Senadora Gina Andrea Cruz Blackledge solicita modificar la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios

Intervención de la senadora Gina Andrea Cruz Blackledge, al presentar una iniciativa que adiciona una fracción a) al artículo 2o. y que reforma diversas disposiciones de la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios.

 

Con el permiso de la Presidencia.

Compañeras y compañeros senadores.

La presente iniciativa que propongo lo hago a nombre propio y del senador Jorge Carlos Ramírez Marín del PRI, así como de compañeros senadores que han solicitado adherirse a la misma, del senador Erandi Bermúdez, de la senadora Minerva Hernández, del senador Raúl Paz y del senador Gustavo Madero.

La finalidad de ésta es la actualización del régimen fiscal que grava la cerveza, como una medida encaminada promover la competencia, fortalecer el mercado interno y generar un aumento en la recaudación de impuestos como resultado directo del fomento a la micro, pequeña y mediana empresa.

La cerveza artesanal tiene su origen a finales de la década de los 70 en el Reino Unido, y fue utilizada para definir a una generación de pequeñas cervecerías que se enfocaban a la producción tradicional de cerveza de fermentación alta, mismas que por esta característica pronto serían renombradas como microcervecerías.

Aunque originalmente el término de microcervecerías sería utilizado para describir el tamaño de las cervecerías, gradualmente pasó a reflejar una actitud de un enfoque alternativo a la flexibilidad de la producción de cerveza, adaptabilidad y atención al cliente; ese concepto llegó a los Estados Unidos en la década de los 80, en donde fue utilizada habitualmente para designar aquella cervecerías que producen menos de 15 mil litros de cerveza por año.

En nuestro país, a mediados de los años 90 nació en el centro del país la primera cervecería mexicana artesanal, al tiempo que los grandes corporativos industriales nacionales se encargaban de conquistar el mercado.

Para 2017 se estima que la industria de la cerveza artesanal en México incrementó sus ventas a 166 mil 69 hectolitros, lo que representa un incremento del 59 por ciento de las ventas, de acuerdo con los datos de la Asociación de Cerveceros de la República Mexicana, pero aún es un mercado un crecimiento en comparación a los 92 millones de hectolitros de cerveza industrial que se producen cada año en promedio en México, al menos durante los últimos cinco años.

Debo señalar que nuestro país existe un impuesto desproporcional que establece una gran desigualdad fiscal para el desarrollo de las cervecerías emergentes, al mismo tiempo que inhibe la competencia en un mercado que si bien es reconocido a nivel internacional, se encuentra concentrado en algunos competidores.

Ante este escenario, resulta necesario establecer un piso fiscal parejo que beneficie a las cervecerías emergentes y contribuya a generar mayores ingresos para el Estado, en la medida en que se consoliden nuevas empresas.

La Ley del Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios vigente, grava la cerveza con un impuesto ad valorem.

En el caso de la cerveza se calcula sobre el costo total de producción por litro, así pues el artículo segundo de la Ley del IEPS establece una tasa de 26.5 por ciento sobre el precio de venta final de la cerveza o bebidas con una graduación alcohólica de hasta 14 grados.

Este esquema impositivo fue adoptado en México hace dos décadas, en circunstancias de predominancia con grandes empresas que producen a gran escala, con procesos muy eficientes y con costos de producción muy bajos.

A diferencia de las grandes empresas, las pequeñas cervecerías utilizan 100 por ciento de insumos, lo que se traduce en costos de fabricación que pueden llegar a ser de entre 4 y 6 veces más por encima de los costos de producción de las grandes cervecerías, y es que para elaborar una cerveza artesanal pueden utilizarse entre 1.5 y 2 veces más malta de cebada y de trigo en comparación con las cervezas industrializadas.

Además del precio los insumos, las pequeñas cervecerías artesanales tienen que enfrentar al menos otros dos factores que incrementan considerablemente sus costos. En primer lugar la escala que genera un aumento adicional en costos, y en segundo lugar que la mayoría de las maltas de especialidad tienen que ser importadas de Europa o bien de otros países del continente americano.

Considerando lo anterior, la cerveza artesanal tiene una base gravable mucho más amplia que la cerveza industrializada, ocasionando que se tenga que pagar un impuesto neto desproporcionalmente alto comparado con el que se paga por consumir una cerveza comercial.

Esta situación no solamente repercute negativamente a las pequeñas empresas que se dedican a la producción de cerveza artesanal, sino que también afecta la competencia y el consumo de los productos hechos por empresas nacientes mexicanas.

Debo señalar que el modelo recaudatorio actual coloca en una situación de franca desventaja a las cervecerías nacionales, pues la cerveza artesanal paga un IEPS de aproximadamente mil por el hectolitro, mientras las industriales pagan alrededor de 300 pesos, por lo que producir una caja de cerveza artesanal cuesta en promedio 120 pesos, mientras que la industrial tiene un costo de 30 pesos.

La experiencia internacional ha comprobado que el impulso a las cervezas emergentes traen consigo grandes beneficios para las economías de los países.

Comparados con otros países del mundo, México cobra un impuesto muy elevado a la cerveza artesanal, por poner un ejemplo, en Alemania se pagan 1.73 dólares por hectolitro; en Bélgica 4.59 dólares por hectolitro; en la República Checa 1.61 por hectolitro; en nuestro país las cervecerías mexicanas pagan en promedio 76.31 dólares por hectolitro.

Compañeras y compañeros senadoras y senadores, por lo anteriormente expuesto sometemos a su consideración la presente iniciativa de reformas para sustituir el impuesto ad valorem con el que se grava actualmente a la cerveza por un impuesto de cuota fija equivalente a 4.25 por litro comercializado, en un esquema similar al que se emplea hoy en día para los refrescos.

Quiero solicitar de manera muy atenta que consideren que la cerveza artesanal hoy por hoy en México está dando empleo y finalmente es producto hecho en nuestro país.

Es cuanto, senadora Presidenta.

 

 

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