Solicita senadora Gina Andrea Cruz Blackledge modificar la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios en materia de vinos

 

Muchas gracias.

La presente iniciativa que propongo lo hago a nombre propio y de los senadores Gustavo Madero y Mauricio Kuri, del Grupo Parlamentario de Acción Nacional, con la finalidad de proponer un mejor tratamiento fiscal para los vinos de mesa y otorgar un tratamiento de competencia igualitaria a la industria vinícola mexicana.

Con el permiso de la Presidencia, compañeras y compañeros senadores:

La industria vinícola es motivo de orgullo para México, tenemos una privilegiada posición geográfica, gracias a la cual varias entidades federativas se ubican en la vital franja del vino, la producción de vinos mexicanos tiene profundas raíces históricas, que datan cerca de cinco siglos.

Los vinos mexicanos, productos de una gran tradición, compiten a nivel internacional y se han hecho acreedores a premios y reconocimientos; varias entidades de nuestro país han desarrollado un gran potencial en la producción de vinos, siendo mi estado, Baja California, el principal productor, cubriendo la mayor parte de la oferta a nivel nacional.

Nuestros productores realizan una labor centenaria, y con gran capacidad artesanal y oficio nos entregan lo mejor de nuestros viñedos, directamente a las mesas y a los paladares más exigentes.

Hoy la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios impone un alto gravamen a nuestros vinos, lo que merma nuestra competitividad y lesiona a una industria noble y generosa. La carga fiscal que el vino de mesa mexicano tiene es del 43 por ciento, si consideramos la tasa del 26.5 por ciento del IEPS y la tasa del 16 por ciento del IVA, considerando que el primero forma parte de la base gravable sobre el segundo, se causa un impuesto sobre otro impuesto, lo que atribuye una doble tributación.

Este injusto esquema de doble tributación nos resta competitividad en el entorno internacional, que se rige por las prácticas más eficientes y por una dinámica de precios cada vez más óptima.

Lo anterior se suma una serie de obligaciones fiscales onerosas, que dan como resultado que nuestra industria vinícola se quede rezagada; además, la legislación nacional contempla los vinos como el resultado de procesos de destilación, considerándolos dentro de todas las bebidas que sí lo son y que tributan según el tabulador de la Ley del IEPS, y que debería ser distinto y particular para las bebidas que resultan del proceso de la fermentación, como es el caso de la cerveza.

En este sentido, proponemos un tratamiento fiscal distinto para los vinos de mesa con respecto a otras bebidas alcohólicas destiladas, reformando la Ley del IEPS, adicionando un inciso B específico para los vinos de mesa, con la siguiente tasa:

Vinos de mesa con una graduación alcohólica de hasta 14 grados será de 40 pesos por litro; con una graduación de hasta 20 grados será de 50 pesos por litro y de más de 20 grados será de 75 pesos por litro.

Asimismo, proponemos incorporar la definición de vino de mesa que la actual ley no contempla, para dar claridad al tratamiento de este gravamen (inaudible) el marco fiscal.

Compañeras y compañeros senadores:

Por lo antes expuesto, y con fundamento en los artículos ya señalados, sometemos a consideración de esta soberanía, ya que la siguiente iniciativa daría orden fiscal, simplificaría el pago del IEPS, generaría una mayor recaudación fiscal, se daría un tratamiento igual tanto a los vinos importados como a los vinos nacionales para una competencia igualitaria, se fomentaría la redistribución del impuesto en la totalidad de vinos que se consumen a nivel nacional y, principalmente, se daría la oportunidad de impulsar a la industria vinícola, contando con vinos nacionales de mejores precios para el consumidor final.

Por su atención, compañeras y  compañeros, muchas gracias.

Es cuanto, Presidente.

 

ooOoo

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