Senadora Kenia López Rabadán habla en Tribuna sobre al referirse a la situación migratoria en la frontera sur del país

 

Intervención de la senadora Kenia López Rabadán, al referirse a la situación migratoria en la frontera sur del país

Con su venia, señor Presidente.

Las senadoras y los senadores del Partido Acción Nacional condenamos el uso de la fuerza pública por parte del gobierno de México ante la llegada de la caravana de migrantes de países de Centroamérica, principalmente de Honduras, y expresamos nuestra solidaridad para quienes se han visto obligados a abandonar sus hogares, en busca de un futuro de paz y mejores oportunidades para ellos y sus familias.

La Constitución, los tratados internacionales y las leyes mexicanas protegen los derechos humanos de los migrantes centroamericanos y prohíben su criminalización; por ello, reprobamos la respuesta del gobierno, que ha decidido enviar a la Policía Federal y lanzar gases lacrimógenos a las personas que integraban la caravana.

Hacemos un extrañamiento a las autoridades federales por la mala planeación y la falta de logística para el recibimiento y la atención de los migrantes, cuando hubo muchos días entre el inicio de esa movilización, bajo intensa cobertura de los medios, y su arribo a nuestro territorio nacional.

No es con policías como se debe hacer diplomacia, es con diálogo permanente y con acciones coordinadas con nuestros países vecinos de Centroamérica y con autoridades locales.

Preocupa la ausencia del gobierno para dar ayuda humanitaria a los miles de personas y familias que vienen en la caravana y a las que siguen internándose en territorio chiapaneco.

Todos ellos y ellas requieren de medidas de seguridad, de atención en materia de salud, de alimentos y de cuidado, especialmente para los menores de edad; pedimos a las autoridades federales que amplíen de manera urgente e inmediata las medidas para ofrecer la ayuda humanitaria necesaria.

La senadora Josefina Vázquez Mota, presidenta de la Comisión de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia, ha señalado que es necesario haya  especial atención a las niñas, niños y adolescentes que, lamentablemente, por razones de violencia y de pobreza, son parte de esta caravana migrante.

Activistas y organizaciones defensoras de los derechos humanos han advertido un considerable aumento en el número de niños deshidratados y con problemas estomacales debido a los alimentos que han consumido durante el trayecto.

De los más de 7 mil migrantes que integran la caravana, aproximadamente más de 2 mil son niños y niñas, que están en riesgo incluso de morir si no se implementa un esquema sanitario y de salud, ante las adversas condiciones.

Vivimos una crisis humanitaria en la frontera sur de México, exigimos que se respeten los derechos humanos de los migrantes, que se cumpla con lo dispuesto en la Ley de Migración y con la normatividad sobre el asilo, refugio y protección complementaria en México.

Nuestro país tiene una larga tradición humanitaria y la obligación indeclinable en cuanto a la defensa de los derechos humanos, la solidaridad internacional y la hospitalidad.

El Gobierno federal debe agilizar la entrega de visas humanitarias, temporales o permanentes a nuestros hermanos centroamericanos en la caravana, con fundamento en lo establecido en nuestras leyes y promoviendo una migración ordenada, legal y por supuesto segura.

Con base en la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político, México debe reconocer la calidad de refugiados a las personas que han tenido que escapar de sus países de origen para defender su vida, su seguridad, su libertad o han sido amenazadas por violaciones a sus derechos humanos, tal y como ocurrió en la década de 1930, cuando el presidente Lázaro Cárdenas dio Refugio a miles de europeos, especialmente españoles, en México.

Exhortamos al Gobierno federal a ser congruentes con una política migratoria que respete dignidad de los migrantes y que refleje los valores y los democráticos que en consenso los mexicanos hemos construido durante las últimas décadas.

También hacemos un exhorto a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para que continúe vigilando el proceso de ingreso de los centroamericanos, especialmente de aquellos con mayor vulnerabilidad. Y al Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, al Conapred, para iniciar una campaña para evitar la polarización social que generan el racismo y las actitudes xenofóbicas que lamentablemente todavía se expresan en nuestro país.

Las senadoras y senadores del PAN exhortamos al Gobierno de la República para que atienda cabal y puntualmente las recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.

México debe evitar actos de criminalización o de revictimización contra quién es de por sí huyen de la inseguridad y la violencia en sus países de origen.

Al nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador que inicia el primero de diciembre, lo conminamos a generar protocolos de actuación que prevean y atiendan con pleno respeto los derechos humanos ante el arribo no improbable de futuras caravanas migrantes, que buscando llegar a Estados Unidos cruzan el territorio nacional.

Desde el Grupo Parlamentario del PAN exhortamos a los gobiernos, saliente y entrante, a crear un grupo especial de trabajo regional y a dar una adecuada coordinación entre ellos para un proceso de transición viable.

México debe ser ante el mundo referente de eficiencia y eficacia con pleno respeto a la dignidad humana, a los derechos esenciales y a la solidaridad que exigimos para nuestros connacionales en otras tierras.

México tiene obligación moral, ética y legal para respetar los derechos humanos de los migrantes extranjeros, independientemente de su condición, vengan de donde vengan, y debe poner especial atención a los grupos de personas con vulnerabilidad.

Al Gobierno mexicano le decimos: la soberanía, la independencia y la libre determinación de nuestra nación no están sujetas a discusión, ni a negociación con los Estados Unidos ni con ningún otro país.

Hoy el mundo migra, compañeras y compañeros, y México no debe sustraerse de esa realidad. Por ello, debemos dar a nuestros hermanos centroamericanos lo que pedimos para los mexicanos que están en Estados Unidos: respeto a sus derechos humanos.

Todos somos migrantes, se ha hecho resonar en las redes sociales con ese hashtag: #TodosSomosMigrantes.

Por humanidad, por sororidad, por dignidad de la persona humana hoy, en este Senado mexicano levantamos la voz y decimos: hermanos todos, humanos todos.

Muchísimas gracias.

 

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