder acceder precisamente ese tipo de créditos, bueno pues te checan en lo que es uno de los requisitos el no estar en buró de crédito con calificación negativa.

Muchas de esas personas tristemente no saben que tienen una calificación negativa, algunas de ellas porque a lo mejor hicieron un contrato y lo dejaron de pagar, o la otra –que es muy común– que te puede llegar una tarjeta de crédito a tu domicilio sin ni siquiera pedirla y, por lo tanto, al no cubrir la anualidad, te mandan a lo que es buró de crédito con calificación negativa.

Por eso queremos hacer esta modificación, porque si pides tu cambio a calificación positiva, tiene que transcurrir seis años y por lo tanto pues sabemos que en ese tiempo es muy tortuoso y la otra, pues sabemos que los trámites son muchísimos y burocráticos. Es por eso que esta iniciativa la hemos llamado de segunda oportunidad.

Y sabemos que la falta de dinero, en el caso de los individuos o de las empresas, pueden ser una de los principales barreras para afrontar emergencias, incrementar el patrimonio o contratar bienes o servicios, realizar inversiones, iniciar un negocio o aumentar uno existente, por lo que resulta fundamental el uso de un servicio financiero como lo es el crédito, el cual bien empleado permite obtener recursos en el corto plazo y pagarlos con los ingresos que se perciben en el futuro.

Al cierre de diciembre del año 2016 fueron 54 millones de contratos de crédito, de los cuales el 94 por ciento pertenecen a la Banca, y sólo el 6 por ciento a entidades de ahorro o créditos populares.

De acuerdo con información del Inegi, en el país existen más de 4 millones de micro, pequeñas y medianas empresas, de lo cual generan 7 de cada 10 empleos y aportan un poco más del 50 por ciento del Producto Interno Bruto, motivo por el cual es importante que las Mipymes tengan acceso a financiamiento y que impulsen su desarrollo y crecimiento.

El otorgamiento de créditos es un servicio del que debe de gozar la mayor parte de las personas físicas, las micro, medianas y pequeñas empresas.

De acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, la cartera de créditos empresariales sumó más de 2.2 millones de pesos al cierre de noviembre del año 2017, de los cual es el 99.9 por ciento fue financiamiento a Mipymes, mientras que el 80.1 por ciento quedó en manos de grandes empresas y fideicomisos.

Según datos del Inegi, la principal razón por las que no se otorgan créditos a Mipymes, es por no tener garantía o aval, generando un riesgo para las instituciones crediticias.

Esta iniciativa pretende cambiar dichos obstáculos para obtener el financiamiento para las Mipymes, principalmente para aquellas que cuentan con una opinión negativa en lo que es el buró de crédito.

En México existen tres sociedades de información crediticia, estas sociedades son entidades financieras que tiene como objetivo prestar los servicios de recopilación, manejo y entrega o envío de información de entrega relativa al historial crediticio de personas físicas y morales.

Todos estamos en la base de lo que es el buró de crédito y la única diferencia está en las decisiones de pago puntual, demora o adeudos de cada persona o cada cliente de los productos y servicios, lo que implica tener un historial positivo o negativo.

La final central de  esta iniciativa es  facilitar el acceso a créditos de las Mipymes, a través del desarrollo de un sistema que encabeza la Secretaría de Economía, de un nuevo régimen nacional de segunda oportunidad, con lo cual se podrá facilitar el otorgamiento de créditos, esencialmente bancarios a las personas físicas o a las micro, pequeñas y medianas empresas que ya hayan contratado un crédito y que por razones ajenas, no dolosas, no hayan podido cumplir con el saldo adeudado, lo que provoca una mala historial crediticia y les impide financiar sus proyectos e inversiones en tecnología para sus negocios.

El registro de segunda oportunidad llevará un padrón de las personas físicas y Mipymes que cuenten con un mal historial crediticio, y deseen obtener un crédito para facilitar una inversión, o simple y sencillamente para ese sector que es muy importante a través de una modificación temporal que realice la sociedad de información y crediticia o buró de crédito, con la vigilancia de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, sobre el reporte de crédito de empresas inscritas.

Es importante mencionar aquí, que los requisitos de solicitud de inscripción deberán estar al corriente de los pagos de Hacienda, carta de opinión positiva del SAT, tener cubierta la cuota obrero- patronal y no tener adeudos con el IMSS y el Infonavit.

El acceso al crédito no debe ser un obstáculo para la innovación y fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas, sino todo lo contrario, es el instrumento ideal para que estas obligaciones a nivel de competitividad y accesibilidad se pueden otorgar, y seguir contribuyendo con la introducción de bienes y servicios en el ciclo económico.

Por otro lado, generar mejores condiciones para los empleados y, por supuesto, también fortalecer nuestra industria mexicana.

Es cuanto, señor Presidente.

 

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