Senador Ismael García Cabeza de Vaca, al presentar una iniciativa con proyecto de decreto que reforma y adiciona diversas disposiciones de la Ley Federal de Seguridad Privada y de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública

Intervención en tribuna del senador Ismael García Cabeza de Vaca, al presentar una iniciativa con proyecto de decreto que reforma y adiciona diversas disposiciones de la Ley Federal de Seguridad Privada y de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

 

Con el permiso de la Mesa Directiva.

Muchas gracias.

El día de hoy subo a esta tribuna a presentar una iniciativa que reforma el artículo 22 de nuestra Carta Magna y que tiene por objeto incorporar el delito de extorsión para que le sea aplicable la extinción de dominio.

La actuación, deberes, aplicaciones y perfeccionamiento de las organizaciones criminales va siempre un paso adelante del actuar gubernamental, utilizando nuevas tecnologías y modos de operar para allegarse de los recursos.

Es por ello que tenemos que trabajar en la actualización de nuestro marco normativo y clasificar las conductas delictivas. El robo, el secuestro, la extorsión, homicidio y cobro de cuotas son delitos en los que tenemos muy clara la participación de la delincuencia organizada, quienes aprovechan cualquier vacío legal para realizar sus actividades ilícitas.

Por lo anterior se pretende contribuir y hacer frente a la delincuencia por medio de las siguientes acciones: la primera, disminuir los recursos de los extorsionadores y con ello su capacidad operativa.

Combatir las prácticas más comunes de la delincuencia organizada, como buscar testaferros para mezclar bienes lícitos e ilícitos, a fin de ocultar el origen prohibido de sus recursos y, finalmente y no por ello menos importante ―y esto es fundamental―, atender el interés ciudadano en materia de reparación del daño.

De acuerdo a las cifras de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre la Inseguridad, el delito de extorsión es el segundo más frecuente con un 24 por ciento, por lo que es urgente legislar en la materia.

Igualmente, las cifras del Observatorio Nacional Ciudadano que comparan el primer trimestre del 2017 con el mismo periodo del 2016 reportan un incremento de este delito de más del 30 por ciento.

Cabe señalar que las cifras que conocemos sobre la extorsión son sólo una pequeña parte de la realidad, ya que su cifra negra es de más del 90 por ciento, porque sólo y desgraciadamente un 3 por ciento de las víctimas denuncian dicho ilícito. Lo que nos da un panorama de la gravedad de este delito.

La extorsión se considera un delito patrimonial, al obligar a las personas a dar dinero o algún bien, lo que le causa, entre otros, un prejuicio económico a las víctimas; sin embargo, los ingresos que representan para las organizaciones criminales es mayúsculo, lo que permite seguir cometiendo dichos ilícitos.

Compañeras y compañeros senadores, la extorsión le está dando un fuerte daño al patrimonio de las familias mexicanas.

De aprobarse esta iniciativa, la delincuencia perderá los derechos sobre los bienes que haya obtenido por extorsión, como dinero efectivo, autos y propiedades, pero sobre todo podrá conceder el debido derecho de audiencia a cualquier persona que pudiera ser afectada en su patrimonio.

Finalmente, con esta propuesta podremos contribuir en abatir el delito de la extorsión y podremos darle un golpe contundente a la base financiera de la delincuencia que es, sin duda, donde más le duele: en sus recursos.

Es cuanto, Presidente.

 

ooOoo

 

 

 

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